Sara Navarrete, psicóloga, sobre la importancia de cuidarse como defiende Eva González: "No tienes que ganarte el derecho a estar bien"


La presentadora ha reconocido públicamente que ha acudido a terapia y defiende la necesidad de reservar momentos para uno mismo, reflexionar y cuidar el bienestar emocional


© evagonzalezoficial
24 de octubre de 2026 a las 7:31 CEST

Muchas de nosotras tenemos la sensación de que no llegamos a todo. El trabajo, la familia, las responsabilidades y las preocupaciones cotidianas ocupan tanto espacio que, cuando termina el día, apenas nos queda tiempo. Y, sin embargo, dedicar unos minutos a escucharnos, descansar o hacer algo que nos gusta puede ser tan importante para nuestra salud mental como cuidar la alimentación o hacer ejercicio.

De esta necesidad de cuidarnos también ha hablado Eva González. La presentadora ha reconocido abiertamentes en varias ocasiones que ha acudido a terapia y ha defendido la importancia de reservar espacios personales para reflexionar, pensar y encontrarse bien. Un mensaje que contribuye a normalizar la ayuda psicológica y que nos recuerda algo que a menudo olvidamos: no tenemos que esperar a sentirnos mal para empezar a cuidar nuestra salud emocional.

Eva González se emociona al ver a su hijo crear recuerdos en el pueblo donde ella creció, en Mairena del Alcor © GTRES

Pero ¿por qué nos cuesta tanto dedicarnos tiempo? ¿Qué podemos hacer para recuperar esos pequeños espacios personales? Y, sobre todo, ¿cuándo conviene acudir a terapia? La psicóloga Sara Navarrete nos ayuda a comprender por qué cuidarse no es egoísmo, sino una necesidad.

¿Por qué nos cuesta tanto encontrar tiempo para nosotros mismos?

"Muchas veces nos olvidamos de algo fundamental: nosotros también somos una prioridad en nuestra propia vida", explica Sara Navarrete. Según la psicóloga, vivimos acostumbrados a estar disponibles, cumplir expectativas y atender las necesidades de los demás, pero pocas veces nos detenemos a preguntarnos cómo estamos realmente.

Y no siempre es una cuestión de falta de tiempo. "En consulta escucho con frecuencia a mujeres que me dicen: 'Sara, es que no tengo tiempo para mí'. Y cuando profundizamos, descubrimos que no es únicamente una cuestión de tiempo, sino también de permiso", señala.

El problema aparece cuando relegamos continuamente nuestras necesidades. Podemos seguir trabajando, cuidando de nuestra familia y cumpliendo nuestras obligaciones, pero sentirnos cada vez más desconectados de nosotros mismos. Esta situación, advierte Navarrete, puede favorecer la irritabilidad, el agotamiento emocional, la ansiedad o una sensación de vacío difícil de explicar.

Por eso insiste en que no deberíamos esperar a estar completamente agotados para permitirnos descansar. El autocuidado debe formar parte de nuestra vida cotidiana, no convertirse en una recompensa que solo merecemos cuando hemos terminado todas nuestras obligaciones.

Eva González posando para @salsajeansofficial© evagonzalezoficial

¿Qué significa realmente cuidarse y reservar espacios personales?

Cuando pensamos en autocuidado, solemos imaginar actividades como hacer yoga, practicar deporte, meditar o disfrutar de una tarde de descanso. Todas pueden ayudarnos a sentirnos mejor, pero, según la psicóloga, cuidarse también implica aprender a reconocer nuestras necesidades. "Autocuidarse también es aprender a decir que no, dejar de exigirse tanto, alejarse de relaciones que nos hacen daño o permitirse descansar sin sentirse culpable", explica.

De hecho, Navarrete observa que algunas personas han convertido incluso el autocuidado en otra obligación. Se exigen meditar, entrenar, comer perfectamente y aprovechar cada minuto libre. Y así terminan añadiendo más presión a una vida que ya está llena de exigencias.

La clave está en comprender que no necesitamos lo mismo todos los días. A veces nos viene bien salir y relacionarnos con otras personas. Otras, lo que realmente necesitamos es estar solos, disfrutar del silencio o simplemente no hacer nada.

