Cómo sacar el máximo provecho al aire acondicionado en casa y disfrutar de un hogar más confortable, según un experto


El aire acondicionado puede representar cerca del 50% del consumo energético de una vivienda, por lo que utilizarlo bien es una de las claves para contener la factura de la luz durante el verano. Sin embargo, una climatización eficiente no depende solo del equipo instalado, sino también de la temperatura elegida, el mantenimiento y los hábitos diarios, factores que pueden marcar una gran diferencia en el consumo eléctrico.


Retrato de Harry Hospitalier, director de Mercados Técnicos de Leroy Merlin España © Leroy Merlin
7 de julio de 2026 a las 15:01 CEST

Con la llegada del verano, el aire acondicionado vuelve a convertirse en uno de los grandes protagonistas de la factura eléctrica en la mayoría de los hogares españoles. En un momento en el que el precio de la luz sigue sometido a altibajos y la factura ha vuelto a encarecerse en los últimos meses, reducir el consumo sin renunciar al confort se ha convertido en una prioridad para muchas viviendas. De hecho, la climatización puede representar cerca del 50% del consumo energético, por lo que cualquier pequeño cambio puede marcar la diferencia. 

Para conocer cuáles son los errores más habituales que hacen que derrochemos electricidad y cómo evitarlos, hablamos con Harry Hospitalier, director de Mercados Técnicos de Leroy Merlin España (www.leroymerlin.es), que explica qué aspectos conviene tener en cuenta al elegir un equipo, cómo utilizarlo de forma eficiente y qué hábitos ayudan a mantener la casa fresca gastando menos durante los meses de calor.

                                                                 
Conviene seleccionar aires acondicionados con etiqueta energética A+++© Haier

Cómo elegir el equipo adecuado para contener el gasto eléctrico

Elegir el aire acondicionado solo por el precio o por la potencia es uno de los errores más costosos. Harry explica que el equipo ideal no es el más barato ni el más potente, sino el que mejor se adapta al tamaño de la vivienda, al uso previsto y que ofrece una mayor eficiencia energética con un menor impacto ambiental.

Además, conviene fijarse en el coste a largo plazo. Un aparato con clasificación energética A+++ puede requerir una inversión inicial mayor, pero consume menos electricidad, ofrece un mejor rendimiento y acaba suponiendo un importante ahorro con el paso de los años. Precisamente tiene esta calificación energética el modelo de la propuesta, que pertenece a la serie ‘Serene’, de Haier.

Tecnologías como el sistema inverter, el modo ECO o la programación horaria también ayudan a reducir el consumo y mejorar el confort durante toda la vida útil del equipo.

                                                                 
Despacho doméstico equipado con un 'split'© Mitsubishi Electric en Leroy Merlin

Comprar un equipo con la potencia adecuada evita facturas de luz altas

Elegir la potencia correcta es clave para ahorrar energía. Aunque suele utilizarse como referencia unas 100 frigorías por metro cuadrado, “cada vivienda tiene unas necesidades diferentes”, comenta el director de Mercados Técnicos de Leroy Merlin España. 

La superficie es solo uno de los factores que se debe tener en cuenta. La orientación de la vivienda, la altura de los techos, el aislamiento, el tamaño de las ventanas o las horas de sol que recibe cada estancia también determinan la potencia adecuada. Por eso, ¡atención!, dos habitaciones con los mismos metros cuadrados pueden requerir equipos distintos

El experto advierte de que un aparato con poca potencia tendrá que funcionar prácticamente de forma continua para alcanzar la temperatura deseada, aumentando el consumo. En cambio, un equipo sobredimensionado enfriará demasiado rápido y trabajará con ciclos cortos e ineficientes. Por ello, un buen asesoramiento previo permite encontrar el equilibrio entre confort y eficiencia energética.

                                                                 
Una mujer encendiendo el aire acondicionado de su casa© Getty Images

Elegir un equipo A+++ permite ahorrar más electricidad durante años

Harry advierte que “la diferencia entre un equipo eficiente y uno básico puede ser importante, especialmente cuando el aire acondicionado permanece encendido durante muchas horas al día”.

La afirmación la reafirma con datos concretos: un aparato con clasificación energética A+++ puede consumir entre un 10% y un 20% menos que modelos A++ o A+. Si, además, sustituye a un equipo antiguo, el ahorro acumulado puede alcanzar hasta un 60% a lo largo de su vida útil.

A ello se suman prestaciones como la programación horaria, el modo ECO o la conectividad, que permiten adaptar el funcionamiento del aire acondicionado a los hábitos del hogar y evitar consumos cuando la vivienda está vacía.

