Se ha hecho tradicionalmente como un remedio para combatir catarros y resfriados o para aliviar dolencias relacionadas con el estómago. Y hoy, el caldo de huesos se ha convertido en un fenómeno viral por la gran cantidad de colágeno que contiene y los varios beneficios que esta proteína aporta. Te animamos a prepararlo en casa con ingredientes 100% naturales, y te recomendamos que aproveches para hacer bastante cantidad y tomarlo durante varios días o congelar una parte.
Estamos ante una preparación ancestral de aprovechamiento (ideal para no tirar huesos, cartílagos, piel y otras partes de los animales), que se ha utilizado en muchos casos como base de sopas y guisos. Pero el “boom” actual ha sido motivado por la popularidad de las dietas paleo y keto, el ayuno intermitente y el culto al colágeno. Tiene una gran capacidad saciante y es muy nutritivo.
Un caldo de huesos como el que hacían nuestras abuelas.
La clave está en hervir en una buena cantidad de agua huesos de vacuno y de pollo durante varias horas y a fuego suave para que liberen el máximo de colágeno, aminoácidos y minerales, todos ellos buenísimos para la piel, las uñas, el cabello, las articulaciones o la musculación. Al enfriarse queda con una textura gelatinosa.
Actrices, cantantes, modelos, influencers y expertas en el wellness (bienestar) que buscan mejorar su salud desde adentro llevan tiempo cantando las excelencias de este sabroso caldo. Salma Hayek, Gwyneth Paltrow, Halle Berry, Kylie Jenner o Vanesa Lorenzo se han declarado fans de él. En varios lugares de Estados Unidos se comercializa en vaso, como si fuera un café o una infusión.
Tips para preparar este caldo:
- Asegúrate de comprar unos buenos huesos y, para ello, nada como ir a tu carnicería de confianza; pero todos los ingredientes que lleva este caldo son de lo más sencillos.
- Mezcla diferentes tipos de huesos, como médula, articulaciones, patas, pescuezos, alitas, carcasas; los más cartilaginosos liberan más gelatina y colágeno. A nosotros nos gusta ponerles huesos de rodilla y de caña (que tienen mucho tuétano), patas y carcasas de pollo.
- Puedes asar los huesos previamente para intensificar el sabor y el aroma de tu caldo.
- Un chorrito de salsa de soja al final potencia el umami, y el color y tostar previamente la cebolla aporta una tonalidad más ámbar.
- Parte de agua fría para que las proteínas y el colágeno se liberen de forma uniforme.
- Utiliza las conocidas como clásicas 'verduras de condimentación': ajo, cebolla, zanahoria, apio, nabo, etc.
- No olvides incluir laurel y otras hierbas para aromatizar el caldo a tu gusto, y darle un toque de frescor.
- Añade un ácido suave como vinagre de manzana al principio de la cocción para facilitar la liberación de minerales.
- Cuece muy lentamente entre 8 y 12 horas: en cazuela a fuego mínimo, o incluso olla exprés, en la que será suficiente con tenerlo entre 2 y 3 horas.
- Deja enfriar el caldo, y si se ha extraído bien el colágeno, quedará ligeramente gelatinoso.
- Puedes colarlo y congelarlo en porciones para tomarlo tal cual y usarlo en sopas, arroces o guisos.
Ingredientes para hacer caldo de huesos
- 1,5-2 kg de huesos de ternera, pollo o cerdo
- Agua
- Vegetales (3 dientes de ajo, 1 cebolla, 2 zanahorias y 2 ramas de apio)
- Laurel y otras hierbas aromáticas al gusto
- 1 cs de vinagre de manzana o de zumo de limón
- Sal
- Pimienta
Cómo elaborar un buen caldo de huesos
- Coloca los huesos en una bandeja y hornéalos a 200 °C durante 30–40 minutos hasta que estén bien tostados.
- Añade los huesos tostados, las verduras y las hierbas a una cazuela.
- Pon al fuego y cubre con agua.
- Añade el vinagre.
- Cuece entre 8 y 12 horas a fuego muy suave.
- Retira la espuma que se forma al principio en la superficie para obtener un caldo más limpio.
- Ajusta de sal al final, deja enfriar y ¡listo!
Prueba este caldo de huesos porque, lo hagas por el motivo que lo hagas, ¡te va a encantar! Es nutritivo, nos reconforta ¡y está delicioso!






