Adriana Abascal (55) nos cuenta cómo se cuida: "Intento escucharme más que antes y ser disciplinada, pero sin extremos"


Caminar, practicar yoga y pilates y acudir al gimnasio forman parte de sus hábitos. Pero, sobre todo, ha aprendido a valorar lo que verdaderamente importa: la salud emocional


Adriana Abascal en un reportaje en ¡HOLA!© VALERO RIOJA
3 de octubre de 2026 a las 23:58 CEST

Adriana Abascal se cuida mucho. Y no solo físicamente. Sabe que dedicar tiempo a aquello que protege la salud emocional es vital para estar bien y verse bien. Lo cuenta en su entrevista con ¡HOLA!, cuando le preguntan qué ha aprendido con los años sobre la belleza y la manera de cuidarse. "Intento escucharme más que antes y ser disciplinada, pero sin extremos", explica. 

El ejercicio, la alimentación y el descanso, junto a otras necesidades que también procura atender: estar con su gente, disfrutar de sus perros, reírse y tener momentos a solas  forman parte de su rutina de cuidado. Y es algo que los expertos aprueban. 

Adriana Abascal posando en un campo de olivos© Valerio Rojas

Caminar, una forma sencilla de sumar bienestar

Uno de los ejercicios que incorpora a su vida y que no nos dejan de recomendar los que más saben en salud es caminar. "Camino mucho", afirma Abascal. Se trata de un hábito más que saludable y que permite incorporar movimiento a la jornada sin depender siempre de una sesión de entrenamiento. Además, puede convertirse en un rato agradable para despejarse. Asimismo, procura "comer y dormir bien".

Alfonso Martínez, de la Academia de Formación de Entrenadores Fit Generation,  destaca la importancia de caminar "todo lo que puedas": para ir a la oficina, a recoger a los niños, a comprar... Es decir, calzarse un zapato cómodo y hacer todos los pasos que sean posibles. Y si podemos hacerlo después de comer, obtenemos más beneficios, ya que un paseo corto tras las comidas puede favorecer la digestión, estimular la movilidad intestinal y ayudar a regular la glucosa. 

Adriana Abascal posando © Valerio Rojas

Yoga, pilates y gimnasio para mantenerse activa

Los paseos se suman a otras actividades. "Hago deporte, a veces pilates, yoga o 'gym'", cuenta Adriana. Aunque no detalla la frecuencia ni el contenido de sus entrenamientos, menciona disciplinas que permiten trabajar distintas capacidades físicas.

Víctor Jiménez Aransay, fisioterapeuta y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, aprueba incluir estas disciplinas para mantenerse en forma y bien. Y detalla que "el pilates se centra más en el trabajo del core, de la parte central, el control del movimiento, dar estabilidad al cuerpo". El yoga, por su parte, puede aportar "más movilidad, flexibilidad, equilibrio", además de favorecer la conciencia corporal y la conexión entre cuerpo y mente.

Eso sí, el experto sitúa el entrenamiento de fuerza como una base para desarrollar fuerza y resistencia, que puede complementarse con el trabajo de yoga y pilates. En el caso de Abascal, lo que sabemos es que combina distintas formas de ejercicio y que procura mantener la disciplina escuchándose más, sin llevarla al extremo.

Adriana Abascal posando en la escalera © Valerio Rojas

Cumplir años y elegir lo que nos hace estar en paz

Ese cuidado también incluye tiempo para disfrutar. "Necesito estar con mi gente, disfrutar de mis perros, viajar, ir al cine, reírme muchísimo y tener momentos sola", explica. Para ella, todo esto tiene una relación directa con la belleza: "Una está más guapa cuando está en paz y contenta".

La psicóloga Violeta Acedo destaca que cumplir años puede ayudarnos a reconocer mejor nuestras prioridades, aunque ese aprendizaje no aparece automáticamente. "Vamos acumulando experiencia sobre quiénes somos, qué queremos repetir y qué cosas quizá llevamos demasiado tiempo haciendo únicamente porque era lo que se esperaba de nosotras", explica.

Con esa experiencia también puede cambiar la manera de emplear el tiempo y de elegir nuestras relaciones. No significa que los demás dejen de importarnos, sino que aprendemos a valorar qué vínculos y opiniones merecen nuestra atención. Como resume Acedo, "quizá la libertad no consista tanto en que ya no me importa nada como en que cada vez tengo más claro qué cosas sí me importan".

Adriana Abascal con su caballo© Valerio Rojas

Dejar de medirse con la mirada de los demás

Abascal reconoce ese cambio cuando habla de hacerse mayor. "Lo más liberador es dejar de construirte para la mirada de los demás", afirma. "De joven pensaba más en ser 'sexy'; hoy me interesa mucho más la presencia". Ahora presta atención a cómo camina, cómo habla y qué decide mostrar o guardar para ella.

Sus palabras invitan a pensar en cuánto condicionan nuestras decisiones las expectativas ajenas. El psicólogo José Martín del Pliego advierte del coste de alejarnos de nuestros deseos: "Es tiempo que no estás dedicando a conectar con las propias necesidades, con tu yo esencial, con lo que tú quieres hacer".

El experto explica que esa presión puede llevarnos a tomar decisiones por obligación en lugar de por elección. Recuperar pequeñas decisiones propias y revisar lo que hacemos para obtener aprobación ayuda a volver a prestar atención a nuestras necesidades.

Adriana lo expresa con un consejo que resume su manera actual de entender la belleza: "Sé tú, saca tu personalidad, dale vida a la niña que llevas dentro e intenta vivir con alegría".