Alexia Putellas: “Nunca me conformé. Siempre tuve la necesidad de seguir mejorando como jugadora y como persona”


Entrevistamos a la dos veces Balón de Oro y exjugadora del FC Barcelona en un momento de cambios, nuevos retos y muchas ganas de seguir evolucionando

En colaboración con

Samsung


31 de agosto de 2026 a las 11:20 CEST

Hay pocas futbolistas que hayan marcado un antes y un después como Alexia Putellas. Pero detrás de los títulos, los reconocimientos y los grandes partidos también hay lesiones, dudas, momentos de frustración y una personalidad que no entiende demasiado bien eso de conformarse. Ahora, mientras comienza una nueva etapa personal y profesional, hablamos con ella de todo lo que ha aprendido por el camino, de cómo convive con la exigencia y de qué queda de aquella niña que empezó a jugar simplemente porque le encantaba hacerlo.

La conversación llega de la mano de Samsung, marca de la que Alexia es embajadora desde hace dos años y con la que comparte esa inquietud por evolucionar y buscar nuevas formas de hacer las cosas. También hablamos con ella de tecnología y de cómo el nuevo Galaxy Z Fold8 se ha integrado en su día a día, especialmente cuando viaja o encuentra un momento para desconectar. Además, incorpora Smart Switch, una función pensada para que cambiar de móvil sea mucho más fácil, ya que permite pasar al nuevo Galaxy fotos, contactos, aplicaciones y otros datos del dispositivo anterior sin perder información importante por el camino.

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Has conseguido muchísimo y has vivido momentos que seguramente ni imaginabas cuando empezaste a jugar. Pero no todo se vive igual por dentro. Cuando miras atrás, ¿hay algún momento de tu carrera que todavía hoy te emocione de una manera especial?

Los partidos en el Camp Nou, el Mundial que ganamos y las finales de Champions son algunos de los momentos que recuerdo con más emoción y que tengo especialmente guardados en mi memoria. Cuando pienso en ellos todavía me emociono, porque fueron momentos muy especiales en mi carrera y experiencias que, evidentemente, no se olvidan.

Has sido la primera en conseguir muchas cosas y, casi sin darte cuenta, has ido abriendo camino para muchas niñas y mujeres que ven en ti un referente. ¿Eso te ha hecho sentir alguna vez que tenías que estar siempre a la altura, incluso en momentos en los que tú no te sentías tan fuerte?

La verdad es que nunca he pensado demasiado en lo que conlleva ser referente o no serlo. Si lo soy, es porque otras personas han decidido inspirarse en mí y en lo que hago, pero yo simplemente sé ser yo misma. No es algo a lo que le dé muchas vueltas. Al final, si alguien me considera un referente, intento llevarlo de una manera muy natural. Para mí no supone tener una responsabilidad diferente ni condiciona mi manera de hacer las cosas. Lo vivo todo de la misma forma, independientemente de que me consideren referente o no.

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Mantenerse arriba también implica saber adaptarse y volver a empezar cuando las cosas se complican. Durante tu lesión, ¿qué fue lo más difícil de gestionar: el cuerpo, la cabeza o esa sensación de no poder estar donde realmente querías estar?

Lo más difícil fue el dolor postoperatorio. Físicamente, es de lo peor que he vivido y no lo llevé nada bien. En esos momentos necesitaba estar sola, pero, al mismo tiempo, no podía estarlo porque no era autosuficiente y necesitaba que alguien me ayudase con las cosas más cotidianas. También sentía mucha frustración al ver que no avanzaba como me habría gustado y que mi cuerpo no respondía como yo quería.

Al final, todo eso terminó afectando también a mi vida personal, a mi relación con mi familia y con mis amigos. No me sentía yo misma y, sobre todo al principio, fue muy complicado. Cuando conseguí entender que las lesiones también forman parte de esta profesión, empecé a llevarlo mejor.

¿Y después de pasar por algo así cambió también la manera en la que te hablas a ti misma? ¿Sigues siendo igual de exigente contigo o has aprendido a darte un poco más de tiempo y de margen?

Sigo siendo igual de exigente conmigo misma. Evidentemente, me permito fallar, pero para mí la exigencia es algo positivo porque la utilizo para analizarme, mejorar e intentar ser mejor tanto dentro como fuera del campo. Nunca la he entendido como algo necesariamente negativo.

Lógicamente, nadie quiere equivocarse, pero los errores forman parte del camino. Cuando llega uno, intento aprovecharlo, analizar qué ha pasado y utilizarlo para seguir mejorando.

Cuando estás en el campo hay decisiones que tienes que tomar en apenas un segundo. Detrás hay muchísimos años de entrenamiento, pero también intuición. ¿Cuánto caso le haces hoy a ese primer impulso, a esa sensación que te dice por dónde tirar, aunque no tengas tiempo de pensarlo demasiado?

