La contaminación provoca obesidad (y más cosas)

Aunque parece que nos hemos acostumbrado a vivir entre la contaminación, esta no solo daña nuestro aparato respiratorio, sino que también puede producir obesidad.

Por Cristina Soria

Varios estudios han reflejado recientemente que la contaminación tiene efectos muy directos sobre la salud, y concretamente, se relacionan con la obesidad, porque provoca alteraciones metabólicas e inflamación en algunos órganos.

Se trata de sustancias químicas tóxicas que están presentes en todo lo que consumimos y en productos cotidianos. Esta contaminación acaba interfiriendo en el sistema endocrino y provocando la acumulación de grasas. A estas sustancias se les llama químicos disruptores endocrinos (EDCs) y están presentes en pesticidas, insecticidas y fungicidas, y pese a que parece que nos quedan lejos, recientes estudios han demostrado que se detectan, en mayor o menor medida, en el 85% de la población.

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Experimento de laboratorio: grasa en solo 20 días

Los investigadores de la Universidad de Duke (EE.UU.) y de la Universidad de Pekín (China) han realizado un estudio con varias ratas de laboratorio expuestas a altos niveles de contaminación desde su nacimiento. Los índices de contaminación de referencia fueron los de la ciudad de Pekín, pero son similares a los de cualquier gran ciudad. Por otro lado se mantuvo a otras ratas del mismo tipo pero en un ambiente sin contaminación.

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Tras menos de un mes, las ratas que habían sufrido la exposición a la contaminación habrían aumentado de peso y los pulmones y el hígado se habían inflamado. Además, las que habían sufrido contaminación tenían los triglicéridos un 46% por encima de cómo lo tenían al comenzar el estudio. Su nivel de insulina también era mayor al igual que el colesterol, que llegaba a un 50% más que los que habían respirado un ambiente libre de contaminación.

Estas mismas ratas fueron evaluadas al llegar a la edad adulta, y las que habían sido criadas en ambiente contaminado desarrollaron obesidad severa.

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Las consecuencias se transmiten de madres a hijos

Solemos pensar que somos dueños de nuestro cuerpo y que tenemos cierto control sobre aquello que nos ocurre. Si hemos elegido vivir en una ciudad muy contaminada, tendremos consecuencias, pero esa fue nuestra decisión. Sin embargo, los especialistas están de acuerdo en que, en cuanto a la contaminación, el peligro es doble porque las madres transmiten a sus hijos los compuestos que han ingerido durante los últimos años. 

Aunque la madre se trasladase después de dar a luz y aunque su hijo tuviera una vida completa en un medio ambiente saludable, ese rastro permanecería en su cuerpo. Según los especialistas, es durante la gestación cuando estos compuestos son transmitidos, pero también durante la lactancia.

El ambiente en el que se desarrolla el feto tiene un impacto tremendo en su futuro, en su condición física, su propensión a la obesidad y otro tipo de enfermedades de índole reproductiva. Un estudio de 2003 realizado en EE.UU. determinó que el 13% de los niños de entre 6 y 11 años padecía de sobrepeso. Este dato se había multiplicado por tres a lo largo de los 20 años anteriores.

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