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portada ajos adobe© Adobe Stock

Prepara ajos confitados en casa de forma sencilla y olvídate de comprarlos

Son muy socorridos para añadir a un gran cantidad de platos y son tan fáciles de preparar ¡que no te lo vas a creer!


Actualizado 30 de abril de 2024 - 12:01 CEST

Hay ingredientes sin los que no se entiende la cocina en general y muchísimos platos en particular. Se utiliza crudo, frito, asado y también, confitado. Con esta última técnica logramos suavizar y potenciar el aroma y el sabor de este bulbo de la misma familia que la cebolla y emplearlo en multitud de elaboraciones. Además, confitar ajos es una fabulosa manera de aprovechar esa gran cantidad de ajos que tenemos a veces en la despensa para que no se estropeen.

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Gracias al confitado, su textura se vuelve tierna y nos permite incorporar el ajo en sofritos, guisos, salsas y también emplearlo para untar sobre aderezos, rebanadas de pan o verduras y tiene la ventaja de que podemos conservarlo sumegido en aceite en un recipiente hermético durante varias semanas en la nevera.

El proceso es muy sencillo, consiste en cocinar los ajos a a fuego lento -también se puede hacer en el horno- durante bastante tiempo para ablandarlos, quitarles su fuerte picor y conseguir que se ablanden y caramelicen. De esta forma, además, conservan muchas de las propiedades saludables que tienen en crudos y siguen teniendo efectos antioxidantes y antiinflamatorios.

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Frasco con ajos confitados, hierbas y pimienta© Adobe Stock

¿Qué ingredientes se necesitan para hacer ajos confitados?

Los imprescindibles son el ajo y el aceite de oliva. Y luego puedes optar por diferentes especias y hierbas aromáticas: pimienta, laurel, tomillo, romero, etc. Asegúrate de que los ajos, blancos o morados, sean gorditos y estén tersos y no arrugados y no deseches el aceite cuando se hayan terminado, porque, colado, nos vale para cocinar y nos aporta el aroma que les han cedido.

Cómo hacer ajos confitados

  1. Pela bastantes ajos y échalos en una cazuela.
  2. Coloca en el fuego y cúbrelos con aceite de oliva.
  3. Añade las hierbas y especias que más te gusten.
  4. Cocina a fuego muy lento, a una temperatura de unos 80ºC, durante una hora.
  5. Dales la vuelta de vez en cuando, retira del fuego y espera a que se enfríen.
  6. Introduce los ajos con el aceite en frascos que puedas cerrar herméticamente.
  7. Mételos en la nevera, podrás usarlo durante dos semanas ¡para casi todos tus platos!