Cristina Iglesias se ha colado en una de las fotografías más comentadas de este martes en el universo royal. La escultora vasca, una de las artistas españolas con mayor prestigio internacional, ha presentado su obra Aurora Borealis Star Dome en el parque de esculturas Princesa Estelle, ubicado en los terrenos del Royal Djurgården de Estocolmo. Iglesias ha estado acompañada por la princesa heredera Victoria, el príncipe Daniel y la princesa Estelle, que da nombre al espacio natural en el que se ha instalado la última creación de esta pionera cuyas obras se exhiben por todo el mundo, estando su legado presente en museos y espacios de Europa, América y Asia.
El motivo de su acercamiento a la familia real sueca tiene una bonita intrahistoria: la escultora ha sido escogida como 'Artista del Año 2026' por la Fundación Cultural de la Princesa Estelle, una institución impulsada por la heredera al trono sueco y su familia para promover el arte contemporáneo. Gracias a esta designación, Iglesias -que no es la única artista de la familia, pues su hermano Alberto es un famoso compositor que suele trabajar mano a mano con Pedro Almodóvar- ha desarrollado una obra pública en Suecia y ha participado en actos junto a miembros de la Casa Real, incluida la inauguración de una escultura en presencia de los reyes y de la princesa heredera.
Según la prensa especializada, desde 2025, Cristina ha trabajado en proyectos permanentes para Suecia y Dinamarca, algo que ha reforzado sus vínculos con instituciones culturales escandinavas mucho antes de que trascendiera a la prensa de la realeza y la crónica social. Su elección como 'Artista del Año 2026' tiene también una lectura simbólica. La fundación de la princesa Estelle suele apostar por figuras de gran proyección internacional, y la designación de Iglesias supone un reconocimiento a la influencia del arte español contemporáneo en el norte de Europa. De esta forma, la escultora se convierte en la primera española seleccionada por esta impresionante iniciativa cultural que lleva a cabo la Casa Real de Suecia.
Unos padres ajenos al arte: así es su vida
Además de Alberto y Cristina, Pepelu y Lourdes Iglesias, los otros dos hermanos, también se dedican al mundo del arte: el primero es cineasta y la segunda escritora. El currículo de todos ellos coge aún más notoriedad si se tiene en cuenta que su padre era químico y empresario, una carrera muy alejada de las inquietudes artísticas de sus cuatro hijos. "Había un caldo de cultivo creativo que nos animó a pensar, a hilo de otra cabecera a compartir lecturas, películas y amigos", contó Cristina en una entrevista con Vanity Fair.
Ella misma empezó los estudios de Químicas, pero acabó decantándose por el arte: "En esa época de la vida las cosas suelen ser muy confusas, salvo que tengas una vocación increíblemente clara. Y a mí me atraían muchas cosas. En realidad, nunca quise ser química, pero sí me interesaban la ciencia y la investigación, mientras me formaba en arte de manera autodidacta. Mi padre me decía: puedes hacerlo todo. Y yo me reía". Cristina se fue a estudiar en el Chelsea College of Art, en Londres, y allí coincidió con Juan Muñoz, artista -fallecido en 2001- que se convirtió en su pareja y con quien tuvo dos hijos.
Sobre el arte, considera que debería "estar en la escuela y la universidad, tratarse de forma transversal. Aunque estudies Administración de Empresas, deberías tener nociones de arte y filosofía. Así ocurre en el Reino Unido, por ejemplo". Finalmente, con sus obras busca "ayudar a la gente a entender mejor el mundo y a sí misma".














