Este domingo, la familia del icónico Camarón de la Isla -fallecido en 1992 a los 41 años de edad a causa de un cáncer de pulmón- vivió una jornada inolvidable. Felicidad, emoción y nervios fueron algunos de los ingredientes de la boda de su nieto Antonio, hijo de Rocío Monje Montoya, que se dio el 'sí, quiero' con su pareja en La Línea de la Concepción (Cádiz). Con la presencia de todos sus seres queridos, destacó la presencia de su abuela Dolores Montoya 'La Chispa', quien se encargó de que la memoria del genio del flamenco estuviera presente durante la importante velada. Sin duda, fue un enlace cargado de arte, alegría y tradición.
Una de las invitadas más destacadas fue Eugenia Martínez de Irujo, que asistió a la especial celebración junto a su pareja, el productor musical Narcís Rebollo. "Anoche tuve el honor de poder estar en la boda del nieto de Camarón. Gracias de todo corazón a La Chispa y toda la familia!!! Que Dios os bendiga", ha dicho la duquesa de Montoro en sus redes sociales, en una publicación que acompañó de diversas imágenes y vídeos que, sin duda, ponen de manifiesto que la diversión estuvo servida.
Eugenia y Narcís se integraron de lleno en la celebración, compartiendo mesa y mantel con 'La Chispa'. También se pusieron los accesorios oficiales del enlace: un mandil blanco decorado con lazos rojos para las mujeres y un foulard para los hombres. La hija de la duquesa de Alba inmortalizó todos los detalles del especial enlace, que no ha pasado desapercibido por los constantes homenajes al mítico artista, una de las voces más notorias del catálogo musical patrio. Su presencia en el 'sí, quiero' confirma el compromiso que la duquesa de Montoro tiene con la cultura y la memoria.
Todos los detalles de la boda
Antonio llevó un emotivo recuerdo en homenaje a su abuelo, el laureado cantaor: un bastón personalizado con una imagen de su cara que el novió llevó en el día más especial de su vida, demostrando que Camarón sigue muy presente 34 años después de su muerte.
En medio de una gran expectación, Antonio -que llevó un traje blanco al tono con el de su ya mujer, de la que no existen imágenes por expreso deseo de su familia al ser menor de edad- abandonaba el domicilio familiar junto a su emocionada y orgullosísima abuela para poner rumbo al templo en un coche de caballos mientras sus familiares cantaban y tocaban las palmas demostrando su alegría por esta celebración del amor. "¡Que viva los novios! ¡Olé! ¡Olé! Es un niño", ha expresado con una gran sonrisa la viuda de Camarón, presumiendo orgullosa del look escogido en una fecha tan especial para toda su familia: "Voy de Impuso Moda. Que el Señor bendiga este matrimonio".













