Renovar el baño puede generar alegría y cambiar la percepción de toda la vivienda o arrepentimientos cuando no se ha planeado bien. Es una de las reformas, junto a la cocina, que más se llevan a cabo y sus efectos influyen a nivel personal y en tu bolsillo. Por un lado, se notan directamente en la funcionalidad del día a día y en tu bienestar, mientras que, por otro, también en tu economia, tanto en el consumo habitual como porque se trata de una de las reformas que más revalorizan la casa.
Dada su importancia, hemos hablado con el arquitecto e interiorista Patricio Ballesty Ribó, del estudio Vísteme de Espacio, para que nos cuente lo que de verdad importa: las decisiones que no tienen vuelta atrás, los errores que se repiten y en qué merece (y en qué no) gastar el presupuesto. Con estos consejos de experto, enfrentarte a las obras será igual de engorroso, pero mucho más seguro y con mucho menos estrés.
© BallingslövPor dónde empezar
Lo de empezar la casa por el tejado también es una norma que se debe aplicar a la reforma del baño (este de Ballingslöv). No se trata de elegir el revestimiento ni el mueble que te gusta, ya habrá tiempo para eso, sino de tener en cuenta la distribución y las instalaciones.
“Lo primero es entender bien lo que ya tienes. La geometría, la estructura, dónde están las bajantes… Eso manda bastante más de lo que parece. A partir de ahí, para mí hay tres cosas clave: resolver bien las instalaciones, controlar el agua (impermeabilización y pendientes) y dibujar bien los encuentros. Muchas veces se empieza por elegir acabados, pero si lo anterior no está bien pensado, el resultado nunca termina de funcionar”, señala el experto.
© María PujolDetalles ‘pequeños’ que condicionan la reforma
No podemos evitar visualizar la imagen del baño ideal, sin pensar en el resto. De forma que prestamos atención, en ocasiones demasiada, a ciertos aspectos estéticos y, sin embargo, obviamos otros que son decisivos.
“Solemos pasar por alto aspectos que hacen que un baño sea para siempre. “Diría que todo lo que no se ve. La impermeabilización, las pendientes en la ducha, la ventilación… Son cosas poco vistosas, pero fundamentales. Cuando fallan, el baño deja de funcionar muy rápido. Y luego hay algo que me parece igual de importante: los detalles. Cómo se resuelve un nicho, una esquina o el encuentro entre materiales. Ahí es donde se nota si el proyecto está realmente pensado o no”, asegura Patricio Ballesty Ribó. En esta propuesta de su estudio, todo está meditado, incluso la hornacina en la ducha.
© Serena EllerEn qué merece la pena invertir
Si el presupuesto no llega para todo, merece la pena invertir en la base, aconseja el experto: "Buen sistema de impermeabilización, instalaciones fiables, elementos empotrados de calidad y luego, en materiales que envejezcan bien. Yo suelo trabajar con pocos materiales, pero bien elegidos y bien colocados. La continuidad ayuda mucho a que el espacio sea más limpio y más atemporal. También me interesa introducir alguna pieza con más carácter, un lavabo, un mueble e, incluso, un elemento casi escultórico, que dé identidad sin recargar”.
Los accesorios y el espejo del baño pueden llevarse la ‘peor parte’ en favor de elementos como los muebles de lavabo, a los que das un trote continuo. En este proyecto de la arquitecta Maria Adele Savioli es un ejemplo de cómo la elegancia y la sofisticación son valores eternos.
© Villeroy & BochMedidas a tener en cuenta
Aunque siempre es recomendable que el inodoro tenga un ancho mínimo de 70 cm, 60 cm libres de espacio frontal y la ducha al menos de 80 x 80 cm, a veces debe primar la lógica.
El experto del estudio Vísteme de Espacio, lo tiene claro: “Más que medidas concretas, lo importante es respetar ciertas lógicas de uso. Espacio suficiente en la ducha para moverse con comodidad, distancia adecuada frente al lavabo, paso libre real, no solo en plano o alturas bien pensadas en grifería y muebles. Muchas veces el problema no es que el baño sea pequeño, sino que está mal dimensionado. Cuando las proporciones están bien, el espacio funciona mucho mejor, aunque sea contenido”.
En esta propuesta de Villeroy & Boch todo está bien dimensionado, hay espacio para moverse y el mueble de lavabo volado y el sanitario suspendido aumentan la sensación de ligereza y limpieza visual.
© Jordi Canosa para Casa DecorSostenible y eficiente
El concepto de sostenibilidad también cambia y se amplía. Ahora no solo hablamos de baños con materiales y tecnologías que cuiden del planeta y de ti.
