Ni dieta ni ejercicio: cómo eliminar la grasa localizada según una dermatóloga


Tener un peso saludable y hacer ejercicio no siempre acaba con esos michelines complicados, pero estos tratamientos sí pueden lograrlo


chica haciendo pilates© dashandstars
Patricia de la TorreColaboradora de Belleza
10 de marzo de 2026 a las 18:00 CET

Hay un momento (normalmente después de varios meses entrenando, cuidando lo que comes y mirando tu reflejo con una mezcla de orgullo y frustración) en el que surge la pregunta incómoda: si hago todo bien, ¿por qué sigue ahí esa grasa? El abdomen bajo, los costados, las cartucheras o la cara interna de los muslos son zonas que parece que se resisten. Y ese pequeño acúmulo que no desaparece ni aunque entrenes más, reduzcas calorías o te apuntes a otra clase de fuerza. La dermatóloga Paloma Cornejo, directora de la clínica Más que derma, lo ve constantemente en consulta. Y su primera aclaración rompe uno de los mitos más extendidos sobre el cuerpo.

"En consulta vienen pacientes que tienen grasa superflua, michelines localizados, y están frustrados porque a pesar de tener un peso normal, hacer ejercicio y comer bien, no consiguen eliminar grasa de algunas localizaciones". Es decir, grasa localizada.

chica comiendo una naranja© alo

La razón científica por la que hay grasa que no se va

Cuando alguien tiene un pequeño acúmulo en una zona concreta, la reacción habitual suele ser clara: dieta más estricta. Pero, según explica la dermatóloga, no siempre es la solución. "Hay veces que el paciente hace deporte, tiene un buen peso, está físicamente bien… y la solución no es ponerse a dieta". De hecho, puede ocurrir lo contrario. "Cuando se ponen a dieta pierden peso, pierden masa muscular y pierden grasa de otras zonas como la cara o las mamas, pero justo donde quieren perder es donde menos lo hacen".

"La grasa corporal tiene dos tipos de receptores: beta-2 y alfa-2", explica. Los primeros son los que facilitan que el cuerpo utilice esa grasa como energía. Los segundos, en cambio, actúan como un freno. "Si los receptores son beta-2, esa grasa se moviliza bien. Pero si son alfa-2, esa grasa es más resistente a que el cuerpo la utilice para su metabolismo". En otras palabras: hay grasa diseñada para quedarse más tiempo. Y ahí entra también la genética. "Esa grasa es la última reserva en eliminarse", añade.

La distribución de la grasa no depende solo de la dieta o el ejercicio. También intervienen factores hormonales y metabólicos. Según explica la dermatóloga, el estrés puede jugar un papel importante. "El estrés crónico eleva el cortisol, y el cortisol tiene tendencia a depositar grasa en el abdomen". También influyen las hormonas sexuales. "Los estrógenos facilitan la acumulación en caderas, muslos y glúteos". Por eso muchas personas (especialmente mujeres) pueden tener una composición corporal saludable y aun así acumular grasa en zonas concretas. "No encontramos gente que esté gorda. La gente ahora se cuida más que nunca. Pero tienen esos acúmulos en abdomen bajo, caderas o muslos".

Mujer con conjunto deportivo marrón, gorra y chaqueta negra sentada en una terraza urbana© @jaquelinevazzola
Incluso con un estilo de vida activo y hábitos saludables, el abdomen bajo, los flancos o las cartucheras pueden acumular grasa resistente

Qué tratamientos funcionan contra la grasa resistente

Cuando esa grasa localizada no responde ni al ejercicio ni a la dieta, existen algunas opciones médicas. No todas funcionan igual, ni sirven para todos los casos. Por ejemplo, la mesoterapia puede utilizarse en algunos pacientes, aunque la dermatóloga es clara al respecto: "Tampoco es un tratamiento demasiado eficaz, sobre todo para zonas grandes".

Otra alternativa son los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU), que pueden llegar al tejido adiposo y provocar su destrucción. Pero, en su experiencia clínica, hay dos enfoques que suelen utilizarse más dependiendo del tamaño del acúmulo.

En zonas pequeñas de grasa localizada (por ejemplo, pequeños depósitos encima del ombligo o en pacientes muy delgadas) puede utilizarse radiofrecuencia con parámetros lipolíticos. "Para acúmulos muy pequeños podemos utilizar radiofrecuencia monopolar ajustada para hacer lipólisis, no solo tensado", indica. Esto permite trabajar depósitos pequeños sin recurrir a técnicas más intensivas.

Mujer con conjunto deportivo azul claro haciéndose un selfie en un estudio de pilates con máquinas reformer© @byfibi
El ejercicio es clave para la salud metabólica, pero no siempre basta para eliminar ciertos acúmulos de grasa localizada

Cuando el pellizco de grasa ya es más evidente, la dermatóloga lo tiene claro. "Cuando el acúmulo es un poco más grande, lo más rentable siempre es la criolipólisis". La Criolipólisis es un procedimiento no invasivo que reduce grasa mediante frío controlado, provocando la destrucción de las células grasas sin cirugía. El tratamiento funciona porque los adipocitos son especialmente sensibles a las bajas temperaturas.

"El adipocito es mucho más sensible al frío que otros tipos celulares". Durante el procedimiento se aplica un dispositivo que succiona el tejido y lo enfría. "La máquina trabaja entre menos ocho y menos once grados en la zona". Ese frío provoca una lesión en la célula grasa. "El adipocito sufre una lesión tan grande que se muere". Pero no se libera grasa al torrente sanguíneo. "No es que el adipocito se abra y suelte grasa. Los macrófagos lo destruyen en las semanas siguientes y el cuerpo lo elimina".

La clave de estos tratamientos no es adelgazar, sino reducir el volumen de una zona concreta. Porque, como explica la dermatóloga, las células grasas no se multiplican: lo que hacen es aumentar de tamaño. "El adipocito no se multiplica, únicamente aumenta de tamaño". Por eso, cuando se eliminan adipocitos de una zona concreta, esa zona pierde volumen de forma progresiva. En muchos casos, el tratamiento se complementa después con radiofrecuencia para mejorar la calidad de la piel. "La completamos con radiofrecuencia monopolar para tensar la piel y seguir ayudando a perder grasa".

Mujer con conjunto deportivo azul claro haciéndose un selfie en un estudio de pilates con máquinas reformer© @byfibi
El ejercicio es clave para la salud metabólica, pero no siempre basta para eliminar ciertos acúmulos de grasa localizada

Otro tipo de tecnologías corporales trabajan desde un enfoque diferente: la movilización profunda del tejido. Según explica Marta Grau, nutricionista y médico estético de Clínica Planas, "LPG CELLU M6 INFINITY permite trabajar de forma progresiva sobre planos más profundos del tejido, incluyendo la fascia superficial y los tabiques fibrosos". Esto, añade la especialista "mejora la movilidad del tejido y la calidad cutáneaalgo que muchas pacientes describen como zonas pegadas o rígidas". Cuando esa rigidez se libera "se facilita el trabajo sobre acúmulos localizados y la retención asociada, ayudando a mejorar el contorno corporal y ver cambios en zonas concretas que son difíciles de modificar solo con dieta y ejercicio", añade la experta.

No siempre hay que adelgazar más. Porque muchas veces el cuerpo ya está en su peso adecuado. Como bien nos explica Paloma Cornejo "hay pacientes que están bien, su cuerpo está bien, y ponerse a dieta no es la solución". Cuando la grasa es localizada y resistente, el problema no suele ser el peso. Es simplemente cómo está programado tu cuerpo para almacenar grasa.

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