Después de semanas mirando al cielo (y no precisamente por gusto) la gran pregunta vuelve a repetirse en toda España: ¿lloverá en Semana Santa?
No es una duda menor. Afecta a quienes tienen viajes planeados, a los que se quedan en su ciudad y, especialmente, a miles de cofradías que dependen del tiempo para salir a la calle. Este año, además, el contexto no es cualquiera: España ha encadenado hasta 19 borrascas consecutivas, dejando un invierno especialmente lluvioso e inestable.
En este escenario, cualquier previsión genera expectación. Y las primeras pistas ya han llegado.
Un arranque esperanzador: estabilidad y sin lluvias generalizadas
El meteorólogo José Antonio Maldonado, en una intervención en el programa Herrera en COPE, ha adelantado una previsión que, al menos en su inicio, invita al optimismo.
"Lo que se ve ahora mismo es eso", afirma en referencia a los primeros mapas que apuntan a buen tiempo.
Según los modelos actuales, la Semana Santa comenzará con estabilidad en gran parte de España, especialmente desde el Domingo de Ramos hasta, al menos, el Miércoles Santo.
En esa misma línea, Maldonado explica que todo apunta a a que, "por lo menos, hasta el jueves santo", el tiempo será estable.
Es decir, sin lluvias generalizadas y con condiciones favorables para procesiones, viajes y planes al aire libre, algo especialmente esperado tras un invierno marcado por la inestabilidad.
Pero hay un matiz importante: no será una Semana Santa calurosa
El hecho de que no llueva no significa que haga calor.
Maldonado introduce aquí un aviso clave, sobre todo para quienes planean salir de noche o asistir a procesiones de madrugada:
"Habrá que ir abrigaditos".
Aunque durante el día las temperaturas serán suaves, las noches y primeras horas pueden ser frescas, lo que obligará a no confiarse demasiado con la ropa.
Las zonas donde sí podría llover
El buen tiempo no será completamente uniforme en todo el país.
Según la previsión actual, las lluvias podrían aparecer de forma puntual en:
- Galicia
- algunas zonas del Cantábrico
- el Alto Ebro
- áreas de los Pirineos
Se trataría, en principio, de precipitaciones localizadas, sin afectar al conjunto de España, pero suficientes como para condicionar planes en esas regiones.
A partir del ecuador de la semana, la previsión se complica
Si hay algo en lo que insisten los meteorólogos este año es en la prudencia.
Más allá de los primeros días, la fiabilidad del pronóstico disminuye considerablemente. Maldonado lo resume con claridad:
"Más allá del Martes o Miércoles Santo es meterse en harina de otro costal".
Esto significa que, aunque el inicio sea estable, no se puede garantizar que el buen tiempo se mantenga toda la semana.
La clave: una atmósfera muy cambiante
El principal motivo de esta incertidumbre está en la situación atmosférica actual.
España viene de semanas muy inestables, con temporales en distintas zonas del país y fenómenos que han ido cambiando rápidamente de un día para otro. De hecho, en estos momentos hay una borrasca activa afectando a Canarias (la borrasca Teresse) que está dejando:
- vientos de hasta 100 km/h
- lluvias intensas y continuas
- tormentas con posible granizo
- nevadas en cotas altas
Sobre su evolución, Maldonado advierte: "No es lo más probable, pero no es descartable".
Es decir, aunque no se espera que esa borrasca llegue con fuerza a la península, su posible desplazamiento podría alterar el tiempo en Semana Santa.
Y lo resume de forma muy gráfica: "Está dando bandazos la atmósfera".
La huelga de AEMET
A todo esto se suma otro elemento que coincide con estas fechas: la convocatoria de huelga en la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) los días 29 de marzo y 3 de abril.
Los sindicatos denuncian falta de personal (con unos 1.100 trabajadores para una estructura de cerca de 1.400 puestos) y condiciones laborales mejorables, y reclaman refuerzos de plantilla.
Durante esas jornadas, AEMET funcionará con servicios mínimos, lo que podría afectar a algunos servicios específicos, como la atención directa a eventos o determinadas operaciones.
No obstante, el organismo garantiza el funcionamiento básico, por lo que las previsiones meteorológicas seguirán estando disponibles.






