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Los destinos de Europa donde viajar barato en septiembre: buen tiempo, poco masificados y mejores precios


Playas todavía en modo verano, ciudades para recorrer a pie y destinos donde septiembre permite esquivar las grandes aglomeraciones y encontrar precios más interesantes. Estos destinos ofrecen una buena excusa para hacer una última escapada a las puertas del otoño.


Verano en el pueblo de Perast, en Montenegro© Alamy Stock Photo
7 de septiembre de 2026 a las 14:00 CEST

Septiembre es uno de los mejores meses para viajar por Europa. El verano todavía se resiste en buena parte del continente; las playas están más tranquilas, las ciudades se recorren sin tanto calor y, sobre todo, empiezan a aparecer precios más interesantes que en julio y agosto. Si se eligen bien las fechas y el destino, es posible alargar la sensación de vacaciones sin pagar el precio de la temporada alta.

Playa de Bora Bora, Ksamil, Rivera Albanesa, Albania© Shutterstock
Playa de Bora Bora, Ksamil.

RIVIERA ALBANESA

Lleva ya algunos años siendo una buena elección para quienes buscan mar, buen tiempo y sensación de verano, pero es que, además, este destino es más económico que muchos de sus vecinos del Mediterráneo. En septiembre, la Riviera albanesa conserva el ambiente playero, pero con temperaturas cálidas, aguas agradables todavía para bañarse y bastante menos movimiento que durante los meses de julio y agosto. La zona de Himarë y Dhërmi es especialmente interesante para disfrutar de calas de aguas transparentes y pequeñas playas entre montañas, mientras que Porto Palermo y Ksamil permiten ampliar la ruta con paisajes mediterráneos y restaurantes junto al mar. Todo ello, sin las aglomeraciones de la temporada alta y con precios más contenidos.

Catedral de Lyon asomada al río Saona, Francia© Shutterstock
Catedral gótica de Lyon junto al río Saona, en el distrito histórico.

LYON

En septiembre, Lyon es una buena alternativa para descubrir esta ciudad francesa que tal vez no conozcas y no queda tan lejos. Tiene conexiones directas en avión y tren y muchos atractivos para descubrir en un fin de semana o tres o cuatro días. Además, septiembre permite encontrar una oferta de alojamiento más interesante que durante los meses de mayor demanda, al tiempo que las temperaturas son agradables para recorrer la ciudad a pie. El recorrido puede empezar en Vieux Lyon, el barrio histórico de calles estrechas y fachadas renacentistas, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde se encuentra la catedral de Saint-Jean-Baptiste, y continuar hasta la basílica de Notre-Dame de Fourvière, que tiene una de las mejores panorámicas de la ciudad. En el descenso hay que hacer una parada en los teatros romanos de Fourvière, vestigios de la antigua Lugdunum.

Si hablamos del apartado gastro. Lyon es famosa por sus bouchons, esos restaurantes tradicionales donde probar platos como la quenelle o la tarta de praliné, y sus mercados, entre ellos Les Halles de Lyon Paul Bocuse, el lugar imprescindible para conocer los productos y especialidades de la región.

Y para rematar, los días se puede pasear por las orillas del Ródano y el Saona o acercarse a Croix-Rousse, el antiguo barrio de los canuts, famoso por sus pasadizos, los traboules, y su ambiente de barrio.

Cala Corsara, Cerdeña, Italia© Shutterstock
Cala Corsara, en el archipiélago de La Maddalena.

CERDEÑA

Septiembre es temporada media en Cerdeña. La isla deja atrás el pico turístico del verano, pero sigue conservando buena parte de su atractivo. Además, el mar mantiene una temperatura agradable para el baño —en Alghero, por ejemplo, la media del agua supera los 20 ºC— y las temperaturas son más llevaderas para recorrerla. De hecho, la oficina de turismo recomienda este momento para descubrir sus playas y espacios naturales.

¿Qué no debes perderte? Recorrer el golfo de Orosei en barco y llegar hasta Cala Goloritzè y Cala Mariolu, dos de los paisajes costeros más espectaculares de la isla; conocer Alghero y la cercana Capo Caccia, donde se encuentran las grutas de Neptuno; o reservar un día para el archipiélago de La Maddalena, con sus calas de aguas transparentes y pequeñas islas. Si eliges el sur, Cagliari puede servirte de base para acercarte a las playas de Chia, Villasimius o Costa Rei y terminar el día paseando por el barrio de Castello.

Kotor, Montenegro, al atardecer© Alamy Stock Photo
Bahía de Kotor.

MONTENEGRO

Con 117 playas, una costa de 293 kilómetros y cinco parques nacionales, Montenegro concentra en un territorio pequeño una sorprendente variedad de paisajes. Septiembre es, además, un buen mes para las actividades al aire libre, desde el kayak y el baño hasta las rutas por sus parques nacionales.

Aprovechar todo lo que ofrece resulta sencillo porque las distancias son cortas y llegar desde España tampoco resulta complicado. Llegar hasta este pequeño país del Adriático tampoco resulta complicado. En este mes hay vuelos directos desde Madrid a Tivat, de unas tres horas (hasta el 15 de septiembre), y desde Barcelona a Podgorica y Tivat, con trayectos de alrededor de dos horas y media. Una vez allí, se puede combinar en pocos días costa, ciudades históricas y naturaleza.

Sveti Stefan, Montenegro© Shutterstock
Sveti Stefan.

La ruta puede comenzar en Kotor, cuyo casco histórico amurallado se encuentra al fondo de la espectacular bahía del mismo nombre. Desde allí, la carretera bordea la costa hasta Perast, un pequeño pueblo de casas de piedra frente al agua, y continúa hacia Budva, donde su ciudadela medieval se mezcla con playas y restaurantes junto al Adriático. Cerca queda Sveti Stefan, uno de los rincones más fotografiados de la costa montenegrina.

Pero el viaje no tiene por qué quedarse junto al mar. El lago Skadar permite hacer excursiones en barco entre montañas y humedales, mientras que el parque nacional de Lovćen ofrece rutas y miradores sobre la bahía de Kotor.

Calle de Tavira, Algarve, Portugal© Shutterstock
Calle de Tavira.

ALGARVE

Septiembre todavía tiene sabor a verano en el Algarve, pero con menos turistas, precios más ajustados y buenas temperaturas. Una buena opción es quedarse en el entorno de Tavira, una de las localidades más bonitas del este de la región, y utilizarla como base para descubrir una costa de largas playas de arena, pequeñas islas y marismas. Desde aquí se puede tomar un barco hasta la isla de Tavira, con una extensa playa de arena fina, o acercarse a Cacela Velha, un pequeño núcleo de casas blancas situado sobre la ría Formosa, con unas magníficas vistas sobre la costa.

Cacela Velha, Vila Real de Santo Antonio, Algarve, Portugal, Parque Natural Ria Formosa© Geography Photos/Universal Image
Parque Natural Ría Formosa desde Cacelha Velha.

También merece la pena recorrer en barco o a pie parte del Parque Natural de la Ría Formosa, un paisaje de lagunas, canales y salinas donde es habitual ver aves.