Es cierto que hay determinadas decisiones que ya no tengo que pensar porque son situaciones que he repetido muchísimas veces tanto en entrenamientos como en partidos. Al final, la experiencia te enseña a reconocerlas y a saber cómo responder ante ellas. 

Pero también creo que tienes que prepararte mucho para que después esa intuición aparezca de una manera innata. Todo el trabajo previo es lo que hace que, cuando llega el momento de decidir en apenas unos segundos, puedas confiar en esa sensación y que además te transmita seguridad.

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Llevas años siendo un referente dentro y fuera del campo y desde hace dos años eres embajadora de Samsung. ¿Qué tiene que tener una marca para que tú sientas que realmente encaja contigo y con esa manera tuya de intentar evolucionar, buscar cosas nuevas y no conformarte?

Para mí tiene que existir una conexión real y, además, tenemos que compartir los mismos valores. Siempre me ha gustado evolucionar, probar cosas nuevas y buscar maneras diferentes de hacer las cosas. Con Samsung, por ejemplo, me identifico mucho precisamente por eso, porque es una marca que está constantemente buscando nuevas formas de hacer las cosas.

Además, hay algo que para mí es muy importante: que la tecnología tenga una utilidad real en mi día a día y que pueda ayudarme a mejorar. Es algo con lo que también me siento muy identificada con Samsung.

Y, en tu día a día, ahora que utilizas el nuevo Galaxy Z Fold8, ¿qué es lo que más te ha sorprendido o qué has terminado utilizando más de lo que pensabas? Y cuando consigues desconectar de verdad, con una pantalla así, ¿qué te gusta ver: series, vídeos, partidos, leer, perderte un rato por redes...?

Sin duda, lo que más me ha sorprendido del Galaxy Z Fold8 es su versatilidad. Puedes utilizarlo como un móvil normal, pero, al abrirlo, tienes una pantalla mucho más grande. En mi caso, eso hace que, cuando viajo, no necesite llevar conmigo otro dispositivo, algo que me resulta muy práctico.

También lo utilizo bastante en mis momentos de desconexión. Me gusta ver series y vídeos y escucho mucha música, así que esa posibilidad de tener una pantalla más grande cuando la necesito me resulta especialmente cómoda.

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«Lo que más me ha sorprendido del Galaxy Z Fold8 es su versatilidad»

Alexia Putellas, futbolista española y ganadora de dos Balones de Oro

¿Qué ventaja le ves al formato plegable del Galaxy Z Fold8 frente a uno convencional?

La principal ventaja del formato plegable es que te permite tener prácticamente dos experiencias diferentes en un mismo dispositivo. Cuando lo llevas cerrado es muy cómodo para utilizarlo en el día a día, como cualquier otro móvil, pero al abrirlo tienes una pantalla mucho más grande.

Para determinadas cosas, como leer, por ejemplo, esa diferencia se nota mucho porque puedes verlo todo mejor. Al final, no se trata únicamente de que el teléfono se pliegue, sino de que puedes utilizarlo de distintas formas dependiendo del momento y de las necesidades de cada persona.

Has abierto un camino que hace unos años parecía mucho más difícil de imaginar. Si hoy una niña te ve jugar y piensa “yo también quiero llegar ahí”, ¿qué te gustaría que aprendiera de tu historia más allá de ganar títulos o llegar a lo más alto?

Me gustaría, sobre todo, que no tuviese miedo en ningún momento. Los títulos que he ganado son el premio a muchísimas cosas que han sucedido antes: al trabajo, al sacrificio, a las lesiones, a los momentos de dudas, a los errores... Todo eso también forma parte del camino.

Por eso, más allá de los títulos, me gustaría poder inspirarla a encontrar su propio camino y, especialmente, a pasárselo bien mientras lo recorre y disfrutarlo. Yo empecé a jugar porque me encantaba y sigo jugando por la misma razón. Nunca he perdido esa sensación, y creo que conservarla es precisamente lo que te mueve cada día.

Has tenido que evolucionar muchas veces para llegar hasta aquí y seguramente todavía te quedan unas cuantas versiones de Alexia por descubrir. Si dentro de unos años miras hacia este momento de tu vida, ¿qué te gustaría poder decir de la persona y de la futbolista que fuiste ahora? ¿Qué consejo te darías?

Me gustaría poder decir que nunca me conformé. Siempre he tenido la necesidad de seguir mejorando, tanto como jugadora como a nivel personal. Es algo que forma parte de mí, porque sentir que no estoy avanzando es algo que no llevo especialmente bien.

Ahora mismo estoy comenzando una nueva etapa y, después de tantos años en el Barcelona, cambiar de equipo, de país y de entorno supone volver a evolucionar y también ponerme en una situación incómoda. Pero precisamente sentía que necesitaba algo así porque creo que puede llevarme a seguir mejorando, fuera y dentro del campo. Si tuviera que darme un consejo en este momento sería muy sencillo: “Confía en ti y disfruta del camino”.