Pocas imágenes culinarias más sugerentes que un huevo perfectamente pochado, en el momento en que rompemos su yema con suavidad y ese glorioso líquido amarillo empieza a resbalar por el plato con delicadeza, impregnando el resto de ingredientes…. ¡Poesía gastronómica!
Conseguir esa perfección no es demasiado difícil. Pero, al igual que os contábamos hace unos días a propósito de la técnica para elaborar unos huevos fritos (que tanto gustan a Pablo Alborán para desayunar); también los huevos pochados requieren de ciertas pautas si queremos conseguir ese resultado deseado.
En este sentido, uno de los ‘trucos’ más recurrentes para que el huevo no se ‘desparrame’ cuando lo vertemos en el agua consiste en echar vinagre. Sin embargo, el popular chef inglés Jamie Oliver, no está muy de acuerdo con esa técnica. En uno de sus populares vídeos de cocina, el cocinero explica los mejores tips para conseguir un buen huevo pochado sin necesidad de recurrir a este líquido agrio y astringente.
LOS CONSEJOS DE JAMIE OLIVER PARA UN HUEVO POCHADO PERFECTO
Para Oliver, la mejor forma de que un huevo pochado quede realmente bien es hacerse con unos huevos realmente frescos. No hay más secreto. “Cuando vayas a comprarlos, no cojas los que están más cerca de ti, sino los que están detrás, porque ahí están los más frescos”, explica.
Una vez que te has hecho con los mejores huevos, tan solo tienes que llevar agua a ebullición en una cazuela hasta que salgan burbujas. Entonces, deberás quitar la cazuela del fuego para que esas burbujas desaparezcan. “Queremos pochar. Y pochar no es hervir”, apunta Oliver.
Otro tip que sugiere: echar primero el huevo en un bol o recipiente pequeño y de ahí verterlo cuidadosamente en el agua. “Para conseguir un huevo blandito y suave, el cocinado te llevará unos 3 minutos”, explica, momento en el que hace referencia a la cuestión del vinagre. “Algunas personas aconsejan ponerlo, pero… ¿De verdad?, ¿por qué? Es cierto que hace que el huevo tome firmeza, pero luego sabe a vinagre, así que yo no sugeriría hacerlo”.
EL TIP CUANDO LOS HUEVOS NO SON TAN FRESCOS
Dado el caso de que quieras hacer un huevo pochado y no tengas en casa huevos tan frescos como los que Oliver recomienda (lleven unos días en la nevera), el chef apunta a un consejo que suele ser habitual cuando se hace esta preparación: antes de echar el huevo a la cazuela, girar con una cuchara el agua en círculos varias veces formando un pequeño remolino.
Cuando viertes el huevo en el centro del remolino, la fuerza centrífuga y el movimiento circular ayudan a mantener la clara más unida alrededor de la yema. Esto reduce la probabilidad de que la clara se 'desparrame' por toda la cazuela. El tiempo de cocinado son también, en este caso, unos 3 minutos.
LA TÉCNICA DEL PAPEL DE FILM
Oliver termina mencionando una tercera técnica, también sin vinagre. Para hacer este tipo de huevos. Primero forra con papel de film un pequeño bol donde luego echará el huevo. Empuja el papel al fondo del recipiente y deja bastante papel sobrante. A continuación, vierte en el fondo un poquito de aceite y lo distribuye con las manos.
Luego casca el huevo en el recipiente. “En este momento podéis añadir, si queréis, ingredientes que os gusten, hierbas aromáticas picadas, un poco de harissa…”. El siguiente paso consiste en coger los extremos del papel film y envolver el huevo formando una especie de saquito, atándolo con un nudo.
Una vez hecho el saquito, lo mete en el agua (una vez ya se ha conseguido que no burbujee fuerte, como en los casos anteriores) y también cocina por tiempo de unos 3 minutos.
Cuando ha pasado el tiempo, lo saca, corta el nudo con ayuda de un cuchillo, y suavemente retira el resto del papel film. “Esto es lo que le da una forma perfecta. Mirad, cilíndrico, suave, delicado, bonito… la perfección”, concluye el chef.








