Entramos en la antigua casa de campo de la princesa Margarita y el conde de Snowdon: el refugio que inspiró 'The Crown' sale a la venta por casi 5 millones de euros
Una impresionante propiedad con más de cinco siglos de historia
Una espectacular casa en la campiña inglesa busca un nuevo dueño. Nunca antes, en sus más de cinco siglos de historia, había salido al mercado, pero 'The Old House' (la 'vieja casa'), el que fuera el refugio en el campo del primer conde de Snowdon y la princesa Margarita está a la venta por casi 5 millones de euros. La fabulosa residencia llegó a manos del inolvidable fotógrafo como un regalo de boda: su tío, el diseñador Oliver Messel, decidió obsequiarle con esta vivienda poco antes de su 'sí, quiero' con la hermana de la reina Isabel II -celebrado en la Abadía de Westminster el 16 de mayo de 1960-, y para Antony Armstrong-Jones era mucho más que una propiedad.
La princesa Margarita y su marido, en una imagen de archivo. Aunque formaron una de las parejas más fascinantes de la realeza, su matrimonio llegó a su fin tras casi dos décadas de amor en 1978. La princesa fue la primera de la Familia Real inglesa que se divorció
Cuando era niño, solía correr por sus jardines -de unas 2,2 hectáreas- y hacer pícnics junto a su hermana; así que, en cuanto pasó a ser suya, decidió convertirla en una de las residencias privadas más fascinantes de la Gran Bretaña de la posguerra. Un punto de encuentro para miembros de la realeza, aristócratas, artistas y algunos de los intelectuales más destacados de la época, los círculos en los que el conde sabía moverse como nadie.
Más de 500 años en construcción
La historia de The Old House comienza en 1481. A lo largo de los años, se fueron haciendo ampliaciones, de estilo georgiano, en la propiedad, aunque fue la familia Messel quien terminó de dar un nuevo aire al terreno -y asegurándole, también, un lugar destacado en la historia británica-.
Situada en la histórica finca de Nymans, uno de los jardines más célebres de Gran Bretaña, en 1890 lo adquiría Ludwig Messel, un financiero, de origen alemán, cuya gran pasión era la horticultura y que se propuso cambiar el paisaje de la finca por completo.
Tras su muerte, en 1915, sería su hijo Leonard y su mujer, Maud, quienes tomaron su legado, haciendo cambios antes de legarla al National Trust en 1953; y, más tarde, lo continuaría su hijo Oliver -tío del conde de Snowdon-.
Una 'ruina' que se convirtió en historia
A pesar de su incalculable valor, el marido de la princesa Margarita no se encontró con la entrañable casa rústica que es hoy. Su tejado se desmoronaba, no tenía electricidad ni tampoco baños, pero esto no supuso ningún problema para Snowdon.
El conde la transformó durante décadas hasta convertirla en su refugio privado, un lugar donde plasmó la visión artística que ya se podía contemplar en sus retratos. Tanto es así que, en los sesenta, terminó por forjarse su leyenda como una de las casas de campo más codiciadas. Hasta allí viajaban, en lujosos vehículos, sus ilustres invitados para disfrutar allí de sus fiestas legendarias. Tanto que llegarían a inspirar un episodio de la serie The Crown.
La reina Isabel II y la Reina madre se encargaron de 'inaugurar' las piedras que cruzaban el lago en una ceremonia que fue presidida por el obispo de Horsham.
El lago fue uno de sus proyectos más ambiciosos. El marido de la princesa Margarita llegó incluso a alquilar una excavadora para una obra que, pensaba, podría hacerse en un solo fin de semana. Cuál fue su sorpresa cuando se dio cuenta de que, con ese tipo de tierra, no era tan fácil. Al final, lo que parecía que se haría en un suspiro acabó siendo una obra que requirió todo un invierno de trabajo. Aun así, el esfuerzo mereció la pena, puesto que lo convirtió en su otro estudio fotográfico al aire libre. Una de sus musas fue Bianca Jagger que, como recordaría, fue la única modelo en tardar tres días a su cita.
Una rústica puerta de roble da la entrada al hall, protegido por un techo con vigas al descubierto y una galería que, como explica la agencia, le otorga el aire de un patio interior de la época Tudor.
La cocina es el auténtico corazón del hogar. Con unas extraordinarias vistas a los jardines y muy luminosa, tiene unos muebles que juegan con el presente y el pasado y hechos a medida
La primera planta cuenta con tres dormitorios, más allá del principal, y en algunos (como este) se han dejado las vigas de madera al descubierto para dar un aire rústico
Uno de los servicios está empapelado con recortes de periódicos -algunos, con protagonistas reales como Wallis Simpson, la recordada duquesa de Windsor (mujer de Eduardo VIII, quien renunció al trono por amor)-.
A través de un pequeño sendero, se llega hasta esta estructura, modelada a partir de un balcón que se recuperó del Palco Real de Ascot, en la década de los sesenta