Con un calabacín y pocos ingredientes puedes preparar una cena ligera, elegante y lista en tan solo 15 minutos


Fácil, vistoso y listo en pocos minutos, este carpaccio de calabacín pone en valor el producto con una receta ligera que demuestra que, a veces, menos es mucho más.

750 min
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carpaccio veggie© Adobe Stock

No hace falta encender el fuego para preparar un plato lleno de sabor. El carpaccio de calabacín es una de esas recetas que sorprenden por su sencillez y por la capacidad que tiene un ingrediente tan cotidiano de transformarse en un entrante elegante y muy apetecible.

Cortado en láminas casi transparentes y acompañado de un buen AOVE, queso, frutos secos y unas gotas de limón, el calabacín revela una textura firme pero delicada y un sabor mucho más suave de lo que muchos imaginan. Una propuesta perfecta para una comida especial, una cena ligera o un aperitivo para compartir.

¿Se puede comer el calabacín crudo?

Sí, siempre que esté fresco, firme y bien lavado. Consumido en crudo, el calabacín conserva una textura ligeramente crujiente y un sabor muy delicado que combina especialmente bien con quesos curados, frutos secos, hierbas aromáticas y aliños cítricos.

Lo ideal es escoger piezas pequeñas o medianas, ya que suelen tener menos semillas y una pulpa más compacta.

Rodajas finas de calabacín. Esta receta demuestra que el calabacín crudo puede ser una auténtica delicia.© Shutterstock
Rodajas finas de calabacín. Esta receta demuestra que el calabacín crudo puede ser una auténtica delicia.

Cómo cortar el calabacín para conseguir un carpaccio perfecto

El grosor marca la diferencia. Lo más recomendable es utilizar una mandolina para obtener láminas muy finas y regulares. Si no dispones de ella, un cuchillo bien afilado también permite conseguir un buen resultado, aunque requiere algo más de paciencia.

Cuanto más finas sean las láminas, más agradable resultará la textura.

Trucos del chef

  1. Utiliza calabacines pequeños, más tiernos y con menos semillas.
  2. Una mandolina permite conseguir un corte mucho más uniforme.
  3. El AOVE debe ser de buena calidad, ya que es uno de los protagonistas del plato.
  4. Añade el queso justo antes de servir para mantener toda su textura.
  5. Unas gotas de limón recién exprimido realzan el sabor del conjunto.

LOS ERRORES MÁS FRECUENTES

  1. Uno de los fallos más habituales consiste en cortar el calabacín demasiado grueso. Las láminas finas hacen que el plato resulte mucho más delicado.
  2. También conviene evitar aliñarlo con demasiada antelación. La sal hace que el calabacín suelte agua y pierda firmeza.
  3. Por último, no conviene utilizar un queso demasiado intenso que oculte el sabor del resto de ingredientes.

CÓMO CONSERVARLO

  • Lo ideal es preparar el carpaccio justo antes de servir.
  • Si necesitas adelantar trabajo, puedes cortar el calabacín unas horas antes y conservarlo tapado en el frigorífico.
  • El aliño y el queso es mejor añadirlos en el último momento.

IDEAS PARA PERSONALIZARLO

El carpaccio admite muchas variantes. Puedes añadir piñones tostados, pistachos, nueces, tomates secos, ralladura de limón, unas alcaparras o incluso unas láminas de champiñón para aportar nuevas texturas. También resulta delicioso con burrata, mozzarella fresca o queso de cabra.

Carpaccio de calabacín© Shutterstock
Carpaccio de calabacín
Recetas de verano

Ingredientes

  • 3 unidades de calabacín
  • 2 dientes de dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 2 cucharadas de albahaca picada
  • 2 cucharadas de tomillo (en hojitas)
  • 1 cucharadas de menta picada
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • sal
  • pimienta negra

Preparación

  1. Lava bien el calabacín y sécalo. No es necesario pelarlo, ya que la piel aporta color y una textura muy agradable.
  2. Con ayuda de una mandolina o un cuchillo muy afilado, corta el calabacín en láminas lo más finas posible.
  3. Dispón las láminas ligeramente superpuestas sobre una fuente amplia o directamente en los platos donde vayas a servir el carpaccio.
  4. Prepara el aliño mezclando el AOVE con el zumo de limón, una pizca de sal y pimienta negra recién molida.
  5. Reparte el aliño sobre el calabacín, procurando que llegue a toda la superficie.
  6. Añade el queso en lascas finas o desmenuzado, incorpora los frutos secos ligeramente picados y termina con unas hojas de albahaca o rúcula si deseas un toque más aromático.
  7. Deja reposar el carpaccio unos cinco minutos antes de servir para que el aliño impregne ligeramente el calabacín sin que este pierda su textura.