Ahora es el momento en el que más podemos disfrutar de nuestra terraza o balcón, porque aún no han llegado las temperaturas excesivas que hacen que sea imposible estar fuera, salvo en unas escasas horas del día, y porque ni llueve ni hace viento. No sé tú, pero yo ya la tengo a punto desde hace dos o tres semanas.
Durante este tiempo, me he dado cuenta de que solemos cometer algunos errores comunes que restan confort y practicidad al espacio, haciendo que también lo utilicemos menos de lo que nos gustaría o que no lo hagamos tan cómodamente como cuando nos tiramos en el sofá del salón. Son errores fáciles de evitar y te cuento cómo a continuación.
Los errores más comunes a la hora de decorar tu terraza
1. Muebles y accesorios de un tamaño excesivo
Uno de los primeros errores que es bastante fácil cometer, porque a mí me ha pasado, es la de intentar adaptar muebles que vemos en revistas y composiciones y que nos gustan a nuestra propia terraza. Muchas veces, son demasiado voluminosos o no van en sintonía con el espacio que tenemos, quitando amplitud. Y es que, si ya nos pasa en el interior de nuestro hogar, ¿por qué no va a pasar en el exterior? Los espacios que agobian, al final, no gustan ni relajan.
Para evitarlo, más que convertir tu terraza en una zona llena de obstáculos que esquivar para poder llegar a tu silla, lo mejor es tener en cuenta las dimensiones reales de tu terraza y priorizar los muebles multifuncionales (como un banco con almacenaje), las mesas o sillas plegables y las piezas ligeras que permitan que la vista fluya por el espacio. Y eso no significa ni poco diseño ni olvidarte de lo que te gusta, sino de buscar un equilibrio.
2. No gestionar bien la incidencia del sol y la presencia de la sombra
El exceso de sol directo, sobre todo, cuando abarca gran parte del día (algo que ya es un hecho) puede hacer que tu terraza quede inutilizable entre media mañana y hasta que caiga la noche. Además, puede comerse el color de los accesorios decorativos que coloques o estropee tus plantas.
Por eso, es muy importante evaluar tu espacio y el mejor sistema de protección para los rayos del sol, creando una sombra ligera y agradable. Desde toldos retráctiles hasta pérgolas si no tienes un lugar cerca para fijarlos, sombrillas y toldos que se quitan y se ponen en un abrir y cerrar de ojos.
3. Una iluminación pobre, no estratégica y con luz blanca
La iluminación es tan importante dentro como fuera de casa. Así, cuando se va el sol, una terraza puede perder toda su calidez si la luz no es la adecuada. Y no, no puedes depender únicamente de la luz funcional que instalas en el techo de la terraza o en la fachada, casi siempre con luz blanca. Has de dar puntos de apoyo, crear capas y apostar por una luz más cálida.
Para ello, las guirnaldas de luces solares (para olvidarte de tener que encenderlas a diario) son ideales, pero también los farolillos portátiles que están tan de moda y las luces de apoyo que colocas en plantas y macetas, a lo largo del sendero o directamente a modo de baliza en el suelo.
4. Utilizar textiles de interior no prepararos para el exterior
Las alfombras, los cojines, incluso las mantas para las noches más frescas del verano son esos accesorios que hacen de un espacio un lugar mucho más acogedor. En el caso de una terraza o jardín, te equivocarás si decides trasladar tus diseños de interior hacia el exterior, porque se deterioran rápidamente debido, sobre todo, al sol, pero también a la humedad (acumulando moho) y al viento. De hecho, pierden el color al instante.
En este caso, solo hay una solución y es asegurarte que todo lo que colocas en tu terraza sea apto para exteriores o haya sido diseñado específicamente para ello, como lonas acrílicas, fibras sintéticas y aquellos tejidos que han recibido un tratamiento impermeable que resistan una tormenta inesperada.
5. No darte la privacidad que mereces
Por último, no preocuparte por la privacidad puede desencadenar en no sentirte del todo cómoda para disfrutar de tu terraza, abandonarla por estar demasiado expuesta a la vista y acabar utilizándola como trastero o lugar en el que acumular cosas.
Así, te recomiendo, porque te sentirás más a gusto, utilizar un sistema de ocultación que te den mucha más intimidad, que pueden ser naturales, como las celosías de madera, bambú o mimbre, biombos preparados para el exterior o plantas altas en grandes maceteros que consigan crear una barrera visual verde muy bonita y natural.





























