España afronta los últimos días del invierno con un tiempo lleno de contrastes. Mientras algunas zonas del país registran temperaturas casi veraniegas, una nueva amenaza meteorológica se forma en el Atlántico.
El meteorólogo Roberto Brasero ha advertido de la llegada de Therese, una nueva borrasca de alto impacto que comenzará a alterar el tiempo en los próximos días y que tendrá en Canarias su principal zona de impacto.
La estabilidad que ha marcado los últimos días es solo un espejismo. Según explica Brasero, una DANA se está formando al norte del archipiélago canario, lo que dará lugar a esta nueva borrasca que traerá lluvias intensas, viento fuerte, oleaje y tormentas.
Un final de invierno con calor casi veraniego
El contraste meteorológico es especialmente llamativo estos días.
Mientras se prepara la llegada de la borrasca, en el norte peninsular se han registrado temperaturas impropias para marzo. En el Cantábrico oriental se han alcanzado valores cercanos a los 29 °C en Ibarra (Vizcaya) y hasta 27 °C en el aeropuerto de Bilbao, cifras más propias del verano que del final del invierno.
Según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), este ascenso térmico ha sido especialmente notable en el Cantábrico oriental, el Sistema Ibérico, el este del Sistema Central y los Pirineos, con subidas de más de seis grados en algunos puntos.
Sin embargo, esta situación tiene los días contados.
Canarias, la zona donde Therese golpeará con más fuerza
El impacto más importante de la borrasca se producirá en Canarias, donde la Agencia Estatal de Meteorología ya ha emitido una nota especial de aviso.
Los primeros efectos comenzarán a notarse desde este miércoles, pero será entre el jueves 19 y el viernes 20 cuando el episodio alcance su mayor intensidad.
Según la previsión de AEMET, el centro de la borrasca se acercará al archipiélago provocando un giro del viento a componente sur y una intensificación notable del mismo.
Las rachas podrían alcanzar o superar los 90 kilómetros por hora en cumbres y zonas expuestas, lo que podría provocar caídas de ramas o árboles y daños en infraestructuras.
Además, el estado del mar empeorará claramente. Se espera mar combinada de entre 4 y 5 metros, con fenómenos costeros adversos en varias zonas del archipiélago.
Lluvias intensas, tormentas y nieve en las cumbres
El episodio vendrá acompañado también de precipitaciones localmente fuertes y persistentes.
La previsión apunta a que en zonas como La Palma y las vertientes sur y oeste de las islas de mayor relieve puedan registrarse entre 20 y 30 litros por metro cuadrado en apenas una hora.
Si se amplía el periodo a doce horas, las acumulaciones podrían superar los 40 o incluso 60 litros por metro cuadrado.
Además, el descenso térmico asociado a la borrasca provocará una bajada de la cota de nieve hasta los 1.800 o 2.000 metros, lo que podría dejar nevadas en las cumbres más altas de Tenerife y La Palma.
El escenario más probable, según la previsión meteorológica, es que la borrasca permanezca prácticamente estacionaria al noroeste del archipiélago, lo que favorecería que la inestabilidad se prolongue durante varios días.
La Península también notará cambios
Aunque Canarias será el territorio más afectado, la borrasca también comenzará a dejar señales en la Península.
Durante el miércoles aumentará la nubosidad en el oeste peninsular, especialmente en Extremadura y Andalucía occidental, donde podría registrarse algún chubasco débil o incluso tormentas aisladas.
En el resto del país seguirá predominando el tiempo estable, aunque con temperaturas algo más moderadas tras los valores anormalmente altos de los últimos días.
De cara al viernes 20 de marzo, coincidiendo con el equinoccio de primavera, los frentes asociados a Therese podrían empezar a dejar precipitaciones en el suroeste peninsular, marcando un cambio progresivo del tiempo.
Una temporada récord de borrascas
La llegada de Therese confirma además una temporada meteorológica excepcional.
Se trata de la borrasca número 19 nombrada en esta temporada, una cifra récord desde que en 2017 se implantó el sistema de nombrado conjunto entre España, Portugal y Francia.
Antes que ella llegó Samuel, la borrasca que durante el fin de semana dejó rachas extremadamente intensas en el noreste peninsular, con vientos de hasta 160 km/h en el Pirineo.
La lista oficial de nombres está ya cerca de agotarse. Tras Therese solo quedan dos borrascas posibles: Vitor y Wilma.
La temporada de nombramiento se prolonga hasta agosto, por lo que todavía podrían formarse nuevos temporales que obliguen incluso a recurrir a una lista adicional.







