Estos son algunos nutrientes que evitan que te lesiones en el gimnasio

Una buena alimentación es clave para mantener un buen estado de salud en cualquier situación, y también a la hora de evitar lesiones cuando practicamos deporte.

Por Cristina Soria

Una de cosas a las que más atención hemos de prestar a la hora de hacer deporte es a evitar las lesiones. Para conseguirlo hay que tener en cuenta una serie de factores de vital importancia, como realizar aquellos ejercicios que se adapten a nuestra forma física y ejecutarlos siempre de manera correcta. Calentar antes de empezar y estirar al acabar son también dos rutinas que hemos de cumplir a rajatabla para no lesionarnos.

Pero existe algo más que podemos hacer para cuidar nuestra salud, nuestra forma física y evitar hacernos daño al entrenar, y es prestar la suficiente atención a nuestra alimentación. Lo que comemos, de manera constante, importa (y mucho) en todos los aspectos de nuestra vida, incluyendo la práctica de deporte. 

Cuando, además de hacer ejercicio, cuidamos nuestra alimentación es más fácil que mantengamos un peso corporal adecuado, algo que nos va a ayudar a la hora de practicar determinados deportes. Pero, por otro lado, asegurarnos la ingesta de una serie de nutrientes esenciales es clave para mantener nuestros huesos y musculatura siempre a punto y en buen estado de salud.

Del mismo modo, cuando ya se ha producido una lesión, cuidar los que comemos también es una forma de propiciar una pronta recuperación y de ayudar a rebajar cualquier posible inflamación.

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Alimentos que te ayudan a prevenir lesiones

Nuestras articulaciones son las que más sufren a la hora de hacer deporte, y para cuidarlas y mantenerlas en buen estado es necesario que nuestro organismo produzca colágeno. Minerales como el azufre son indispensables para que esto ocurra, y lo podemos encontrar en las legumbres o en hortalizas como el puerro, el ajo y la cebolla.

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Las legumbres, además de cuidar de las articulaciones, activan nuestros músculos y propician tanto su contracción como su relajación. Esto lo consiguen gracias a su alto contenido en calcio y magnesio, que nos hace más resistentes al esfuerzo y nos ayuda a prevenir los calambres. También los frutos secos son ricos en calcio y magnesio, y aún tomados en pequeñas cantidades tienen un poder antiinflamatorio y antioxidante.

Pero volviendo a la musculatura, son los alimentos ricos en proteínas los que ayudan a que los músculos se construyan. Para ello, nada como la carne de cerdo, conejo o ternera porque además de su elevado contenido en proteínas, nos aportan mucho hierro, necesario para evitar el cansancio y agotamiento que podría producirnos una anemia ferropénica.

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Y si ya me he lesionado, ¿qué como?

Si ya se ha producido una lesión, una buena alimentación también puede ayudarnos a recuperarnos antes y a reducir las molestias y una posible inflamación.

Las vitaminas, que nunca pueden faltar en nuestra dieta, se hacen ahora imprescindibles. La vitamina C, por ejemplo, ayuda a que nuestro organismo produzca colágeno, y es una gran ayuda cuando padecemos una rotura de fibras o una tendinitis. Los cítricos, como la naranja o el kiwi, o verduras como el brócoli son alimentos que nos ayudarán a recuperarnos.

Cuando los afectados por la lesión son nuestro huesos, la vitamina A acude en nuestra ayuda para favorecer el crecimiento celular y la recuperación ósea. La zanahoria, las espinacas, el melón, el mango o los lácteos son alimentos ricos en vitamina A.

La carne de cerdo, conejo y cordero ayudan a la reconstrucción de músculos gracias a su contenido, no solo a sus proteínas, sino también en minerales como el zinc. 

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