La aparición sorpresa de Begoña Villacís en Mask Singer ha causado furor por dos motivos. El primero, dejar sin palabras a los investigadores y al público del programa, que no esperaban encontrar a la exvicealcaldesa de Madrid bajo el disfraz de 'Chihuahua'. El segundo, reactivar una conversación que lleva años persiguiéndola: su sorprendente parecido físico con Meghan Markle. "Hubo un tiempo en el que la gente me decía que era parecida a Meghan Markle", dijo riéndose mientras todos seguían en shock al verla. "Nunca me habíais visto en entretenimiento", confesó la abogada, asegurando que había sido un reto enorme para ella, pero que lo había disfrutado muchísimo.
Con su paso por el concurso de Antena 3, Begoña volvió a demostrar su increíble parecido con la mujer del príncipe Harry. Ambas comparten una combinación de rasgos muy reconocible: melena larga, oscura con ondas, ojos almendrados, cejas definidas, sonrisa amplia, pómulos marcados y una forma de posar muy similar. No se trata solo de una similitud concreta, sino de un aire general que resulta especialmente evidente cuando las dos llevan el cabello suelto.
Las claves de su 'beauty look'
La Directora Global de Relaciones Institucionales en BeDisruptive, una empresa de ciberseguridad, causó furor en su paso por el escenario de Mask Singer y, al quitarse la máscara, quedó claro a qué se refería en su vídeo de presentación con la pista que hacía mención a su relación con el Palacio de Buckingham y la familia real británica. Desde hace años se habla de que Begoña y Meghan son como dos gotas de agua. Y es que, tal y como nos cuenta Antonio Abreu, peluquero y experto en imagen con más de 40 años de trayectoria profesional, si hay algo en lo que las dos coinciden es en que tienen "una imagen muy muy cuidada".
"Empezando por su cabello, que tiene una naturalidad extraordinaria y una salud capilar increíblemente buena", asegura Abreu. "Por supuesto, esto no se consigue porque se hayan levantado de la cama, se la hayan lavado con un champú y ya. Esto se consigue a base de unos buenos tratamientos y de un cuidado excesivo del pelo que se revela a través del brillo, la soltura y la naturalidad".
Elecciones idénticas
"Por la edad que tienen (Begoña 48 y Meghan 44) creo que deben darse color, porque no creo que las dos tengan heredado el no tener canas. Esto se consigue a base de unas coloraciones normalmente ácidas que dan mucho brillo, que no estropean el pelo y que, después neutralizados con los tratamientos que se hagan, viene de maravilla".
Al pedirle que analice las supermelenas de la exvicealcaldesa de Madrid y la duquesa de Sussex, el experto resalta que su pelo "va siempre trabajado con volumen en raíz para que de un aspecto de sano, cuidado, limpio, de desprendido del cuero cabelludo, pero al mismo tiempo lucen una textura bastante planchada y pulida para que no se vea crespo ni reseco, sino con una textura maravillosa". ¿Y cómo lo consiguen? Planchando con vapor para que tenga más soltura y que quede "infinitamente más brillante y más sano".
Su sello de identidad
Tanto Begoña como Meghan apuestan casi siempre por una melena suelta con mucho movimiento, salvo en algunas ocasiones que van a eventos más específicos que se marcan más las ondas o, incluso, apuestan por recogidos (moños bajos, coletas) y suelen vestir también de una manera bastante simple pero muy elegante".
Coinciden en el maquillaje, que define como "muy muy ligero". "Además de que son guapas de por sí, tienen una piel dorada que hacen que ese pelo oscuro, ese castaño oscuro, les quede de fábula. Normalmente los tonos oscuros suelen necesitar mucho maquillaje para darle fuerza a la cara, sin embargo, en el caso de ellas no es así porque tienen una tez bastante dorada", asegura Antonio Abreu.
Divertidas anécdotas
No es la primera vez que la exvicealcaldesa de Madrid habla de su parecido con la que fuera actriz de la serie Suits. Lejos de negarlo, lo ha asumido con humor desde el principio. En 2017, cuando Meghan Markle acababa de convertirse en prometida del príncipe Harry y su imagen comenzaba a ocupar portadas en todo el mundo, Villacís bromeó públicamente con la comparación. Incluso lanzó un comentario que resumía muy bien su postura: entre el Palacio de Buckingham y Cibeles, ella se quedaba con Madrid.
También ha reconocido que el parecido no es solo una percepción de las redes sociales o de los medios españoles. En una ocasión, la propia Begoña llegó a decir: "Es tremendo, hasta yo misma lo veo". Además, explicó que la situación le resultaba especialmente divertida porque sus amigas que vivían fuera de España le enviaban recortes de prensa de otros países en los que también se hablaba de esa semejanza. De hecho, una de las anécdotas tiene que ver precisamente con sus viajes al extranjero. Según contó, en Ámsterdam llegaron a pararla por la calle al confundirla con Meghan. Ella lo vivió con naturalidad y, lejos de incomodarse, lo convirtió en una historia simpática que todavía hoy sigue funcionando porque demuestra hasta qué punto el parecido traspasó fronteras. "Es divertido y muy gracioso. Mis hijas siempre están gastándome bromas", decía sin poder contener la risa.
Tiempo después, la propia Villacís contó una escena familiar muy reveladora que le había pasado en casa con sus hijas al ver a Meghan en la televisión. "Llevaba un abrigo blanco que yo tengo igual, además porque comparto un montón de vestuario accidentalmente. Y me miraron como '¿mamá?'", comenta la abogada en esta entrevista. "Se parece a mí pero obviamente no soy yo", le respondió a sus hijas.
Según relató el año pasado en un capítulo de Madres: desde el corazón, habló de otra anécdota que vivió con Luis Garicano (economista y exmiembro del Parlamento Europeo) en un avión porque acudían a un acto y le preguntaron si era Meghan Markle. "Él, que es un bromista, dijo que sí", afirmó.











