Vicky Martín Berrocal ha vuelto a demostrar que hay tradiciones que se viven mejor rodeada de los suyos. Hace apenas unos días, la diseñadora compartía en sus redes sociales un carrusel de fotografías en el que reunía algunos de los momentos más especiales de la peregrinación de la Venida de la Virgen del Rocío junto a su madre, Victoria; su hermana, Rocío, y su hija, Alba Díaz, quien recientemente confesaba haber sufrido un fuerte ataque de ansiedad durante una de las noches que pasó en familia.
Pero, entre las imágenes, había también otras presencias que no pasaron desapercibidas. Y no, no era Javier Cabrera, el destacado empresario malagueño del sector energético con el que se la relaciona sentimentalmente, que hasta hace apenas unas semanas era un completo desconocido para el gran público y cuya compañía junto a Vicky durante estos días ya desvelamos en ¡HOLA! En esta ocasión, el protagonismo recaía en una de sus grandes amigas, Carla Pereyra, que quiso compartir por primera vez con Vicky esta experiencia tan especial. Y, según hemos podido saber, tampoco estuvo sola: Eva González también formó parte de este grupo de amigos que acompañó a la diseñadora durante esta emotiva jornada.
Una tradición que se vive en familia y con amigos
Vicky y su familia se instalaron en la casa que tienen en El Rocío para vivir de cerca uno de los acontecimientos más especiales del calendario rociero: el traslado de la Virgen del Rocío hasta Almonte, una tradición que se repite cada siete años y que reúne a miles de personas en torno a la Blanca Paloma.
Durante estos días, la diseñadora pudo disfrutar de la experiencia en compañía de algunos de sus seres queridos, combinando los momentos más familiares con otros compartidos con su círculo de amigos. Una ocasión especialmente significativa para Vicky, que no dudó en abrir las puertas de su refugio en El Rocío para compartir esta tradición con personas muy importantes para ella.
Algo más por lo que celebrar
También hubo tiempo para celebrar uno de esos momentos que siempre merecen un brindis: el cumpleaños de su hermana, Rocío Martín Berrocal, que disfrutó de una celebración muy especial y con un marcado sabor andaluz. Entre cantos, palmas, risas y mucha complicidad, la familia y sus amigos convirtieron la velada en una auténtica fiesta. “Y decías que habías nacido en un mal momento. Vaya día para nacer. Madre mía de mi vida. Te quiero, a las cuatro te felicita tu hermana”, le dedicaban entre bromas y muestras de cariño.
Las noches también dieron mucho de sí, con cenas a la luz de las velas, copas de vino y una buena selección de tapas para compartir, en un ambiente familiar y de lo más animado. Una de las escenas más entrañables fue la que protagonizó Carla Pereyra junto con Victoria, la madre de las Berrocal, fundidas en cómplices carcajadas que denotaban la entrañable relación que existe entre la familia y la amiguísima de Vicky. Eso sí, entre los platos que pudieron degustar en una de las noches no faltaron los clásicos huevos rotos con carne de cerdo, pimientos y patatas para compartir, una propuesta tan sencilla como apetecible que puso el broche gastronómico perfecto a unas jornadas en las que la buena mesa, la amistad y la celebración fueron también protagonistas.
Y la escapada tuvo, además, su dosis de naturaleza y aventura. Además de hacer el Camino, el grupo aprovechó para realizar una excursión por el Parque Nacional de Doñana, uno de los espacios naturales más importantes de España y todo un referente de la biodiversidad andaluza. Un plan diferente que les permitió descubrir los paisajes y la riqueza natural de este enclave único, completando así unos días en los que hubo espacio para todo: tradición, familia, amistad, gastronomía y naturaleza.







