Hay casas que trascienden el concepto de vivienda para convertirse en parte del paisaje y de la historia de un lugar. Eso es precisamente lo que ocurre con S'Estaca, la espectacular finca situada entre Valldemossa y Deià que desde hace décadas está ligada al nombre de Michael Douglas. Rodeada por la naturaleza de la Serra de Tramuntana y asomada al Mediterráneo, esta propiedad combina patrimonio histórico, arquitectura tradicional y una decoración de inspiración mediterránea que ha evolucionado con el paso del tiempo sin perder su esencia.
Una finca con más de un siglo de historia
Mucho antes de convertirse en el refugio estival del actor, S'Estaca formó parte del legado del archiduque Luis Salvador de Habsburgo, quien levantó este enclave en el siglo XIX siguiendo una arquitectura con influencias italianas y moriscas. Sus construcciones escalonadas sobre la ladera y su integración con el paisaje siguen siendo una de las grandes señas de identidad de la propiedad.
Michael Douglas adquirió la finca junto a su entonces esposa, Diandra Luker, a comienzos de la década de los noventa. Tras varios años en los que ambos compartieron la propiedad, el actor compró la participación de su exmujer en 2020, convirtiéndose en el único propietario de este emblemático enclave mallorquín.
Una propiedad pensada para convivir con el paisaje
Uno de los grandes atractivos de S'Estaca es su estrecha relación con el entorno. La finca se extiende por decenas de hectáreas y conserva amplias zonas ajardinadas, vegetación mediterránea y viñedos propios, además de un acceso privado al mar y un embarcadero desde el que disfrutar de la costa norte de Mallorca.
El conjunto está formado por siete edificios independientes, entre ellos la vivienda principal y varias casas para invitados, lo que permite alojar a un gran número de personas manteniendo la privacidad de cada espacio. La residencia principal dispone de seis dormitorios con baño y vestidor, mientras que las construcciones auxiliares cuentan con cocinas y comedores independientes.
Una decoración mediterránea que respeta la historia
A pesar de las reformas realizadas durante los últimos años, uno de los objetivos ha sido preservar el carácter histórico del inmueble. La arquitectura original convive con interiores donde predominan materiales naturales y una estética mediterránea marcada por la madera, los tejidos en tonos neutros y una decoración discreta que deja el protagonismo al paisaje exterior.
Según ha explicado el propio Michael Douglas, Catherine Zeta-Jones ha disfrutado especialmente redecorando la casa desde que la propiedad pasó definitivamente a manos del actor. Sin embargo, los cambios se han realizado respetando la personalidad del inmueble y evitando alterar la esencia histórica que caracteriza a la finca.
Bienestar y comodidad sin perder el encanto tradicional
Aunque mantiene el aspecto de una histórica finca mallorquina, S'Estaca incorpora numerosas comodidades actuales. La propiedad dispone de piscina, gimnasio, spa, sala de cine, bodega y viñedo, elementos integrados sin romper la estética tradicional del conjunto arquitectónico.
Las terrazas escalonadas, los muros de piedra y los jardines se funden con el paisaje de la Serra de Tramuntana, permitiendo que cada rincón disfrute de vistas abiertas sobre el Mediterráneo. Precisamente esa conexión entre naturaleza y arquitectura es uno de los rasgos que más definen la vivienda.
Un refugio ligado a Mallorca
Con el paso de los años, la finca ha pasado de ser un lugar de vacaciones a convertirse en uno de los grandes símbolos de la relación de Michael Douglas con Mallorca. El actor mantiene un estrecho vínculo con la isla y continúa disfrutando de este enclave siempre que puede, donde combina la tranquilidad del entorno con una vida alejada del foco mediático.
Más allá de sus dimensiones o de sus instalaciones, S'Estaca destaca por haber sabido conservar el equilibrio entre historia, arquitectura y paisaje. Una residencia donde el lujo no se entiende como ostentación, sino como el privilegio de vivir rodeado de naturaleza, patrimonio y algunas de las mejores vistas de la costa mallorquina.









