La patata cocida es la base de innumerables ensaladas, entre las que se encuentra la popular campera. Nos inspiramos en ella, pero al ingrediente principal le añadimos quisquillas, apio y cebolla morada. ¡Una magnífica opción, muy fácil de hacer, diferente e ideal para la gastronomía estival!
Qué es exactamente la ensalada campera y por qué la patata cocida sostiene todo el plato
En casi todas las casas españolas se prepara durante los meses de calor. Y cada familia tiene su propia fórmula, pero siempre con la patata cocida como base. A la ensalada campera se incorporan tomate, pimiento verde o rojo, cebolla o cebolleta, atún o bonito, aceitunas... además de huevo cocido en muchas versiones. El aliño clásico es muy mediterráneo: aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal.
Esta receta nació como plato de temporada y de aprovechamiento con lo que hubiera en la despensa, y la patata funciona como soporte, aporta cuerpo y ayuda a saciarnos, absorbe parte del aliño y su textura blandita contrasta con el crujiente de las verduras y hortalizas en crudo.
Qué aportan las quisquillas a estas patatas
Son el cambio principal respecto a la receta tradicional. Se trata de un marisco delicado, ligeramente dulce y yodado que nos aporta sabor a mar y una textura tierna, además de proteínas, lo que hace de esta alternativa un plato más completo y nutritivo. La quisquilla equilibra los sabores vegetales de las verduras y nos permite mantener el carácter ligero y fresco del plato.
Quisquilla o camarón
La quisquilla es una gamba de pequeño tamaño, llamada así en muchos lugares del sur de España y de la costa mediterránea, para referirse a determinados pequeños camarones, y son famosas, por su gran calidad, las quisquillas de Motril (Granada).
En España, camarón puede utilizarse para distintos pequeños crustáceos dependiendo de la zona, como Galicia o Andalucía, donde suele asociarse a gambas minúsculas que se usan para hacer las populares tortillitas de camarones. Son más intensos de sabor y su textura es más firme.
A veces se usan los dos términos indistintamente, tanto quisquilla como camarón, pero son distintos.
Consejos para preparar patatas camperas con sabor a mar
Para que este plato te quede en su punto, toma nota de las siguientes recomendaciones:
- La patata no debe quedar ni dura ni deshecha. Lo ideal es cocerla entera y con piel, dejarla enfriar lo suficiente para poder pelarla y cortarla en trozos irregulares de tamaño medio.
- Un truco muy recomendable es aliñar la patata cuando todavía está templada, antes de añadir los demás ingredientes, porque así absorbe mejor el aceite y el vinagre.
- Después se incorporan el resto de ingredientes y se deja reposar en frío. Eso permite que los sabores se integren.
- Se aconseja cortar la cebolla morada en tiras muy finas para que su sabor picante no domine al de las quisquillas. Se puede, incluso, poner unos minutos en agua y escurrirla, antes de usarla.
- El apio es muy potente y es estupendo para aportar frescor y un toque vegetal, pero en su justa medida, no te pases con la cantidad.
- Si las quisquillas son frescas, se cuecen 1 minuto en agua hirviendo con sal. La idea es conservar su textura firme y su sabor dulce y marino. Si ya están cocidas, simplemente incorpóralas cuando la patata esté fría.
- Deja reposar la ensalada unos 20-30 minutos en la nevera para que patata, cebolla y aliño se integren, pero sácalas unos minutos antes de servir porque demasiado frías pierden buena parte de su sabor y de su aroma.





