Aguasantas Vilches se convirtió en madre por primera vez el pasado 8 de octubre, junto a su pareja Juan José Peña. Ambos están viviendo las semanas más especiales de su vida, sin embargo, la llegada de Ángel está siendo todo un reto para la familia. La influencer no lo decora ni lo idealiza, ha mostrado a través de sus stories las dificultades que, a veces, no se cuentan de la maternidad. La exconcurante de GH VIP ha compartido con sus seguidores sus sensaciones y ha reconocido sentirse sobrepasada por su nueva realidad.
El lado menos bonito de la maternidad
Tras varios días desaparecida de sus redes sociales, Vilches ha reaparecido para sincerarse con su comunidad y explicar el motivo de su ausencia. Con total naturalidad ha reconocido que la maternidad está siendo mucho más intensa de lo que imaginaba: "Yo pensaba que el hecho de ser madre a mí no me iba a atropellar la vida. He tenido que tragarme mis propias palabras". Ha confesado que esta etapa está poniendo su día a día patas arriba, y que esto está afectando negativamente a su presencia en las redes: ha tenido que dejar de lado la creación de contenido durante este tiempo, pero ha prometido volver cuando se organice y acostumbre a su nuevo ritmo de vida.
Ha admitido que "hay mucho que aprender" y que ahora mismo van "a ciegas", y que el hecho de tener niños alrededor no tiene nada que ver comparado a la realidad de la maternidad. Además, ha contado que ha reflexionado en numerosas ocasiones el cómo conseguía su madre sacar tres hijos adelante: "No sabes cuántas veces al día me pregunto yo cómo lo hacía mi madre".
Algo que le ha sorprendido considerablemente y que también ha querido visibilizar es la tristeza que ha sentido después del parto. Ha reconocido que no sabía de esta sensación, y que hay momentos en los que se siente profundamente triste: "No me puedo quedar sola", ha confesado.
A pesar del complicado postparto que está viviendo, ha dejado claro que está feliz con su bebé y que los dos están bien, pero es importante enseñar que ser madre también viene con momentos difíciles. Según ha contado, otras madres con las que ha hablado han tenido experiencias similares.
El complicado parto que acabó en cesárea
El nacimiento del pequeño tampoco fue un camino de rosas. Vilches pasó una semana con contracciones y finalmente tuvo que someterse a una cesárea para dar a luz, algo que para nada tenían previsto. "Llevaba 7 días con contracciones. Ahora sé que mi hijo quería nacer antes, pero no podía… y menos mal, porque una cesárea era lo último que me esperaba vivir, pero al final era lo que tenía que ser", explicó.
Ángel venía con dos vueltas de cordón en el cuello y una en el hombro, lo que complicó el nacimiento. Por suerte, una de las profesionales que atendieron a Aguasantas lo detectó a tiempo, algo que ella agradeció públicamente: "Gracias a que Ángela se dio cuenta a tiempo, todo cambió. Ella no era nuestra matrona, pero nos había atendido días antes cuando fuimos por urgencias".
Estuvo ingresada varios días tras dar a luz
Debido a las complicaciones sufridas en la llegada de su hijo, ambos tuvieron que quedarse más días de lo esperado en el hospital. Finalmente, recibieron el alta el 14 de octubre y pudieron volver a casa a disfrutar del nuevo miembro de la familia. Tanto la creadora de contenido como Peña compartieron imágenes de sus primeros días mostrando la felicidad que había traído Ángel a casa.
La madre primeriza compartió también el dolor que sufrió los días posteriores al parto y las dificultades que le estaban generando. Ahora, casi un mes después, se ha vuelto a mostrar con naturalidad hablando del desafío que le está suponiendo adaptarse y de aquellas cosas que nadie le había explicado.







