Seguro que desde ayer os habéis dado cuenta de que el ambiente está raro: más marrón, más denso, más difícil de respirar. Y es que la borrasca Regina, la número 17 de este año, impulsa una masiva entrada de polvo sahariano desde el norte de África que cubrirá buena parte de los cielos de España durante esta semana. La intrusión de calima afectará a la Península Ibérica, Baleares y Canarias, reduciendo la visibilidad, empeorando la calidad del aire y provocando en algunos puntos las conocidas lluvias de barro.
Ante el aumento de partículas en suspensión, las autoridades sanitarias recomiendan evitar el ejercicio al aire libre, cerrar ventanas en momentos de mayor concentración e incluso utilizar mascarilla si es necesario, especialmente en personas con problemas respiratorios.
Origen y trayectoria del polvo
El polvo procede del desierto del Sáhara, donde fuertes vientos levantan grandes cantidades de partículas minerales en regiones áridas de Marruecos, Mauritania o Argelia. Estas partículas pueden viajar miles de kilómetros impulsadas por corrientes atmosféricas.
Las predicciones del Barcelona Dust Regional Center (BDRC), gestionado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el Barcelona Supercomputing Center, muestran cómo esta nube de polvo avanzará desde el norte de África hacia la Península Ibérica y continuará desplazándose hacia el norte de Europa.
El modelo MONARCH, utilizado por este centro y diseñado para simular el movimiento del polvo en la atmósfera y prever hacia dónde se desplazará la nube de calima, indica que el episodio podría extenderse incluso hasta Escandinavia
Zonas más afectadas
El episodio de calima se dejará notar en gran parte del país, aunque habrá zonas donde la concentración será mayor.
Las regiones más afectadas serán:
- Valle del Ebro
- Comunidad Valenciana
- Murcia
- Andalucía
- Madrid
- Castilla y León
- La Rioja
- Baleares
En estas zonas las concentraciones podrían superar los 50 microgramos por metro cúbico de partículas en suspensión, un nivel que deteriora de forma clara la calidad del aire.
En Canarias, el episodio podría intensificarse entre jueves y viernes, especialmente en Fuerteventura y Lanzarote.
Qué significan las partículas PM10 y PM2.5
Durante estos episodios aumentan las partículas conocidas como PM10 y PM2.5, pequeños fragmentos de polvo mineral que permanecen suspendidos en el aire.
Las PM10 tienen un diámetro inferior a 10 micras y pueden penetrar en las vías respiratorias, mientras que las PM2.5 son todavía más pequeñas y pueden llegar a los pulmones.
Cuando sus niveles se disparan, la calidad del aire empeora y aumenta el riesgo de irritación respiratoria.
Riesgos para la salud y lluvia de barro
El polvo sahariano puede irritar las vías respiratorias, los ojos y la garganta, y agravar enfermedades en personas vulnerables.
Niños, personas mayores y pacientes con asma, EPOC, alergias o enfermedades cardiovasculares pueden notar síntomas como tos, irritación ocular, sensación de fatiga y dificultad respiratoria.
Además, la llegada de precipitaciones mezcladas con este polvo dará lugar a lluvias de barro, un fenómeno que deja depósitos rojizos sobre coches, edificios y superficies al aire libre.
Este tipo de lluvia se espera especialmente en Comunidad Valenciana, Andalucía, Madrid y zonas del interior peninsular.
Recomendaciones ante la llegada de la calima
Las autoridades aconsejan adoptar algunas medidas preventivas durante el episodio:
- Cerrar ventanas y puertas en momentos de mayor concentración de polvo
- Evitar el ejercicio físico intenso al aire libre
- Permanecer en interiores cuando sea posible
- Usar mascarilla FFP2 si se permanece mucho tiempo en exteriores
- Tener a mano la medicación habitual en caso de enfermedades respiratorias
También se recomienda limpiar superficies con paños húmedos para evitar que el polvo vuelva a levantarse.
Un fenómeno natural con impacto en la salud
Las tormentas de polvo son fenómenos naturales habituales en regiones áridas, pero cuando el viento transporta esas partículas a miles de kilómetros pueden afectar de forma temporal a la calidad del aire y a la salud pública.
Por ello, durante los próximos días conviene seguir la evolución del episodio y atender a las recomendaciones de AEMET y las autoridades sanitarias.







