Una tumba revela el inesperado vínculo entre Benedict Cumberbatch y el último sultán del Imperio Otomano que gobernó con poder absoluto


El actor británico, conocido por sus papeles de 'Doctor Strange' o Sherlock Holmes, tiene raíces vinculadas a Abdul Hamid II


Benedict Cumberbatch© GTRES
Actualizado 7 de septiembre de 2026 a las 23:48 CEST

Benedict Cumberbatch es uno de los actores más famosos de Hollywood, y no solo es aclamado por la crítica, sino también es uno de los más admirados por el público, a quien suele deleitar con radicales versiones frente a la cámara —no por nada es conocido en la meca del cine como el 'camaleón británico'—. Uno de sus roles más conocidos —concretamente, el primero y con el que saltó a la fama— es, sin duda, una puerta a uno de sus lazos familiares más interesantes y que le vincula al último sultán del Imperio Otomano que gobernó con poder absoluto. 

Benedict Cumberbatch, en un acto en octubre de 2021© GTRES
Benedict Cumberbatch, en un acto en octubre de 2021

De origen británico, las raíces del árbol genealógico de Benedict Cumberbatch llegan hasta uno de los imperios más poderosos y duraderos que se erigió sobre tres continentes —Europa, Asia y África— durante más de seis siglos —de 1299 a 1922—. Concretamente, el intérprete comparte vínculos —no de sangre— con el sultán Abdul Hamid II —el 34º sultán del Imperio Otomano y el último en gobernar con poder absoluto— por dos diferentes e inesperados motivos: el primero relacionado con familiares directos del actor y, el segundo, por uno de sus roles más aclamados.

El vínculo familiar de Benedict Cumberbatch con el Imperio Otomano

Tal y como desvelaba una investigación realizada por Andrew Simes, el tatarabuelo de Benedict trabajó bajo el mando del Abdul Hamid II. Robert William Cumberbatch —que es como se llamaba el tatarabuelo del intérprete— fue cónsul general británico en Esmirna —conocida en turco como Izmir y a lo largo de su historia como la perla del mar Egeo—, la tercera ciudad más grande de Turquía. 

La urbe fue fundada por los griegos, conquistada por los romanos y reconstruida por Alejandro Magno antes de que se convirtiera en una pieza clave del Imperio Otomano en el siglo 15. Robert William Cumberbatch fue nombrado cónsul en la localidad en el año 1864, menos de una década antes de que Abdul Hamid II fuera nombrado sultán en 1876 —título que ostentó con poder absoluto hasta 1909—. 

Benedict Cumberbatch© GTRES
Benedict Cumberbatch en Wimbledon

El diplomático vivió en la ciudad de Buca, en la provincia de Izmir, hasta su muerte. Su hermano, Robert Carlton, también vivió en la misma ciudad que el diplomático y, tal y como desvela su tumba, falleció poco después de que su hermano fuera nombrado cónsul. Las raíces turcas de los Cumberbatch llegan también al abuelo de Benedict, Henry Carlton, fue un distinguido oficial de la marina y cargó con el título de teniente comandante. Nacido en el año 1900 en la ciudad de Izmir, su padre, Henry Arnold Cumberbatch (1858-1918), fue también cónsul británico.

Lo que le une al sultán Abdul Hamid II

Sus lazos familiares no son lo único que le une a este periodo del Imperio Otomano, también lo hace el primer papel por el que comenzó a ser reconocido a nivel mundial. Fue en el año 2010 cuando Benedict debe vida a Sherlock Holmes en la icónica serie de televisión de la BBC, Sherlock, por el que fue incluso galardonado con un premio Emmy. 

Benedict Cumberbatch y Martin Freeman dan vida a Sherlock y Watson© Prime Video
Benedict Cumberbatch y Martin Freeman dan vida a Sherlock y Watson

Una historia que más de un siglo atrás ya conquistó al sultán Abdul Hamid II, quien era conocido por su afición a las novelas policíacas, especialmente por su idilio con la historia de Sherlock Holmes. Incluso, el Sultán fue uno de los primeros lectores en introducir la novela de Arthur Conan Doyle en su país, mandando a traducir el relato al turco otomano en cuanto eran publicadas en Reino Unido en el Palacio de Yildiz, donde escuchaba atentamente a las aventuras de Sherlock y Watson.

Era tal su pasión por estas novelas que, en 1907, el sultán Abdul Hamid II recibió al célebre autor —quien visitaba Estambul durante su luna de miel—, otorgándole la Orden de Medjidie de segunda clase, condecorando también a la mujer del escritor con la Orden de la Compasión.