Cómo hacer costillas al horno para que queden tiernas y jugosas


El secreto está en cocinarlas primero tapadas y a temperatura moderada, y terminar con un golpe de horno fuerte que caramelice la salsa.

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Costillas asadas con romero sobre tabla de madera© 69 - stock.adobe.com

Una receta para comer con las manos y sin prisas, pensada para colocar en el centro de la mesa y acompañar con una guarnición sencilla. Las costillas de cerdo pueden quedar tiernas sin necesidad de hervirlas previamente. El horno se ocupa de ablandarlas poco a poco, siempre que se protejan bien para que no pierdan humedad y se respete un tiempo de cocción suficiente. En esta receta se preparan con salsa barbacoa, ajo, cebolla en polvo y hierbas aromáticas. La primera parte del horneado se realiza con el costillar bien cerrado en papel de aluminio. Después se destapa, se pincela de nuevo y se dora a temperatura alta hasta que la superficie queda brillante y ligeramente caramelizada.

El secreto para que las costillas queden tiernas

El marinado aporta sabor, pero la textura depende principalmente de la cocción. Las costillas necesitan tiempo para que el tejido que rodea los huesos se ablande sin que la carne se reseque. Por eso conviene cocinarlas a una temperatura moderada y envueltas en papel de aluminio. Dentro del paquete se conserva el vapor y los jugos, creando un ambiente húmedo que favorece una cocción uniforme. El papel se retira únicamente al final. En ese momento se añade una nueva capa de salsa y se sube la temperatura para dorar la superficie.

Retirar la membrana de la cara interior mejora la textura y facilita que el aderezo impregne la carne.© Shutterstock
Retirar la membrana de la cara interior mejora la textura y facilita que el aderezo impregne la carne.

¿Es necesario retirar la membrana del costillar?

En la cara interior del costillar suele haber una membrana fina y blanquecina. Se puede cocinar con ella, pero retirarla permite que el aderezo penetre mejor y evita una textura correosa en la parte inferior. Para quitarla, introduce la punta de un cuchillo romo entre la membrana y uno de los huesos. Levanta una esquina, sujétala con un trozo de papel de cocina para que no resbale y tira con cuidado. 

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Cómo saber si las costillas están en su punto

No es necesario que la carne se desprenda por completo del hueso al levantar el costillar. Un buen punto se reconoce porque los extremos de los huesos quedan ligeramente visibles, la carne ofrece poca resistencia al pincharla y las piezas pueden separarse fácilmente con un cuchillo. Si después de dos horas todavía están firmes, vuelve a cerrar el papel de aluminio y prolonga la cocción entre 15 y 20 minutos antes de dorarlas.

Con qué acompañar las costillas al horno

Las patatas asadas son la guarnición más clásica, pero también funcionan bien unas mazorcas de maíz, una ensalada verde, verduras al horno o una ensalada de col.

Para compensar el dulzor y la intensidad de la salsa barbacoa, conviene elegir acompañamientos frescos, ligeramente ácidos o con poca grasa.

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¿Se pueden preparar con antelación?

Las costillas se pueden cocinar tapadas unas horas antes de servirlas. Déjalas templar, guárdalas en la nevera y realiza únicamente el glaseado y el dorado final en el momento de llevarlas a la mesa.

También pueden conservarse, una vez frías, durante un máximo de tres días en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentarlas, cúbrelas con papel de aluminio y hornéalas a 160 ºC hasta que estén bien calientes. Retira el papel durante los últimos minutos para recuperar el acabado caramelizado.

Recetas de verano

Ingredientes

  • 1 costillar de cerdo
  • salsa barbacoa
  • hierbas aromáticas
  • ajo en polvo
  • cebolla en polvo
  • sal
  • pimienta
  • aceite de oliva

Preparación

  1. Retira el costillar del envase y sécalo bien con papel de cocina.
  2. Si conserva la membrana de la cara interior, quítala con ayuda de un cuchillo y papel de cocina.
  3. Mezcla en un cuenco el AOVE, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el pimentón, las hierbas aromáticas, una pizca de sal, pimienta y 100 gramos de salsa barbacoa.
  4. Reserva el resto de la salsa en la nevera para el acabado.Coloca el costillar en una fuente y reparte el aderezo por los dos lados, masajeando la carne para que quede bien cubierta.
  5. Tapa la fuente y deja marinar el costillar en la nevera durante 1 o 2 horas.
  6. También puedes dejarlo preparado desde la noche anterior.Saca la carne de la nevera unos 20 minutos antes de hornearla y precalienta el horno a 150 ºC, con calor arriba y abajo.
  7. Coloca el costillar sobre una lámina grande de papel de aluminio, con la parte más carnosa hacia arriba.
  8. Cierra el paquete con cuidado, procurando que no queden aberturas por las que pueda escapar el vapor.
  9. Pon el paquete en una bandeja y hornea durante 2 horas. 
  10. Si el costillar es especialmente grueso o pesa más de 1,5 kg, puede necesitar entre 15 y 30 minutos adicionales.
  11. Retira la bandeja del horno y abre el papel con precaución, ya que saldrá vapor caliente.
  12. Comprueba que la carne se ha retraído ligeramente en los extremos de los huesos y que puede pincharse sin resistencia.
  13. Sube la temperatura del horno a 220 ºC. 
  14. Retira el papel de aluminio, pincela el costillar con la salsa barbacoa reservada y hornéalo destapado durante 10 o 15 minutos, hasta que la superficie esté dorada y caramelizada. Vigílalo durante los últimos minutos para evitar que la salsa se queme.
  15. Saca las costillas del horno y déjalas reposar durante 5 minutos antes de cortarlas entre los huesos y servirlas.