Crema de menta, crema blanca de cacao y nata. Son los tres ingredientes principales con los que, a principios del siglo XX, Philip Guichet (dueño del restaurante Tujague’s, de Nueva Orleans) creó el cóctel Grasshopper. Traducido literalmente como ‘saltamontes', no parece difícil adivinar el porqué del nombre: el intenso color verde, otorgado por la crema de menta, lo puso fácil a la hora de bautizar el combinado…
No fue hasta mediados del siglo pasado cuando el cóctel adquirió más popularidad, momento en que los licores dulces y cremosos se pusieron de moda en Estados Unidos. Y también fue en esta época cuando aparecieron las primeras recetas de Grasshopper Pie, versión repostera inspirada en el cóctel.
En aquella época, empresas de licores como Hiram Walker o Leroux publicaban recetas en revistas para fomentar el uso de sus productos más allá del ámbito de la coctelería. Y esta tarta contaba con elementos para tener éxito: no requería horno y presentaba un color muy vistoso que, aunque hoy nos pueda parecer retro (incluso con un punto hortera), entonces resultaba sofisticado.
BASE DE GALLETA Y TEXTURA CREMOSA
La transformación del cóctel a postre se traduce en este caso en una tarta fría (tipo las cheesecakes que no requieren horno), con una base de galletas tipo Oreo trituradas y mezcladas con mantequilla. Un relleno en el que encontramos los ingredientes del combinado: crema de menta (licor de menta verde) , crema de cacao blanca, nata, a los que se suma crema de malvavisco (Marshmallow Fluff) o bien, en versiones más modernas, queso cremoso.
También, en algunos casos, se incluye gelatina para dar textura y, como decoración, se puede cubrir con virutas de chocolate.
RECETA DE GRASSHOPPER PIE, PASO A PASO
Si esta tarta te ha generado curiosidad y te apetece hacerla en casa, aquí tienes una receta inspirada en la versión clásica.
INGREDIENTES (molde 20–22 cm)
La base
- 200 g de galletas tipo Oreo (solo las galletas, sin relleno)
- 90 g de mantequilla derretida
Relleno
- 250 ml de nata para montar (mín. 35% MG)
- 200 g de queso crema tipo Philadelphia
- 100 g de azúcar glas
- 60 ml de crema de menta (licor de menta verde, tipo Marie Brizard)
- 30 ml de crema de cacao blanco (licor de chocolate blanco, tipo Marie Brizard)
- 1 sobre de gelatina neutra en polvo (unos 7 g)
- 3 cucharadas de agua fría
Decoración
- Chocolate negro rallado o migas de galleta
ELABORACIÓN
La base:
- Tritura las galletas hasta que queden como arena.
- Mézclalas con la mantequilla derretida.
- Presiona en el fondo del molde desmoldable.
- Refrigera 30 minutos.
El relleno:
- Hidrata la gelatina con el agua fría 5 minutos. Caliéntala unos segundos hasta que se disuelva (sin hervir).
- Bate el queso crema con el azúcar.
- Añade los licores.
- Incorpora la gelatina templada.
- Monta la nata y mézclala con movimientos suaves.
- Vierte sobre la base.
- Refrigera mínimo 4 horas (mejor toda la noche).
- Antes de servir puedes decorar con un poco más de galleta desmigada o con unas virutas de chocolate.
VERSIÓN SIN ALCOHOL
Es una tarta con licor, por lo que solo está indicada para adultos, pero también hay opciones si queremos hacerla sin alcohol. La opción sería sustituir el licor de menta por extracto de menta; lo que ocurre es que este suele ser transparente, así que, para no perder el característico color verde, se deberían sumar unas gotas de colorante. Así, sustituye:
- Crema de menta: por 1 cucharadita de extracto de menta.
- Crema blanca de cacao: por 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- Añade 2–3 gotas de colorante líquido verde.
Tip: Puedes hacer una variante en formato individual, montando la tarta en recipientes o copas individuales, para un resultado del estilo al que vemos en la imagen.









