Como es habitual en los veranos reales de Mallorca, la Familia Real ha aprovechado sus días en la isla para conocer proyectos sociales y poner el foco en las personas que trabajan en el ámbito comunitario. Mientras Felipe VI tenía su agenda institucional dedicada a su reunión con el Presidente de Ceuta, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infant Sofía visitaron Casa Esment, en Palma, donde han conocido una labor que desarrolla su actividad en la protección y defensa de los derechos de las personas y de sus familias desde 1962.
Estas fudación, tal y como ha explicado el Palacio de la Zarzuela, presta una atención prioritaria a las personas con discapacidad intelectual y trastorno del desarrollo y a sus familias, promoviendo apoyos y oportunidades en los ámbitos de la inclusión social, la formación, el empleo, la vivienda y la autonomía personal.
Durante su visita han podido conocer la labor que se realiza en la imprenta, en la que forman y cualifican a personas en un entorno laboral real desde hace 40 años. Allí han podido conocer a sus trabajadores, que les han explicado cómo es su día a día en la imprenta, en donde realizan tareas de impresión y encuadernados, además de ofrecer soluciones de diseño gráfico.
El propósito de Esment es que todas las personas tengan la oportunidad de disfrutar de una buena vida. Solo una sociedad inclusiva y basada en derechos puede garantizar la aceptación de la diversidad. Presta apoyos, desde la infancia y durante toda la vida, en todos los ámbitos, especialmente en los de formación, ocupación y empleo, en vivienda y casas de mayores, en ocio o en el fomento de vínculos y relación con el entorno, para evitar que las personas más vulnerables sufran una situación de soledad no deseada.
Los Reyes han disfrutado en Mallorca de unos días tranquilos y familiares, fieles a la tradición estival que cada año los lleva a la isla. Entre compromisos culturales, paseos discretos y tiempo reservado para la vida privada, han vuelto a combinar agenda institucional y descanso en un verano marcado por la alta actividad institucional del jefe del Estado, pendiente tanto de los graves incendios como de la crisis migratoria producida en Ceuta.
Esta misma semana, el soberano se ha puesto por primera vez al timón del Hispania, una de las imágenes más características de sus veranos en la isla y que cada año marca el regreso de la Copa del Rey de vela. La presencia de Felipe VI en las regatas, siempre seguida con atención, forma parte de esa tradición estival que combina deporte, representación y vínculo con Mallorca. El monarca ha vuelto a compartir jornadas de navegación con su tripulación habitual, en un ambiente relajado pero exigente, en el que se le ha visto concentrado y disfrutando de una actividad que conoce desde joven.
Por su parte, la reina Letizia presidión la clausura de la 16ª edición del Atlántida Mallorca Film Fest 2025, el primer festival de cine on line de España cuya misión es dar a conocer al gran público las mejores películas internacionales que no se encontraban en las salas. En la actualidad, es el festival híbrido más importante del mundo que, en su 14ª edición, superó los 1.200.000 espectadores. Y no faltó, la cita central del verano real en el Palacio de Marivent, la recepción con las autoridades y personalidades de la sociedad balear. Un compromiso al que también acudió la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina Sofía, en el que posiblemente sea su verano más difícil en la isla, ya que es el primero sin su hermana, la princesa Irene, y su prima, la princesa Tatiana Radziwill.