El arquitecto lo percibe desde distintas perspectivas: “No solo desde el punto de vista del consumo. Para mí, un baño sostenible es el que no hay que rehacer en diez años. Eso tiene que ver con la calidad de los materiales, cómo están colocados y que las soluciones constructivas sean fiables. Luego, evidentemente, tiene sentido incorporar griferías eficientes o sistemas de ahorro, pero no debería quedarse solo ahí”.
Este baño, que pertenece al espacio de Sthrom Teka en Casa Decor 2026, que firma el estudio Viteri-Lapeña, refuerza el equilibrio entre tradición e innovación combinando referencias clásicas que aportan atemporalidad y elegancia, mientras que los acabados actuales dialogan con la tecnología y la sensibilidad contemporánea.
© María PujolGanar metros en un baño pequeño
Los baños pequeños plantean, además, la dificultad de organizar. “Muchas veces no es cuestión de tener más metros, sino de que se lean mejor. Algunas decisiones que funcionan bien para sacar partido al espacio pueden ser eliminar el plato de ducha y trabajar a ras de suelo, empotrar la grifería, colgar los muebles e integrar almacenaje en nichos. Pero, sobre todo, hay que reducir el ruido visual. Cuantas menos piezas y menos cortes, más amplio se percibe el baño”, recomienda Patricio Ballesty Ribó.
Este baño, diseñador por el arquitecto, muestra cómo optimizar y rentabilizar cada centímetro. El medio murete es una solución ingeniosa que permite el paso de la luz y no encajona la zona de la ducha.
© RocaAumentar la capacidad de almacenaje
El baño es una de las estancias que más cosas acumula. Productos de higiene, cosméticos, toallas, accesorios de belleza… Y, sin embargo, es también el lugar al que dedicamos menos espacio de almacenaje cuando reformamos. La respuesta no es poner un mueble más grande o un armario extra, que la mayoría de las veces no entra, lo ideal es usar la imaginación e integrar soluciones desde el principio.
“Intento que el almacenaje forme parte de la arquitectura, no que se añada después. Para eso, incorporo nichos integrados en pared, muebles a medida, aprovechamiento de espesores y soluciones ocultas o muy limpias. Cuanto más integrado esté todo, más ordenado se percibe el espacio. También es importante no sobredimensionar: muchas veces, con menos pero mejor pensado, el baño funciona mejor y se mantiene visualmente más limpio”, explica el arquitecto.
Este mueble de lavabo suspendido con zona abierta y cerrada, que es un rediseño de la icónica colección Meridian de Roca, combina gran capacidad de almacenaje con un diseño ligero y funcional.
© DuravitA la moda, pero sin pasarse de moderno
Aunque no puedas resistirte a las tendencias de baño de 2026, que apuestan por el color y evitan el aburrimiento, cuando haces una reforma debes pensar también en que no pase de moda en poco tiempo y tengas que volver a empezar.
“Hay una cierta tendencia a la depuración. Se tiende a usar menos materiales, trabajar con paletas más neutras e integrar mejor los elementos técnicos. Y, sobre todo, a hacer espacios que no se queden obsoletos enseguida. Cada vez hay más conciencia de que un baño no debería depender de modas. Al final, en un baño intento que todo esté muy pensado pero que no se note demasiado”, asegura el experto.
Esta propuesta de Duravit encuentra el punto medio para ser moderno ahora y envejecer bien. El mueble de lavabo suspendido y la columna con los frentes de cristal transparente han conquistado nuestro corazón al instante.
© AxorBusca la simplificación
Debemos tender hacia la sencillez, lo que no significa renunciar al estilo y la comodidad. “La reforma más habitual sigue siendo cambiar bañera por ducha, pero ahora ya no vale cualquier solución. La gente busca duchas más abiertas, más integradas, sin sensación de ‘cabina’. También hay bastante interés en tener baños más luminosos y más ordenados. En general, se tiende a simplificar”, apunta el experto.
Sensación como la que ofrece esta propuesta de Axor, donde los distintos elementos y materiales forman parte de un todo, limpio visualmente y funcional.
© Noken Porcelanosa GrupoCuándo una ducha abierta es la solución
La fiebre por las duchas abiertas, como la de esta propuesta de Noken Porcelanosa Grupo, ha hecho que todos queramos sumarnos a esta tendencia.
Sin embargo, Patricio Ballesty Ribó establece ciertos requisitos." Aunque son una buena solución y cada vez más habituales, no siempre son la respuesta. Funcionan muy bien cuando el espacio lo permite, la evacuación está bien resuelta y se puede controlar la salpicadura. Me interesan sobre todo cuando se integran de forma natural, sin que parezcan un elemento añadido. En ese sentido, la continuidad de suelo y paredes ayuda mucho. Pero tampoco se trata de forzarlo. Hay baños donde una mampara bien diseñada sigue siendo la mejor opción”.