La ozonoterapia de Eva González© evagonzaleoficial

¿Por qué necesitamos momentos de silencio y desconexión?

Vivimos rodeados de estímulos. Las notificaciones del móvil, los mensajes, las noticias y las obligaciones hacen que resulte difícil encontrar unos minutos sin distracciones. Sin embargo, estos momentos de calma pueden ayudarnos a recuperar la atención y conectar con nuestras emociones.

"Muchas personas utilizan el ruido y la actividad constante como una forma de no encontrarse consigo mismas", observa Navarrete. Cuando nos detenemos, pueden aparecer pensamientos y preocupaciones que hemos mantenido en segundo plano durante el día.

Pero aprender a estar con nosotros mismos también forma parte del bienestar psicológico. Y no hace falta dedicar una hora diaria a meditar. La especialista propone gestos tan sencillos como dar un paseo sin mirar el teléfono, tomar un café tranquilamente o disfrutar de unos minutos sin hacer absolutamente nada.

También recomienda recuperar actividades que nos hagan felices, como leer, caminar al aire libre o pasar tiempo en contacto con la naturaleza. Son experiencias que pueden contribuir a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y romper con esa sensación de vivir continuamente en modo automático. "No todo lo que hacemos tiene que ser productivo. A veces, disfrutar es razón suficiente", recuerda.

Eva González posando feliz© GTRES

¿Cuándo deberíamos plantearnos acudir a terapia psicológica?

Hablar públicamente de la terapia, como ha hecho Eva González, puede ayudar a desmontar una de las creencias que todavía persisten sobre la salud mental: que acudir al psicólogo significa que tenemos un problema grave o que no somos capaces de resolver nuestras dificultades.

"No necesitamos estar al límite para acudir a un psicólogo", afirma Sara Navarrete. Podemos buscar ayuda profesional para conocernos mejor, aprender a establecer límites, mejorar nuestras relaciones o comprender determinados patrones emocionales que repetimos sin saber muy bien por qué.

La terapia proporciona un espacio en el que explorar nuestra historia personal, identificar pensamientos y emociones y desarrollar herramientas para afrontar las dificultades.

"La terapia no consiste en convertirnos en otra persona, sino en ayudarnos a vivir de una forma más consciente, libre y coherente con quienes somos", explica la psicóloga.

No obstante, existen señales a las que conviene prestar atención, como la ansiedad persistente, la tristeza prolongada, la pérdida de interés por actividades que antes disfrutábamos, las alteraciones del sueño o la sensación frecuente de estar desbordados. Especialmente cuando este malestar empieza a interferir en nuestra vida cotidiana.

Eva González pasea por la calle de Madrid el 2 de julio de 2025© Europa Press

¿Por qué no deberíamos sentir vergüenza por ir al psicólogo?

Durante mucho tiempo hemos asociado la fortaleza emocional con aguantar, no quejarnos y resolver nuestros problemas sin ayuda. Una idea que, según Navarrete, ha afectado especialmente a las mujeres, acostumbradas en muchos casos a asumir numerosas responsabilidades familiares, laborales y personales. "Ser fuerte no significa no necesitar nunca a nadie. Ser fuerte también es reconocer nuestros límites y permitirnos recibir apoyo", sostiene.

Por eso considera tan importante que personas conocidas hablen abiertamente de sus experiencias con la terapia. Normalizar la atención psicológica ayuda a reducir el estigma y facilita que más personas se atrevan a pedir ayuda cuando la necesitan.

Y para quienes llevan tiempo sintiéndose desbordados, la especialista recomienda empezar por algo sencillo: detenerse, identificar qué situaciones les generan malestar y preguntarse qué pequeños cambios podrían introducir en su día a día. "No tienes que ganarte el derecho a estar bien. No tienes que terminar todas tus obligaciones para merecer descansar, disfrutar o dedicarte tiempo", recuerda.

Porque, como concluye Sara Navarrete, "cuidarte no es dejar de querer a los demás. Es empezar a incluirte a ti también entre las personas a las que quieres".