Cristina Escudero Márquez, nieta de Tessa de Baviera, se ha dado el 'sí, quiero' con José San Martín. Los novios contrajeron matrimonio este sábado, 19 de septiembre, rodeados de familiares y amigos, en la capilla de la Hacienda de San Juan del Hornillo, un cortijo situado a las afueras de Sevilla. Tras la ceremonia, oficiada por el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, los recién casados y sus invitados disfrutaron del banquete y la fiesta en el mismo enclave.
"Fue una celebración llena de cariño y emoción, pero también divertidísima", ha desvelado Teresa de la Cierva, una de las invitadas al enlace, en sus redes sociales. La periodista es muy amiga de las familias de Cristina y José y conoce a ambos desde que eran niños. La novia, además, es una de las mejores amigas de Inés Bilbao, hija de la comunicadora y quien también estuvo presente en la celebración. A la lista de invitados se sumó Luisa Bergel.
La novia es hija de Pedro Escudero y Myrta Márquez de Baviera. Su abuela materna es Tessa de Baviera, prima segunda del rey Juan Carlos, quien además es el padrino de Cristina.
El 'look' de la novia y una tradición
Como en toda boda, el vestido de la novia era el secreto mejor guardado. Cristina eligió un traje nupcial de inspiración clásica y romántica, de cuerpo entallado, escote barco y unas mangas cortas y abullonadas. La parte inferior destaca por su estructura, formada por grandes capas de tejido superpuestas y asimétricas, que aportaban volumen y movimiento. En sus manos llevó un ramo de aspecto silvestre, compuesto por flores blancas y rosadas, además de diferentes elementos verdes.
Lo más llamativo del look nupcial fueron las joyas. Cristina Escudero Márquez cumplió con la tradición familiar y se dio el 'sí, quiero' luciendo la histórica tiara de las esmeraldas de Isabel II, la misma que llevaron sus primas Sol y Victoria Matossian en sus respectivas bodas y que, anteriormente, lucieron también su madre y su tía. La diadema, compuesta por seis flores de diamantes y esmeraldas, perteneció en su día a la reina de Inglaterra.
"En 1904, la reina María Cristina adquirió los siete broches florales a la testamentaria de su suegra y encargó a la joyería Ansorena una estructura de plata para fijarlas a modo diadema. Además, encargó varias piezas a juego para acompañarla: un par de pulseras, un collar, un broche y pendientes", explicó a ¡HOLA! David Rato, experto en joyas de la Casa Real y creador de la cuenta Spanish Royal Jewels acerca de la historia de la tiara.
"Este parure fue regalado por la Reina a su hija, la Infanta María Teresa, con motivo de su matrimonio con el Príncipe Fernando de Baviera, hijo de la Infanta Paz, en 1906 y desde entonces ha permanecido en la familia convirtiéndose en la diadema nupcial de la familia", indicó. Tessa de Baviera la ha llevado en varias ocasiones.
Los detalles de la boda
El coro estuvo a cargo de Escolanía de Los Palacios, formada por menores de 4 a 17 años, seleccionados en diversos centros escolares de la localidad por sus notables cualidades musicales. Uno de los momentos más emotivos de la boda, según ha comentado Teresa de la Cierva, lo protagonizó una de las invitadas, que cantó una canción en portugués mientras la novia bailaba al ritmo de la música.
Cristina Escudero y José San Martín cuidaron todos los detalles de su gran día. La cena se celebró al aire libre, en largas mesas decoradas con velas y abundantes flores, mientras que la fiesta estuvo amenizada con música en directo.








