Así se cuida Norman Foster para estar en plena forma a los 91 años: "No basta con caminar todos los días"


El arquitecto británico sigue trabajando, practicando deporte y desarrollando nuevos proyectos. Un experto en longevidad explica qué podemos aprender de sus hábitos para envejecer con salud y autonomía.


El arquitecto Norman Foster observa la amplicación del Museo de Bellas Artes en Bilbao© EFE
11 de octubre de 2026 a las 21:20 CEST

A sus 91 años, Norman Foster continúa trabajando, viajando y desarrollando nuevos proyectos. El prestigioso arquitecto británico, responsable de edificios tan emblemáticos como la cúpula del Reichstag de Berlín o la torre Hearst de Nueva York, también encuentra tiempo para practicar deporte. El ciclismo y el esquí de fondo forman parte de sus actividades habituales. Y todo ello después de haber superado un cáncer de colon y un infarto. 

Norman Foster en Italia posando en una imagen de octubre de 2025© Getty Images

Su caso nos lleva a preguntarnos qué podemos hacer para llegar a edades avanzadas con una buena salud física y mental. ¿Cuánto influyen nuestros hábitos en la manera de envejecer? ¿Es posible conservar la fuerza, la energía y las ganas de seguir haciendo cosas después de los 90?

Para responder a estas preguntas hemos hablado con Manuel J. Castillo, director de Longevidad en Clínicas Dorsia. El especialista explica que, aunque la genética y las circunstancias personales también influyen, mantener el cuerpo y la mente activos, cuidar la alimentación y conservar la curiosidad son aspectos fundamentales para disfrutar de una longevidad saludable.

Norman Foster en moto© officialnormanfoster

¿Por qué Norman Foster se mantiene tan activo a los 91 años?

Una de las características más llamativas del estilo de vida de Norman Foster es que nunca ha dejado de moverse. El ejercicio físico ha sido una constante en su vida y, a pesar de su edad, continúa practicando actividades que requieren resistencia, coordinación y una buena condición física.

Para Manuel J. Castillo, que participará en el VI Congreso Nacional de Clínicas Dorsia, mantenerse activo es uno de los factores más importantes para conservar nuestras capacidades con el paso de los años. "En Fisiología tenemos un axioma que dice: 'El órgano hace la función, y la función hace al órgano'. Que dicho en lenguaje coloquial sería: 'Lo que no se usa se atrofia'".

Y esto no solo afecta a los músculos. Como explica el experto, cuando dejamos de estimular determinadas funciones, también disminuyen los estímulos que necesitan otros tejidos, incluido el cerebro, para mantenerse en buenas condiciones.

Por el contrario, cuando hacemos ejercicio se pone en marcha buena parte del organismo. El corazón debe bombear más sangre, los pulmones aumentar el intercambio de gases, los huesos adaptarse al esfuerzo y el cerebro coordinar los movimientos.

Norman Foster escribiendo en su despacho© officialnormanfoster

¿Qué tipo de ejercicio es mejor para envejecer con salud?

El arquitecto británico combina actividades físicas diferentes, algo que, según Castillo, tiene especial interés desde el punto de vista de la longevidad.

La razón es que nuestros músculos no están formados por un único tipo de fibra muscular. Algunas intervienen especialmente en esfuerzos prolongados, mientras que otras participan en movimientos rápidos e intensos. Además, para desenvolvernos con soltura necesitamos conservar otras capacidades, como el equilibrio, la coordinación, la movilidad o la velocidad de reacción.

De ahí que no baste con caminar todos los días, aunque sea una actividad muy beneficiosa. También conviene realizar ejercicios de fuerza y trabajar la movilidad y el equilibrio.

Esta combinación adquiere especial importancia a partir de los 60 o 70 años, cuando la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular puede dificultar actividades tan cotidianas como levantarnos de una silla, subir escaleras o cargar con las bolsas de la compra.

Eso sí, no es necesario practicar esquí de fondo como Foster para obtener beneficios. Lo importante es elegir actividades adaptadas a nuestra condición física y mantenerlas en el tiempo.

Norman Foster con esquís de fondo© officialnormanfoster

¿Cómo se alimenta Norman Foster para cuidar su longevidad?

Otro de los hábitos que se atribuyen al arquitecto es prestar atención a lo que come. Foster evita los alimentos ultraprocesados y el alcohol y concede importancia a mantenerse bien hidratado.

