Las rutinas de cuidado del cabello viven uno de sus momentos más virales. Entre mascarillas, tratamientos reparadores, aceites capilares y protectores térmicos, cada vez aparecen más productos con los que mantenemos bonito nuestro pelo. La pregunta, sin embargo, sigue siendo la misma: en qué orden utilizarlos.
Ahí es donde entra en juego el "método Abbey Yung", la rutina creada por la tricóloga estadounidense que acumula millones de visualizaciones en redes sociales. Su propuesta explica qué productos se pueden usar y cómo organizarlos con sentido. "Quería que mi método fuera lo suficientemente amplio como para que pudiera ser lo más flexible posible", explica en sus guías.
La idea no consiste en seguir una lista rígida de productos, sino en entender cómo se estructura una rutina capilar completa y adaptar cada paso al tipo de cabello y cuero cabelludo.
El método divide la rutina capilar en tres fases claras. La primera etapa ocurre antes de la ducha, cuando algunos tratamientos pueden aplicarse para preparar la fibra capilar. La segunda fase tiene lugar durante el lavado, donde aparecen el champú, los tratamientos reparadores y los productos acondicionadores. La última parte llega después de la ducha, con productos sin aclarado diseñados para proteger el cabello del calor, aportar suavidad o sellar hidratación. Esta estructura permite entender con claridad qué función cumple cada producto dentro del ritual capilar.
Cuántos productos usar
Uno de los aspectos más interesantes de la guía es que la rutina comienza con una pregunta muy simple: cuántos productos quieres incluir en tu rutina. Abbey Yung propone versiones del método con tres, cuatro, cinco o seis productos, lo que permite adaptar la rutina a distintos niveles de tiempo, presupuesto o necesidades capilares.
La tricóloga explica por qué creó estas versiones simplificadas: "Sé que puede resultar abrumador descubrir por dónde empezar cuando ves todo el método por primera vez". La solución fue diseñar rutinas progresivas, donde cada paso añade una nueva categoría de producto.
La versión más sencilla del método Abbey Yung
La rutina más básica incluye tres pasos. Primero aparece el champú, responsable de limpiar el cuero cabelludo. Después se aplica un acondicionador o mascarilla, que aporta hidratación y facilita el desenredado. El último paso llega después de la ducha con un leave-in o producto sin aclarado con protección térmica, pensado para proteger el cabello del calor del secador o de herramientas de styling.
Esta estructura constituye la base del método. En algunas rutinas también aparece el llamado gloss capilar, un tratamiento pensado para aportar brillo inmediato que se sitúa entre el acondicionador clásico y la mascarilla.
Champú clarificante y champú fortalecedor
Cuando la rutina se amplía, el método introduce dos tipos de champú diferentes. El primero es el champú clarificante, que elimina acumulación de productos, residuos o minerales. Las guías del método recomiendan utilizarlo al menos una vez a la semana, aunque la frecuencia puede ajustarse según las necesidades del cuero cabelludo. El segundo es el champú fortalecedor, pensado para limpiar el cabello sin eliminar en exceso los aceites naturales.
El método permite alternar ambos champús entre lavados o utilizarlos en la misma ducha, empezando por el clarificante y continuando con el fortalecedor.
El método también contempla el uso de champús específicos para tratar el cuero cabelludo. Estos productos pueden utilizarse cuando aparecen síntomas como picor, irritación o descamación. En ese caso pueden sustituir al champú habitual o utilizarse junto a él dentro de la misma rutina.
Tratamientos de reparación
Los tratamientos reparadores ocupan un lugar importante dentro del método. Estos productos están hechos para fortalecer la estructura interna del cabello y pueden utilizarse en diferentes momentos de la rutina.
Las guías del método recomiendan aplicarlos al menos diez minutos antes del lavado o antes de utilizar cualquier otro producto, una o dos veces por semana. La propia Abbey Yung añade una aclaración interesante: "Prefiero usar estos tratamientos reparadores después del champú, pero también pueden aplicarse antes del lavado".
Aceites capilares antes o después del lavado
El método también habla de usar aceites capilares, especialmente en cabellos secos o dañados. Según explica, se pueden incorporar antes del lavado, aplicándolos al menos veinte minutos antes de la ducha para ayudar a suavizar el cabello y reducir los enredos. Eso sí, recomienda no usarlos en los días en los que se utilicen tratamientos reparadores después del champú.
También pueden aplicarse después del lavado o del secado, como paso final para suavizar y dar brillo.
En algunas rutinas también aparecen sérums capilares, que dentro del método funcionan como productos de acabado. Se aplican después del leave-in o del secado para suavizar la fibra capilar, controlar el encrespamiento y aportar brillo.
La rutina Abbey Yung, paso a paso
La guía completa del método puede resumirse en estos pasos:
Antes de la ducha
- Tratamiento reparador opcional (1–2 veces por semana)
- Aceite capilar opcional aplicado unos 20 minutos antes del lavado
Durante la ducha
- Champú clarificante o fortalecedor o específico para el cuero cabelludo
- Tratamiento reparador (según el producto)
- Acondicionador o mascarilla o gloss
Después de la ducha
- Tratamiento reparador opcional una o dos veces a la semana
- Acondicionador sin aclarado y protección térmica en cada lavado
- Productos de styling (opcional)
- Selladores de acabado opcionales: sérum, crema o aceite
Entre lavados (opcional)
- Tratamiento nutritivo o aceite
- Protector térmico si se usan herramientas de calor
- Champú en seco para refrescar raíces
La guía de la tricóloga también contempla lo que ocurre entre lavado y lavado. En esos días intermedios pueden aparecer tratamientos nutritivos u aceites cuando el cabello se siente más seco, protector térmico si entran en juego planchas o rizadores y champú en seco para refrescar las raíces.
Un método capilar pensado para adaptarse
Más que una rutina cerrada, el método Abbey Yung funciona como una estructura que permite ordenar el cuidado del cabello. Cada persona puede construir su rutina combinando categorías como champú clarificante, champú fortalecedor, mascarilla, tratamientos reparadores, protectores térmicos o aceites capilares.
La propia tricóloga dice que "no hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo", lo que explica por qué esta rutina se ha convertido en una de las más comentadas del momento dentro del universo beauty.