                                                                 
Aire acondicionado portátil con una correcta instalación que impide las fugas del frío hacia el exterior de la vivienda© Dreo

No existe un único sistema perfecto para climatizar con aire acondicionado

Hay distintos sistemas de aire acondicionado, y cada una ofrece ventajas en función del tipo de vivienda y del uso que se le vaya a dar. Harry resume las principales diferencias:

  • Split: es la opción más habitual gracias a su equilibrio entre eficiencia, confort, bajo nivel de ruido y facilidad de instalación. 
  • Multisplit: recomendado para climatizar varias habitaciones con una única unidad exterior, con la ventaja de poder regular la temperatura de cada estancia de forma independiente. 
  • Por conductos: una solución muy interesante en viviendas con preinstalación o en reformas integrales, ya que proporciona una climatización uniforme, silenciosa y prácticamente invisible. 
  • Portátil: una alternativa pensada para usos puntuales, viviendas de alquiler o situaciones en las que no es posible realizar una instalación fija. En este dormitorio puede verse el modelo portátil ‘318S-6’, de Dreo, un ejemplo de este tipo de equipos pensados para ganar flexibilidad sin necesidad de realizar obras.
                                                                 
Los modelos de aire acondicionado ‘inverter’ son más eficientes, logrando sustanciales ahorros en la factura eléctrica© Yael Vallès para Estudio de Interiorismo Laura Martínez

Así funciona la tecnología ‘inverter’ que ayuda a ahorrar en la factura de la luz

Harry tiene claros los beneficios de la tecnología inverter: “puede traducirse en un ahorro energético de hasta un 50% respecto a un equipo tradicional”. La clave está en su forma de funcionar, muy distinta a la de los antiguos sistemas ON/OFF. 

Los equipos tradicionales trabajan siempre al 100% de su capacidad. Cuando alcanzan la temperatura programada se apagan por completo y vuelven a arrancar cuando el ambiente vuelve a calentarse, provocando continuos picos de consumo y un mayor esfuerzo del compresor. Los sistemas inverter, en cambio, regulan automáticamente la potencia según las necesidades de cada momento. Una vez alcanzada la temperatura deseada, no se apagan, sino que reducen su rendimiento para mantener el confort consumiendo la menor energía posible. Además del ahorro en la factura eléctrica, esta tecnología consigue una temperatura mucho más estable dentro de la vivienda y evita las incómodas oscilaciones de frío y calor.

El piso de la imagen superior, con interiorismo de Laura Martínez, usa aire condicionado por conductos y con tecnología inverter.

                                                                 
La temperatura recomendada en la que poner el aire acondicionado está entre los 24 y los 26º C© u_ssfofehsaj / Pixabay

¿A qué temperatura deberíamos poner el aire para ahorrar sin pasar calor?

La temperatura recomendada en verano está entre los 24 y los 26º C. Es una franja que permite mantener un ambiente confortable sin disparar el consumo eléctrico.

“Existe la creencia de que programar el aire acondicionado a 20 o 21º C hará que la estancia se enfríe antes, pero no es así. El equipo enfría al mismo ritmo; simplemente tendrá que trabajar durante más tiempo para alcanzar una temperatura más baja y consumirá más energía”, revela Harry.

Además, mantener una diferencia razonable entre la temperatura interior y la exterior mejora el confort y evita cambios bruscos que pueden resultar molestos.

                                                                 
Domótica para controlar el aire acondicionado de casa© Adobe Stock

La programación del aire acondicionado ayuda a bajar el consumo

“Si la vivienda va a permanecer vacía durante varias horas, mantener el aire acondicionado funcionando no suele ser la opción más eficiente”, cuenta el experto. 

La recomendación es adaptar el funcionamiento del equipo a las rutinas del hogar. Para ello, muchos modelos actuales incorporan temporizadores, programación horaria o conectividad WiFi, que permiten encender el aire poco antes de regresar a casa y disfrutar de una temperatura agradable sin consumir electricidad durante toda la jornada. 

De este modo, la tecnología hace posible climatizar la vivienda solo cuando realmente es necesario, combinando confort y ahorro energético.

                                                                 
Cocina que integra un ‘split’ para climatizar la estancia© Bosch Home Comfort

Este (mal) hábito disminuye la eficiencia del aire acondicionado

El director de Mercados Técnicos de Leroy Merlin España aconseja “no apagar y encender continuamente el equipo, porque los momentos de mayor esfuerzo para el sistema se producen en cada arranque del compresor”. Especialmente en los equipos inverter, diseñados para regular automáticamente su potencia, este hábito reduce parte de la eficiencia y puede acelerar el desgaste de los componentes. 

La recomendación es dejar que el aire acondicionado module su funcionamiento de forma automática para mantener una temperatura estable con el menor consumo energético posible.

En la propuesta vemos un split de Bosch Home Comfort, división del Grupo Bosch, instalado en una amplia cocina con isla.

                                                                 
'Split' instalado en una habitación infantil© Mitsubishi Electric

Los modos ECO y Auto ayudan a reducir el gasto energético

¿Lo sabías? No todos los modos del aire acondicionado consumen igual. Harry cuenta que “en la mayoría de situaciones, los modos ECO y Auto son los más eficientes, ya que adaptan la potencia a las condiciones de la estancia y evitan un consumo innecesario”. Mientras el modo ECO limita el gasto energético para mantener el confort con el menor consumo posible, el modo Auto regula automáticamente la potencia en función de la temperatura ambiente. 

En cualquier caso, el mayor ahorro se consigue combinando estos modos con una temperatura adecuada y una vivienda bien aislada.

