Ola de calor en Europa: de salir con abrigo a dormir sin poder respirar, el mayo más desconcertante del año


En apenas unos días, el continente ha pasado de las chaquetas a temperaturas de pleno agosto. La ONU califica este mayo como un "brutal recordatorio" de la crisis climática mientras ciudades de España y Francia rozan los 40 grados


ola de calor en Madrid © Getty Images
29 de mayo de 2026 a las 11:58 CEST

Hace apenas unas semanas, muchos europeos seguían usando jersey fino, gabardina o incluso calefacción por las mañanas. En España, buena parte de mayo arrancó con lluvias, cielos grises y temperaturas frescas impropias de las puertas del verano. Pero entonces todo cambió de golpe.

Los expertos explican que una “cúpula de calor” atrapada sobre Europa está provocando temperaturas propias de julio y agosto en plena primavera© Getty Images
Los expertos explican que una “cúpula de calor” atrapada sobre Europa está provocando temperaturas propias de julio y agosto en plena primavera

En cuestión de días, e incluso de horas en algunas zonas, media Europa pasó del entretiempo a un escenario casi veraniego: noches tropicales, colegios cerrados por calor, incendios forestales, alertas sanitarias y temperaturas que están pulverizando récords históricos para un mes de mayo.

La sensación de muchos ciudadanos ha sido la misma: ¿dónde está la primavera? 

Y la ONU ya ha lanzado una advertencia muy seria sobre lo que está ocurriendo.

¿Por qué este mayo está resultando tan extraño?

El contraste está siendo especialmente llamativo porque mayo comenzó de una forma completamente distinta.

Durante la primera mitad del mes, gran parte de España y otros países europeos vivieron jornadas relativamente frescas, lluvias frecuentes y temperaturas incluso por debajo de la media en algunas regiones. Mucha gente seguía vistiendo ropa de entretiempo y las terrazas todavía no reflejaban ambiente plenamente veraniego.

Sin embargo, en apenas unos días, el escenario dio un giro radical.

Ahora, ciudades de España, Portugal, Francia, Reino Unido, Italia o Alemania están registrando temperaturas propias de julio y agosto. El cambio ha sido tan brusco que numerosos meteorólogos hablan ya de una transición “anómala” hacia el calor extremo.

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La ONU habla de un "brutal recordatorio" de la crisis climática

La gravedad de la situación ha llevado incluso a intervenir a Naciones Unidas.

Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU, aseguró esta semana que la ola de calor que atraviesa Europa es "un brutal recordatorio de los impactos en espiral de la crisis climática".

"El principal culpable es la adicción mundial a la quema de carbón, petróleo y gas y la destrucción de los bosques", afirmó.

Además, recordó que la ciencia lleva años advirtiendo de que el cambio climático provocado por el ser humano hace que las olas de calor sean "más frecuentes y extremas".

¿Qué está provocando este calor tan repentino?

La explicación inmediata está en una llamada "cúpula de calor".

Se trata de una potente zona de altas presiones que queda prácticamente bloqueada sobre una región y actúa como una tapa: el aire caliente queda atrapado debajo y no puede renovarse.

El resultado es un calor persistente, muy intenso y completamente anormal para esta época del año.

Según los expertos, esta cúpula de calor ha disparado temperaturas entre 10 y 15 grados por encima de lo habitual en muchas zonas de Europa occidental.

Francia ha activado alertas por calor extremo y algunas escuelas han tenido que cerrar tras registrarse temperaturas superiores a los 50 grados en las aulas© Getty Images
Francia ha activado alertas por calor extremo y algunas escuelas han tenido que cerrar tras registrarse temperaturas superiores a los 50 grados en las aulas

España ya roza temperaturas de pleno verano

La AEMET ha advertido de que España está viviendo "temperaturas extraordinariamente altas para esta época del año".

Aunque técnicamente todavía no se considera una ola de calor oficial, los valores previstos en algunas zonas del sur rozan los 40 grados, algo mucho más propio de julio o agosto.

En Madrid, por ejemplo, se esperan máximas de hasta 35 grados durante el fin de semana.

