No hace falta que viajes muy lejos para encontrar un santuario: a veces basta con una casa blanca, frente al mar, en el rincón correcto de Menorca. Esta vivienda parece hecha a medida para desconectar del ritmo estresante de las grandes ciudades, sin renunciar a nada. Ofrece el escondite perfecto para perderse en vacaciones y cargar las pilas para todo el año.
Diseñada por LUV Studio, la villa se apoya en volúmenes puros y materiales autóctonos —piedra seca, estuco de cal— que dialogan con la luz cambiante del Mediterráneo. Aunque el lujo suele asociarse a la ostentación, aquí ocurre justo lo contrario: la sofisticación está en la sencillez de las formas y en el respeto casi reverencial por el paisaje que la rodea. Un lujo silencioso que no entiende de copias ni de brillos dorados. Más que una vivienda, es una experiencia vital donde cada elemento ha sido concebido para ofrecer un refugio de paz y belleza frente al mar.
© LUV StudioArquitectura orgánica
Situada en una de las urbanizaciones más exclusivas de Menorca, Casa Binidalí fue concebida como una pequeña joya arquitectónica, un verdadero retiro mediterráneo para relajarse y desconectar. Para lograrlo, LUV Studio apostó por una arquitectura de líneas limpias y sencillas, que ensalza el carácter menorquín, conectando la vivienda con el sitio al que pertenece.
La distribución fluida de los ambientes favorece la contemplación y el descanso, mientras que la atmósfera de cada estancia genera una sensación de intimidad y recogimiento: condiciones que la convierten en el lugar ideal para pasar el verano y, si es posible, gran parte del año.
© LUV StudioIntegrada en el entorno
El uso de materiales locales constituye uno de los pilares fundamentales del proyecto. LUV Studio ha seleccionado recursos autóctonos que reflejan el respeto profundo por la identidad de Menorca y crean una narrativa arquitectónica auténtica y arraigada en la tradición mediterránea. Esta elección responde tanto a criterios estéticos como a un compromiso con la sostenibilidad y la preservación del patrimonio cultural de la isla.
Los diferentes grados de estuco de cal se combinan con las texturas rugosas de piedra seca y aseguran la máxima experiencia sensorial. La paleta material, deliberadamente contenida, permite que cada superficie respire y dialogue con la luz cambiante del Mediterráneo y crea una experiencia cromática y táctil que evoluciona a lo largo del día.
© LUV StudioLa vida se traslada al exterior
La vivienda se articula a partir de una secuencia de espacios intermedios que matizan la transición entre lo construido y el paisaje. Patios, porches y terrazas generan microclimas que permiten habitar el exterior durante todo el año, adaptándose a las condiciones cambiantes de la isla. Esta estrategia no solo gana en confort, sino que introduce una forma de vivir más pausada y conectada con el ritmo natural de Menorca, donde cada estancia se abre de manera controlada hacia el entorno.
A pesar de sus 350 m² construidos, la vivienda incorpora el jardín como una habitación más. No busca ampliar los metros, sino trasladar la vida al aire libre. Por ello, sus espacios exteriores, tanto el salón y el comedor exteriores como la zona alrededor de la piscina, están diseñados con el mismo cuidado, respetando sus señas de identidad y trasladando su carácter tranquilo fuera de casa. La piedra, nuevamente, actúa como nexo de unión.
© LUV StudioUna piscina para soñar
Todo paraíso veraniego que se precie debe contar con una piscina. No se admiten concesiones. Una piscina para refrescarse, relajarse, hacer deporte, jugar... En fin, un básico de una casa de vacaciones. En este proyecto, no solo es la piscina soñada, sino que también mantiene la misma conexión con el entorno que la propia construcción. Amplia y tranquila, se concibe como un espacio para disfrutar en todas las estaciones.
© LUV StudioSin límites entre dentro y fuera
Uno de los elementos más distintivos de Casa Binidalí es su capacidad para difuminar los límites entre interior y exterior, también una de las señas de identidad de LUV Studio. El uso estratégico de puertas de cristal apilables permite que la luz natural inunde los espacios, mientras que las vistas al paisaje mediterráneo se convierten en parte integral de la experiencia habitacional.
Esta permeabilidad transforma la vivienda en un observatorio privilegiado del entorno, donde el mar, el cielo y la vegetación autóctona forman parte del paisaje interior.
© LUV StudioSalón con chimenea
El salón con chimenea cuenta con grandes correderas de cristal, verdaderos tabiques acristalados, que le permiten hacer también las veces de sala de estar al aire libre cuando se necesita.
La generosa entrada de luz natural crea un ambiente de elegancia discreta donde cada detalle ha sido pensado para el bienestar sensorial, mientras las sombras proyectadas por la arquitectura juegan con las superficies a lo largo del día, generando una coreografía lumínica que nunca se repite.
© LUV StudioEspacios comunicados
No solo la casa tiene una relación directa con el entorno y con la propia isla, sino que dentro, las estancias y los rincones se comunican y establecen una circulación fluida entre ellos.
Esta conexión se refuerza gracias al uso de texturas suaves y rugosas y de una paleta cromática de blancos puros y tonos tierra en todas las estancias. Los textiles naturales de las cortinas que se mecen con el viento o de la tapicería del sofá también son testigos de esa continuidad visual de la vivienda.
© LUV StudioCocina con isla
La cocina con isla forma parte de un espacio común que alberga también el salón. Madera y colores neutros mantienen la unidad tanto con el resto de la casa como con el paisaje que rodea la vivienda. La isla cuenta con una mesa adosada que puede actuar como comedor para desayunos y comidas informales. En ella destaca la lámpara de techo de fibras vegetales que proporciona una luz idónea en esta zona, al mismo tiempo que refuerza la sensación de calidez y de casa vivida.
Con grandes armarios, que multiplican la capacidad de almacenaje, la cocina debe entenderse como un espacio para disfrutar y hacer vida, donde priman la funcionalidad y el confort.
© LUV StudioHabitación con vistas al jardín
En Casa Binidalí, la naturaleza no es un telón de fondo, sino la protagonista absoluta del diseño. Cada estancia maximiza la conexión con el exterior, aprovechando las vistas panorámicas y la luz mediterránea. El resultado es una vivienda que respira al ritmo del entorno, donde la arquitectura se convierte en un vehículo para experimentar la belleza del paisaje de forma íntima y profunda, y honra la tradición arquitectónica de Menorca con el máximo confort y refinamiento.
Buena muestra de ello es uno de los dormitorios —la villa tiene cuatro—, situado a continuación del espacio social interior y con otra gran corredera de cristal que permite que el jardín se cuele dentro. Los colores neutros y cálidos, junto con la presencia de la madera, son también clave en la decoración de esta estancia.
© LUV StudioBaño integrado en el dormitorio
Todas las estancias de este refugio mediterráneo viven de cara al exterior, algo que le ocurre también al baño de la habitación principal. Integrado en el dormitorio, comparte también los colores y los materiales, y lleva esa misma coherencia hasta el último rincón. Además, este espacio luminoso y apetecible es el sueño de cualquiera.




