Hace unos años, la levadura nutricional era un ingrediente prácticamente desconocido fuera de los círculos vegetarianos y veganos. Hoy, sin embargo, cada vez aparece con más frecuencia en supermercados, tiendas ecológicas y recetas saludables de redes sociales. Y es que no solo se trata de un alimento que destaca por su sabor intenso, su perfil nutricional lo hacen especialmente recomendable para enriquecer tus platos.
Lo curioso es que muchas personas la prueban por primera vez esperando encontrar algo parecido a una levadura convencional y se sorprenden al descubrir un sabor que recuerda claramente al queso parmesano. Pero ¿qué es exactamente? ¿Por qué se ha puesto tan de moda? ¿Y realmente merece la pena incorporarla a la alimentación? La dietista-nutricionista Vanesa León, colaboradora de El Granero, responde a todas estas preguntas.
Qué es exactamente la levadura nutricional
Aunque su nombre pueda generar cierta confusión, la levadura nutricional no es una levadura para hacer pan ni para elaborar cerveza.
Se obtiene a partir del cultivo controlado de un microorganismo llamado Saccharomyces cerevisiae. Una vez finalizado el proceso de fermentación, la levadura se seca a baja temperatura para inactivarla y conservar sus propiedades nutricionales. Es decir, está viva durante su producción, pero cuando llega al consumidor ya no tiene capacidad fermentativa.
Precisamente por eso puede utilizarse directamente sobre los alimentos sin necesidad de cocinarla ni de que produzca ningún tipo de fermentación.
Según explica Vanesa León, su popularidad se debe a que "es un auténtico alimento funcional, no es un boom", ya que aporta nutrientes interesantes de forma sencilla y práctica. Y es una buena manera de consumir proteínas vegetales.
¿Por qué sabe a queso parmesano?
Probablemente sea la pregunta que más se repite entre quienes la toman por primera vez. "Cuando alguien prueba la levadura nutricional merece la pena centrarse en la reacción. Es sorprendente cómo el cerebro relaciona el sabor a queso parmesano que inunda la boca y eso que nos encontramos ante un alimento vegano y sin leche", explica Vanesa León.
La razón está en su elevado contenido en compuestos responsables del sabor umami, considerado el quinto sabor básico junto al dulce, salado, ácido y amargo. Ese intenso sabor umami es el que recuerda al queso curado y convierte a la levadura nutricional en una alternativa muy utilizada por quienes no consumen lácteos y en los que se decantan por los alimentos plant-based. Eso sí, tiene una diferencia importante: no funde como el queso.
Cuáles son los nutrientes que contiene la levadura nutricional
Una de las razones por las que ha despertado tanto interés es su composición nutricional. Según explica la especialista, más de un tercio de su composición corresponde a proteínas. También destaca por su contenido en fibra, que puede contribuir a mejorar la regularidad intestinal, y por su riqueza en vitaminas del grupo B. Entre ellas encontramos:
- Vitamina B12 (cobolamina)
- Ácido fólico
- Biotina
- Tiamina
- Niacina
- Vitamina B5
- Vitamina B6
- Además, aporta minerales como el zinc
Cuáles son los beneficios de la levadura nutricional
Su perfil nutricional permite que aporte diferentes beneficios dentro de una alimentación equilibrada. Por un lado, su contenido en proteínas ayuda a complementar las necesidades diarias, especialmente en personas que siguen una alimentación basada principalmente en vegetales o en personas mayores. Por otro, las vitaminas del grupo B participan en el metabolismo energético. Según nos indica la colaboradora de El Granero, la biotina, la niacina, la vitamina B5 y la vitamina B12 contribuyen a reducir el cansancio y la fatiga.
También aporta nutrientes relacionados con el cuidado de la piel, el cabello y las uñas. "La biotina y el zinc contribuyen al mantenimiento del cabello, la piel y las uñas", señala la nutricionista. Además, nutrientes como el zinc, los folatos y la vitamina B6 participan en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.
¿Es igual que la levadura de cerveza?
Aunque a menudo se confunden, la levadura nutricional y la levadura de cerveza no son exactamente lo mismo. Ambas proceden del mismo microorganismo, Saccharomyces cerevisiae, pero su origen y su forma de producción son diferentes.
La levadura nutricional se cultiva específicamente para el consumo humano, generalmente a partir de melazas, mientras que la levadura de cerveza se obtiene como subproducto de la elaboración de cerveza. Aunque es perfectamente saludable.
Esta diferencia también se aprecia claramente en el sabor. La levadura nutricional destaca por su característico gusto umami, que recuerda al queso parmesano y a los frutos secos, una de las razones por las que se ha convertido en un ingrediente habitual en la cocina vegana. La levadura de cerveza, en cambio, conserva un sabor más intenso y ligeramente amargo, debido al proceso de elaboración cervecera y a la presencia del lúpulo.
Desde el punto de vista nutricional, ambas son opciones muy interesantes. Tanto la levadura nutricional como la de cerveza aportan proteínas de alta calidad, fibra y vitaminas del grupo B, nutrientes especialmente valiosos en las dietas basadas en alimentos vegetales.
¿Dónde puedo comprar levadura nutricional?
Actualmente es fácil encontrarla en supermercados, herbolarios, tiendas ecológicas y comercios especializados en alimentación saludable. Normalmente se presenta en forma de copos o escamas y suele encontrarse en la sección de productos ecológicos o vegetarianos. También puede adquirirse a través de tiendas online especializadas.
A la hora de comprarla conviene fijarse en varios aspectos:
- Que indique claramente que se trata de levadura nutricional.
- Revisar si está enriquecida con vitamina B12.
- Comprobar que no contiene ingredientes añadidos innecesarios.
- Elegir marcas que especifiquen claramente su composición nutricional.
También es importante respetar las cantidades recomendadas. En cuanto a la cantidad que podemos consumir, Vanesa León recuerda que "con 1 o 2 cucharadas al día sería suficiente para enriquecer tus platos o recetas".
¿En que platos puedo añadir levadura nutricional?
Una de sus grandes ventajas es que combina prácticamente con cualquier plato salado. La nutricionista recomienda añadirla al final del cocinado sobre recetas en las que normalmente utilizaríamos queso rallado. Por ejemplo, en:
- Pasta con verduras
- Pizza casera
- Risotto
- Cremas de verduras
- Ensaladas
- Verduras asadas al horno
- Palomitas caseras
- Hummus
- Salsas vegetales
Además, gracias a su intenso sabor umami, puede ayudar a reducir la cantidad de sal utilizada en algunas preparaciones.
Al final, quizá una de las razones por las que la levadura nutricional está conquistando tantas cocinas es que reúne tres características difíciles de encontrar en un mismo ingrediente: aporta sabor, suma nutrientes y apenas requiere esfuerzo para incorporarla a la dieta.











