La disputa judicial entre Blake Lively y Justin Baldoni, protagonistas de Romper el círculo, suma un nuevo capítulo con la decisión del juez de Nueva York Lewis Liman, quien este miércoles resolvió la última cuestión pendiente del litigio: la cantidad que el actor y director debe abonar a su compañera de reparto por los costes de su defensa legal. La cifra final, cercana a los 407.000 dólares, casi 345.000 euros, se queda muy lejos de los más de 8 millones que Lively había solicitado inicialmente.
En su resolución, de 21 páginas, el magistrado reconoció que las tarifas por hora cobradas por los equipos legales de ambas partes resultaban razonables dada la complejidad del caso y los riesgos económicos y reputacionales que implicaba para los dos. Sin embargo, consideró "excesivo" el número de horas que los abogados de Lively facturaron, y señaló que la actriz no había aportado las facturas originales, sino únicamente formularios que resumían los pagos.
El juez también apuntó a varias irregularidades en la documentación presentada, entre ellas descripciones demasiado vagas sobre comunicaciones internas del equipo legal, y rechazó que se le reembolsaran los gastos derivados de su equipo de relaciones públicas, al no considerarlos parte esencial de la defensa frente a la demanda por difamación.
El desenlace judicial llega después de que, semanas atrás, se conociera que la protagonista de Gossip Girl pedía a Baldoni unos 8 millones de dólares, 6.880.000 euros. Entre las partidas que trascendieron figuraban cargos como 155 dólares por una llamada telefónica de seis minutos o 1.400 dólares por el alojamiento de una noche de un abogado en un hotel de cinco estrellas.
El equipo legal de Baldoni, por su parte, había calificado esas cifras de "excesivas" y "desproporcionadas", y argumentó que la reclamación involucraba el trabajo de hasta 82 personas, con un tiempo interno de coordinación que consideraban ineficiente. "El fallo representa una victoria significativa para mis clientes y envía un mensaje claro de que, por muy poderoso que uno sea, los tribunales no son el lugar para aprovecharse de la ley en beneficio propio", comentó el letrado del actor.
El equipo legal de Lively también reivindicaron el fallo como un triunfo por tratarse de la primera vez que se conceden honorarios bajo esta ley californiana en un caso de estas características. “Como hemos dicho desde el primer día, el caso de Blake Lively nunca se trató de dinero, sino de rendición de cuentas”, expresaron sus letrados. “Ella abrió la puerta a otras víctimas y sentó un precedente para que otras personas se animaran a denunciar conductas similares. Este resultado demuestra que el sistema legal no se manipula tan fácilmente como las redes sociales y que sigue funcionando como un instrumento para exigir responsabilidades”.
El origen del litigo
El conflicto se remonta a diciembre de 2024, cuando Lively presentó una demanda contra Baldoni por acoso sexual y un ambiente de trabajo hostil durante el rodaje de la película, además de acusarle de una campaña de difamación en represalia. Un mes después, el director respondió con una contrademanda de 400 millones de dólares contra la actriz, su marido Ryan Reynolds y el periódico The New York Times, que había sido el primero en publicar las acusaciones.
La demanda de Baldoni fue desestimada en octubre de 2025, y en mayo de este año, tras rechazarse también la mayor parte de las alegaciones de Lively, ambas partes acordaron un acuerdo extrajudicial apenas dos semanas antes de que el caso llegara a juicio, dejando pendiente únicamente la cuestión de los honorarios ahora resuelta.
Las respuestas de los protagonistas
Justin y su esposa, la actriz Emily Baldoni, rompieron su silencio en julio con un vídeo publicado en redes sociales en el que hablaron del dolor y la sensación de injusticia vividos durante el proceso. Lively, en cambio, no se ha pronunciado públicamente sobre el litigio.