Pero ¿qué influye más en nuestra esperanza de vida saludable: la alimentación o el ejercicio? "Nutrición y ejercicio son dos pilares fundamentales para una longevidad saludable. Las dos tienen que estar equilibradas y no se puede decir que una sea más importante que otra", afirma Manuel J. Castillo.

El especialista recuerda, además, que no todos los alimentos tienen el mismo efecto sobre la salud. Entre los que pueden formar parte de una alimentación saludable menciona las frutas, las verduras, el aceite de oliva y el café, mientras que recomienda prestar atención al consumo de ultraprocesados.

Sin embargo, también recuerda que la cantidad y las circunstancias en las que consumimos los alimentos importan tanto como su elección. "No hay nada por bueno que sea que, en exceso, lo siga siendo", advierte. Y pone como ejemplo el agua, imprescindible para nuestro organismo, pero cuyo consumo excesivo también puede resultar perjudicial.

Por tanto, más que buscar alimentos milagrosos o seguir dietas especialmente restrictivas, la clave está en mantener una alimentación variada, suficiente y adaptada a nuestras necesidades.

Norman Foster riendo con paraguas© officialnormanfoster

¿Se puede envejecer bien después de haber sufrido un cáncer o un infarto?

La trayectoria personal de Norman Foster también resulta interesante por otra razón. El arquitecto ha superado un cáncer de colon y un infarto, dos problemas de salud importantes que no le han impedido continuar con una vida activa.

¿Significa esto que nuestros hábitos pueden ayudarnos a recuperar la salud y seguir envejeciendo en buenas condiciones después de una enfermedad? El experto nos responde que sí. No obstante, también insiste en que los mecanismos que intervienen en la recuperación son numerosos y complejos. Por eso, sería un error atribuir la evolución favorable de una persona únicamente a su actitud o a su estilo de vida.

Lo que sí sabemos es que, después de determinados problemas de salud, mantener hábitos saludables y seguir los tratamientos y las recomendaciones médicas puede ayudar a reducir riesgos y mejorar la capacidad funcional.

En cualquier caso, la experiencia de Foster nos recuerda que haber padecido una enfermedad importante no significa necesariamente renunciar a una vida activa, aunque las posibilidades de recuperación y las limitaciones son diferentes en cada persona.

Norman Foster en bici© officialnormanfoster

¿Por qué tener proyectos e ilusiones también ayuda a envejecer mejor?

Hay otro aspecto de la vida de Norman Foster que llama la atención: a los 91 años sigue teniendo proyectos profesionales. Continúa dibujando, diseñando y viajando, y mantiene el interés por aprender y crear.

Para Manuel J. Castillo, esta actividad intelectual también desempeña un papel importante en la longevidad. "Absolutamente", responde cuando le preguntamos si tener curiosidad, proyectos y un propósito puede ser tan importante como cuidar el cuerpo.

Norman Foster posando© officialnormanfoster

El especialista destaca que el cerebro interviene en la regulación de numerosas funciones del organismo y utiliza una comparación para explicar su importancia: es como el conductor de un coche, cuyas decisiones condicionan su funcionamiento.

Y aunque mantener la mente ocupada no garantiza evitar enfermedades neurodegenerativas, sí puede contribuir a preservar las capacidades cognitivas y el bienestar emocional.

Además, tener proyectos no significa necesariamente continuar trabajando después de la jubilación. Aprender un idioma, cultivar una afición, participar en actividades sociales o dedicar tiempo a algo que nos ilusiona también son maneras de seguir estimulando nuestra mente.

Norman Foster en su despacho trabajando© officialnormanfoster

¿Qué podemos aprender de Norman Foster para llegar bien a los 90 años?

No todos podremos llegar a los 91 años practicando ciclismo o esquí de fondo, ni existe una fórmula que garantice envejecer con la vitalidad de Norman Foster. La genética, las enfermedades y las circunstancias de cada persona también condicionan nuestra salud.

Sin embargo, su estilo de vida permite identificar algunos hábitos que sí están a nuestro alcance: movernos todos los días, entrenar la fuerza, cuidar la alimentación, mantener las relaciones sociales y encontrar actividades que nos motiven.

Y quizá esa sea una de las lecciones más interesantes de su ejemplo. Cuidarse no consiste únicamente en intentar vivir más años, sino en procurar que esos años nos permitan seguir haciendo las cosas que nos gustan, con la mayor independencia y calidad de vida posibles.