Ni se levanta a las cinco de la mañana ni sigue los 10 pasos de la rutina de skincare coreana al amanecer. Elsa Pataky es partidaria de los rituales de belleza realistas que se ajustan a las necesidades de una madre de familia. Hacerse un masaje facial exprés antes de iniciar la jornada y cambiar el café por el té verde y la yerba mate son dos de los gestos fáciles de la actriz para cuidarse a diario.
En una entrevista con la periodista Sigourney Cantelo para su plataforma digital y marca de contenido sobre belleza, bienestar y estilo de vida Beauticate, la también modelo ha revelado otros de sus secretos.
"Mi rutina de la mañana… básicamente me despierto con mis hijos gritándome: '¡Mamá, mamá!'. Así que, si tengo algo de tiempo para mí, intento no salir de mi habitación sin ponerme crema hidratante en la cara", le ha contado.
"No siempre me limpio la cara primero; si tengo tiempo lo hago, pero si no, al menos me hidrato la piel. También intento hacer un pequeño masaje en los músculos del rostro para activarlos un poco", ha añadido. "Presiono algunos puntos y hago movimientos hacia arriba, como un pequeño lifting. Con los niños y todo lo demás, intento hacerlo rápido", ha dicho la también empresaria.
La opinión de nuestra dermatóloga
Preguntada por cuáles son los puntos fuertes y cuáles los puntos débiles de la rutina de Elsa, la dermatóloga Lidia Maroñas, directora de la clínica Oneskinmed en Madrid, nos dice, para empezar, que se trata de un ritual que "ilustra un principio clave: la constancia supera a la complejidad".
"Como siempre digo a mis pacientes en consulta: el mejor ingrediente cosmético que existe es la constancia", asegura la doctora Maroñas. "Hay que adaptar totalmente la rutina a la disponibilidad y preferencias de la paciente, es clave del éxito", sostiene. "Me gusta mucho el gesto de Elsa de hidratación diaria para reforzar la función barrera porque es esencial desde los 30 años y especialmente tras la maternidad", nos cuenta.
Según la experta, "incluso con poco tiempo, aplicarla con un suave masaje ascendente mejora la microcirculación". "Idealmente, por la mañana: completaría su rutina de forma sencilla con limpieza suave y sérum antioxidante para combatir el daño oxidativo", puntualiza. Pero insiste: "Adaptar la rutina a cada paciente no es opcional, es lo que garantiza resultados".
La rutina de Elsa Pataky ilustra un principio clave: la constancia supera a la complejidad.
El veredicto de nuestra nutricionista
Respecto a la elección de Elsa de cambiar el café por el mate, la nutricionista integrativa Estefanía Mata de las Heras nos dice: "El café pega un subidón mucho más fuerte que el café por la cafeína que contiene. El mate que es más progresivo, y esto, a nivel hormonal, esto es mucho mejor".
Además, nos cuenta que "el café produce ácido clorhídrico que es lo que muchas veces genera esa sensación de malestar gástrico. En cambio, con el mate esto no pasa". Por si fuera poco, Estefanía revela que el mate es alto en potasio. Ahora bien, "para las mujeres en el día de más sangrado del periodo o en mujeres que ya de por sí tienen hipotensión, jamás lo recomendaría a primera hora con el estómago vacío porque te puede marear", advierte la nutricionista.
En definitiva, la de Elsa es una rutina sencilla, adaptable y constante que demuestra que cuidarse no tiene por qué ser complicado. Pequeños gestos diarios pueden marcar la diferencia cuando se ajustan a la vida real.







