El pasado viernes, 29 de mayo, salía a la luz el informe definitivo realizado por los forenses sobre el caso de Alma, la hija de Anabel Pantoja, quien estuvo hospitalizada durante 18 días en enero de 2025 (cuando aún no tenía ni dos meses de vida). Tras 16 meses repletos de tensión e incertidumbre debido al protocolo que existe con los menores en la legislación española por el que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias comenzó un proceso de investigación a la creadora de contenido y su pareja, David Rodríguez, los respectivos profesionales indicaban que la pequeña fue víctima de "un zarandeo violento que originó un derrame cerebral". Ahora, cuatro días después de que saliera a la luz el documento oficial, Anabel Pantoja ha reaparecido muy sonriente y con su primogénita en brazos, rumbo a un destino muy especial.
Así lo ha confirmado la propia colaboradora de televisión, quien ha sorprendido por varias agencias de comunicación en el aeropuerto de Sevilla, donde se encontraba para viajar a las Islas Canarias, donde tiene su residencia fijada desde hace años en Gran Canaria, isla que considera su hogar. A pesar de mostrarse risueña ante las cámaras, tal y como acostumbra, la colaboradora no ha querido ofrecer muchas declaraciones al respecto de la situación que está atravesando actualmente, subrayando que su falta de respuestas se debía a su compañía, Alma: "Perdonadme chicos, que es que como voy con la niña...".
Además, la sobrina de Isabel Pantoja ha expresado que le encantaría coincidir con el Papa León XIV, quien visitará las Islas Canarias la semana que viene, entre los días 11 y 12 de junio. Para la colaboradora de televisión, la fe es uno de los pilares fundamentales de su vida, y la vive con una devoción sincera y participando activamente en tradiciones religiosas como, entre otras, la Semana Santa. Este año, concretamente, ha sido una de las más especiales para ella, ya que su pequeña Alma 'desfilaba' por primera vez como mini nazarena el Domingo de Ramos.
Una declaración de intenciones impactante
A pesar de que ahora no haya querido dar declaraciones, Anabel Pantoja hacía una declaración de intenciones sin precedentes el pasado sábado, tan solo un día después de que saliera a la luz el informe del equipo forense. Con sus redes sociales como lienzo, la colaboradora de televisión subrayó, aclarando cualquier duda, que su familia va antes que cualquier cosa, haciendo caso omiso a las especulaciones, críticas o titulares que circulan a su alrededor de manera constante.
"Gracias por dejarme ser una más y acogerme como una de vosotros. La familia que tengo allí, será imborrable", escribía Anabel junto a una lista que incluye los nombre de todos los amigos que tiene en Arguineguín, en Gran Canaria. Acompañando a sus palabras, la creadora de contenido compartía varias imágenes donde su hija y su pareja tomaban el protagonismo, demostrando que se encontraban más unidos que nunca y que su vínculo es indestructible.
Su primera imagen tras el informe
Sin embargo, esta no fue su primera imagen tras la información desvelada, ya que el mismo viernes Anabel compartía una publicación temporal en sus redes sociales con total naturalidad. Se trataba de un posado realizado durante su último compromiso profesional, en colaboración con una conocida marca de bebidas, donde se muestra muy sonriente mientras un compañero de profesión le daba un beso en la mejilla.
Así, Anabel normalizaba la situación que estaba atravesando, reafirmando a sus seguidores que se encontraba bien (y, al mostrarse ella bien, se sobre entendía que su núcleo familiar también lo estaba) y con plena tranquilidad ante el informe del forense sin mediar palabra ninguna.
El informe
Respecto al informe que se conocía el pasado viernes 29 de mayo, los especialistas del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas consideran que la menor fue víctima de un "zarandeo violento". El expediente, adelantado por Canarias7, detalla que los hechos se produjeron el 9 de enero de 2025, a la misma hora en que la pareja acudió al centro comercial Mogán Mall y el investigado se quedó a solas con Alma, mientras la sobrina de Anabel Pantoja realizaba unas compras.
David y Alma se encontraban dentro del vehículo cuando la niña comenzó a llorar, según relataron los propios investigados ante el juez instructor durante su declaración en la Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria. David reconoció haberle dado unos cachetes a la bebé al percibir que no se encontraba bien y que tenía dificultades para respirar. Sin embargo, esta versión contradice las conclusiones del Instituto de Medicina Legal. De acuerdo con el informe forense, el zarandeo fue violento, lo suficiente como para provocar una derrame cerebral en la menor, quien, tras lo sucedido, estuvo 18 días ingresada con tan solo 47 días de vida.









