Qué plantas elegir para la piscina: las especies que mejor funcionan


Descubre qué especies resisten mejor el calor y la humedad, aportan privacidad, ahuyentan los insectos y convierten la zona de baño en un oasis.


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20 de julio de 2026 a las 13:02 CEST

Las plantas son uno de los elementos clave para dar estilo a la piscina. Con la selección de las especies adecuadas, es posible recrear un ambiente mediterráneo, tropical o de inspiración exótica, aportando personalidad y armonía al exterior. Antes de elegir las diferentes especies, conviene tener en cuenta que el entorno de la piscina presenta unas condiciones particulares. La combinación de las altas temperaturas, la humedad, el reflejo del sol y, en muchas ocasiones, la presencia del cloro o sal, exige optar por plantas resistentes adaptadas a este tipo de ambiente.

Es importante pensar en la comodidad y en la seguridad. Lo ideal para ello es evitar especies que atraigan insectos, especialmente abejas y avispas, para disfrutar de la piscina con total tranquilidad. Desde aromáticas, que ayudan a mantener alejados los insectos, hasta árboles que aportan sombra o especies de inspiración tropical, existen plantas para todos los gustos y necesidades. Toma nota de estas opciones para transformar la piscina en un auténtico oasis.

Lavanda

Una de las mayores ventajas de la lavanda es que, además de llenar el jardín de color y perfume, actúa como un repelente natural de mosquitos y otros insectos. Al igual que ocurre con otro tipo de plantas aromáticas, su característico aroma ayuda a mantener alejados a estos visitantes, convirtiéndola en una excelente elección para disfrutar de tu zona de baño con mayor comodidad.

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Palmera

Si lo que buscas es que la zona de la piscina desprenda un aire exótico y evocador, las palmeras son una apuesta segura. Su silueta inconfundible aporta un toque tropical y convierte cualquier jardín con piscina en un auténtico oasis de vacaciones. 

Además, se desarrollan especialmente bien en climas mediterráneo, donde las altas temperaturas y la humedad favorecen su crecimiento.

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Ciprés común

El ciprés es una conífera elegante que, en condiciones óptimas, puede superar los 40 metros de altura. Gracias a su porte esbelto y a su follaje denso, resulta una opción ideal para crear un cerramiento vegetal que aporte intimidad y proteja la zona de la piscina de las miradas indiscretas.

Otra de sus grandes ventajas es su resistencia a todo tipo de climatología. Soporta sin problemas tanto el calor como las bajas temperaturas y las heladas propias del invierno, por lo que es una excelente elección para jardines con piscina situados tanto en zonas áridas como en otras de montaña o con un clima adverso.

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Jazmín 

El jazmín es otra de las plantas más apreciadas para decorar el jardín gracias a su delicado aroma y a la belleza de su floración. Esta trepadora de hoja perenne puede alcanzar hasta seis metros de altura, por lo que resulta ideal para cubrir pérgolas y crear rincones llenos de encanto alrededor de la piscina.

Además de su atractivo ornamental, es muy práctica, puesto que se cultiva muy bien en diferentes tipos de suelo. Eso sí, debe regarse a menudo, especialmente durante el verano, pero requieren de mucha luz solar, por lo que el jazmín es perfecto para esta época del año. 

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Magnolia

Si eres amante de las flores, dentro de este ranking te recomendamos el magnolio. Esta planta producirá unas bellas flores blancas y puede alcanzar más de 30 metros de altura. Además, florece justo en verano, entre junio y agosto, de manera que es una opción ideal para que el entorno de la piscina luzca en todo su esplendor en los meses de más calor. 

En cuanto a sus cuidados, habrá que procurar regalarla a menudo, al igual que el jazmín, y que le dé algo de sombra en las horas más calurosas del día. 

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