Esta habitación infantil cuenta con un equipo de Mitsubishi Electric con modos ECO y Auto. Además, incorpora la tecnología Plasma Quad, que ayuda a reducir alérgenos y otras partículas del aire, favoreciendo un ambiente más saludable.

                                                                 
Abrir las ventanas con el aire acondicionado en marcha obliga al aparato a consumir mucha más electricidad para compensar la entrada de aire caliente© Alistair MacRobert / Unsplash

Los gestos cotidianos que disparan el consumo del aire acondicionado

Hay gestos que disparan el gasto del aire acondicionado y que son muy fáciles de evitar. Harry explica que abrir puertas o ventanas mientras el equipo está funcionando obliga al sistema a enfriar de nuevo la estancia cada vez que entra aire caliente del exterior, aumentando el consumo energético. El experto añade que la radiación solar directa también incrementa el esfuerzo del aparato. Por eso, bajar las persianas o utilizar cortinas y toldos durante las horas centrales del día ayuda a mantener una temperatura más estable dentro de la vivienda. 

Se trata de pequeñas acciones que reducen el trabajo del aire acondicionado, favorecen el ahorro energético y permiten mantener el confort sin aumentar la factura eléctrica.

                                                                 
Limpieza de filtros del aire acondicionado, de su unidad interior© Adobe Stock

Una fácil tarea que mejora el rendimiento y disminuye la factura eléctrica

No todos los errores que aumentan el consumo tienen que ver con el uso del aire acondicionado; el mantenimiento también marca la diferencia. Harry cuenta que no limpiar los filtros obliga al equipo a trabajar con mayor esfuerzo para enfriar la estancia, lo que reduce su eficiencia y aumenta el gasto eléctrico. El experto recuerda que mantener los filtros en buen estado es un gesto sencillo, rápido y sin coste que mejora el rendimiento del aparato, favorece una mejor calidad del aire y contribuye a rebajar el consumo energético durante todo el verano.

¿Con qué frecuencia se deben limpiar? “Como mínimo, una vez al año antes del verano. Pero si el uso es intensivo, es recomendable hacerlo cada tres meses para mantener un rendimiento óptimo y mejorar también la calidad del aire interior”, revela el experto.

Además de los filtros, es importante revisar periódicamente la unidad exterior para comprobar que las entradas de aire no estén obstruidas por hojas, polvo u otros elementos.

                                                                 
Combinar ventiladores de techo con aire acondicionado logra cuantiosos ahorros en la factura eléctrica© Faro Barcelona

Combinar ventilador de techo y aire acondicionado puede reducir el consumo hasta un 73%

Un estudio de la firma Faro Barcelona, realizado junto a la consultora de sostenibilidad Inèdit, concluye que combinar un ventilador de techo con el aire acondicionado puede reducir el consumo energético entre un 17% y un 73%, dependiendo de las condiciones de uso. La explicación es sencilla: el ventilador no enfría el aire, sino que mejora la sensación térmica y distribuye de forma más uniforme el aire frío, permitiendo elevar la temperatura de consigna del aire acondicionado sin perder confort. 

En la misma línea, Harry explica que ambos sistemas “no compiten entre sí; de hecho, son dos sistemas que se complementan muy bien porque cumplen funciones distintas”. Mientras el aire acondicionado reduce la temperatura ambiente, el ventilador mueve el aire y hace que el frescor se perciba de forma más intensa. Gracias a esa combinación, si el aire acondicionado suele ajustarse a 24º C, es posible subir uno o incluso dos grados el termostato cuando el ventilador está en funcionamiento. El equipo necesita enfriar menos, trabaja durante menos tiempo y consume menos electricidad. 

Además, en las primeras horas del día, por la noche o en jornadas de calor moderado, el ventilador puede ser suficiente por sí solo para mantener una sensación térmica agradable, reservando el aire acondicionado para los momentos de mayor calor.

                                                                 
Toldos en un bloque de pisos© Leroy Merlin

La eficiencia no depende solo del aire acondicionado, también de la vivienda

No todo el ahorro depende del aire acondicionado. El director de Mercados Técnicos de Leroy Merlin España recuerda que una vivienda bien aislada permite conservar mejor el frío y evita que el equipo tenga que trabajar más de lo necesario

El experto destaca que elementos como ventanas bien selladas, persianas, cortinas térmicas o toldos marcan la diferencia. De hecho, “un buen toldo puede reducir entre 2 y 5º C la temperatura interior y disminuir hasta un 50% el uso del aire acondicionado”. Los toldos son estrategias de arquitectura bioclimática pasiva altamente eficaces para reducir la carga térmica y ahorrar energía en el hogar

En definitiva, climatizar bien una vivienda no consiste en utilizar más el aire acondicionado, sino en hacerlo mejor. Elegir un equipo adaptado a las necesidades del hogar, aprovechar funciones como el modo ECO o el inverter, mantenerlo en buen estado y reducir la entrada de calor con un buen aislamiento son pequeños gestos que, juntos, permiten disfrutar de un verano más confortable con un consumo energético y una factura mucho más bajos.