El pasado lunes, los reyes de Reino Unido, Carlos III y Camila, aterrizaban en suelo estadounidense con motivo de la que es su primera visita al país norteamericano durante el mandato de Donald Trump. Una estancia que lleva asociada estos días una intensa agenda para los monarcas británicos. Entre los actos previstos, anoche tenía lugar en el East Room de la Casa Blanca una cena de Estado que el gobierno estadounidense celebró en honor a Carlos y Camila, y en la que la propia Melania Trump tuvo un papel destacado.
Y es que, según cuentan desde la propia Casa Blanca, fue la primera dama de Estados Unidos la que encabezó los preparativos de la cena, especialmente diseñada para rendir homenaje a la relación especial entre ambos países. Así pues, bajo las directrices de Melania, el equipo de la cocina de la sede presidencial de Washington se afanó en preparar un menú a la altura de la ocasión.
VERDURAS, PASTA, PESCADO Y MIEL DE LA CASA BLANCA
El banquete del que pudieron disfrutar los homenajeados junto a los Trump y el resto de invitados arrancaba con una velouté elaborada con hierbas del propio huerto con el que cuenta la Casa Blanca (el conocido como White House Kitchen Garden, impulsado por Michelle Obama en 2009). En este caso, el menú abría con este guiño a la cocina francesa, ya que la velouté es una preparación clásica del país galo, presentada en forma de sopa o salsa fina, de textura aterciopelada y hecha a partir de un caldo ligado con una roux. Esta preparación venía acompañada de una ensalada de palmitos, perfecta para aportar frescura.
Continuaba el menú en su segundo pase con un plato de raviolis artesanales, rellenos con queso ricotta y setas morel (colmenillas), aderezados con una emulsión de parmesano.
A continuación, llegaba el plato principal: Lenguado meunière, otro clásico de la cocina francesa. Ligeramente enharinado y cocinado en mantequilla hasta que la pieza se dore, también se suman unos toques cítricos de limón a la hora de elaborar esta emblemática receta (que la célebre cocinera Julia Child popularizó en EEUU). En este caso, se apostó por lenguado Dover, que es una variedad muy apreciada de lenguado europeo (Solea solea), conocida por su carne fina, delicada y de textura firme, muy valorada en alta cocina.
Los chefs de la Casa Blanca acompañaron el lenguado con tirabeques, patatas pavé (las patatas se cortan en capas finas, se prensan y se cocinan lentamente con mantequilla hasta formar un bloque compacto) y aceite de perejil.
Como postre, los invitados pudieron saborear un dulce gâteau de chocolate con forma de colmena, con crema de vainilla y relleno con bizcocho joconde (típico de la pastelería francesa, hecho con almendra). Una receta golosa que aparecía acompañada de helado de crème fraîche y miel de la propia Casa Blanca. También como parte del proyecto impulsado por Michelle Obama en su día, la residencia presidencial tiene colmenas propias instaladas en el South Lawn (jardín ubicado en la parte sur de la sede del Ejecutivo estadounidense, que los reyes británicos visitaron el día anterior).
En cuanto a los vinos seleccionados para acompañar el menú, se optó por una selección pensada para ‘honrar la herencia compartida y la amistad duradera entre Estados Unidos y Reino Unido y celebrar la fortaleza de la viticultura estadounidense actual’, según apuntaba también Casa Blanca. Estas fueron las referencias:
- Hopkins Riesling 'Heritage' 2024, Hopkins Vineyards.
- Penner-Ash Pinot Noir 'Willamette Valley' 2022, Penner-Ash Wine Cellars.
- Newton Chardonnay 'Unfiltered' 2022, Newton Vineyard.
Un menú de altura, con mucha influencia francesa, que los asistentes pudieron degustar en una atmósfera también cuidada al detalle: mesas vestidas con delicadas mantelerías, adornos con flores frescas de primavera, piezas de cerámica artesana, vajillas de las administraciones Clinton y Bush, más de 250 piezas de vermeil… Lujo y refinamiento para una cena de Estado marcada por la diplomacia y el simbolismo.
CÓMO HACER EN CASA UN LENGUADO MEUNIÈRE
Si te animas a hacer en casa esta icónica receta de pescado que formó parte del menú de la cena de Estado, aquí tienes un paso a paso detallado.
INGREDIENTES (4 raciones)
- 4 lenguados medianos (u 8 filetes ya limpios)
- 80–100 g de harina
- 120 g de mantequilla sin sal
- 1 limón
- Perejil fresco picado
- Sal
- Pimienta
- Un chorrito de aceite de oliva (opcional)
ELABORACIÓN:
-Seca bien los lenguados con papel de cocina.
Salpimienta ligeramente.
-Pásalos por harina, sacudiendo el exceso (solo una capa fina).
-En una sartén grande, calienta parte de la mantequilla (puedes añadir un chorrito de aceite para que no se queme).
-Cocina los lenguados a fuego medio-alto durante 3–4 minutos por lado (irá en función del tamaño). Deben quedar dorados por fuera y jugosos por dentro.
-Retira y reserva en un plato caliente.
La salsa meunière
-En la misma sartén, añade el resto de la mantequilla. Déjala cocinar hasta que tome un tono ligeramente dorado (olor a avellana). Añade el zumo de limón y remueve. Incorpora el perejil picado.
Presentación:
-Coloca el pescado en los platos y nápalo con la salsa por encima.