Y el problema no es solo el calor diurno, ya que las noches empiezan a ser cada vez más difíciles, especialmente en viviendas poco preparadas para soportar temperaturas extremas tan pronto.

Reino Unido ha roto récords históricos nunca vistos en primavera

Uno de los casos más impactantes está siendo el del Reino Unido.

El país registró el día de mayo más caluroso de su historia en los jardines botánicos de Kew, en Londres, alcanzando primero 34,8 grados y después 35 grados apenas 24 horas más tarde.

La Met Office británica reconoció que son temperaturas "absolutamente inusuales" incluso para pleno verano.

Además, el país vivió una "noche tropical", un fenómeno en el que las temperaturas no bajan de los 20 grados ni siquiera de madrugada.

Y eso supone un problema enorme en un país donde apenas el 5% de las viviendas dispone de aire acondicionado.

El Comité de Cambio Climático británico resumió la situación con una frase demoledora: 

"El Reino Unido fue construido para un clima que ya no existe".

Reino Unido ha vivido el mayo más caluroso de su historia con temperaturas de hasta 35 grados, algo completamente inusual para la primavera británica© Getty Images
Reino Unido ha vivido el mayo más caluroso de su historia con temperaturas de hasta 35 grados, algo completamente inusual para la primavera británica

Francia ha cerrado colegios y algunas aulas alcanzaron 53 grados

En Francia la situación también se ha vuelto crítica.

Météo-France calificó el episodio de calor de "sin precedentes" para esta época del año.

Diecisiete departamentos activaron alertas naranjas y algunas zonas del sur alcanzaron los 39 grados.

En una escuela primaria de la región de Las Landas se registraron hasta 53 grados dentro de las aulas, según medios franceses. Profesores denunciaron incluso que estaban llevando sus propios ventiladores y destornilladores para abrir ventanas bloqueadas.

El calor ya ha provocado además varias muertes relacionadas directa o indirectamente con las altas temperaturas y ha obligado al Gobierno francés a convocar reuniones de emergencia.

Portugal acaba de batir su récord histórico de mayo

Portugal también ha pulverizado registros.

La localidad de Mora alcanzó los 40,3 grados, la temperatura más alta jamás medida en el país durante un mes de mayo.

Italia, mientras tanto, ha activado alertas rojas por calor extremo en ciudades como Roma, Florencia o Turín.

Incluso el tenista Jannik Sinner sufrió mareos y sensación de agotamiento durante Roland Garros en París en plena ola de calor.

Los expertos explican que una “cúpula de calor” atrapada sobre Europa está provocando temperaturas propias de julio y agosto en plena primavera© Getty Images
Los expertos explican que una “cúpula de calor” atrapada sobre Europa está provocando temperaturas propias de julio y agosto en plena primavera

¿Por qué los científicos están tan preocupados?

Porque los récords no están cayendo "por poco", están siendo destrozados.

El profesor Erich Fischer, del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Climáticas de la ETH de Zúrich, explicaba a BBC News que normalmente los récords históricos suelen superarse "por décimas".

Pero ahora algunos están cayendo por dos o incluso tres grados completos.

"Es una locura alucinante", resumió Peter Thorne, director del Centro de Investigación Climática ICARUS de la Universidad de Maynooth, en Irlanda.

Según Copernicus, Europa se está calentando a un ritmo de 0,56 grados por década, más del doble de la media mundial.

Puede parecer una cifra pequeña, pero los expertos insisten en que basta para intensificar enormemente las olas de calor.

¿Este tipo de mayo será cada vez más frecuente?

Todo apunta a que sí.

La ONU advirtió esta semana de que las temperaturas medias mundiales probablemente seguirán en niveles récord durante los próximos años.

Los 11 años más calurosos jamás registrados se han producido desde 2015.

Y los científicos creen que este tipo de calor extremo ya no será exclusivo del verano.

El gran cambio es precisamente ese: el calor llega antes, dura más y golpea con más intensidad a ciudades, viviendas e infraestructuras que nunca fueron diseñadas para soportarlo tan pronto.