Suri Cruise, hija de los actores Tom Cruise y Katie Holmes, vive un momento decisivo en su carrera artística. La joven, que en abril cumplió 20 años, protagonizará "Midsummer!", una versión contemporánea de "Sueño de una noche de verano" de William Shakespeare, junto a compañeros de la Escuela de Drama de la Universidad Carnegie Mellon, donde acaba de finalizar su segundo curso.
La producción se estrenará en Pittsburgh a finales de julio antes de viajar hasta el Festival Fringe de Edimburgo, en Escocia, donde se representará durante todo el mes de agosto. El anuncio ha confirmado además que la joven cursa oficialmente la carrera de Teatro Musical, despejando así las dudas sobre si finalmente se decantaría por la moda o el diseño, un terreno con el que también ha estado vinculada por su estilo.
Este nuevo papel llega en un momento de plena reinvención personal para Suri, que desde su graduación en la neoyorquina LaGuardia High School —centro especializado en artes escénicas por el que también pasaron figuras como Timothée Chalamet— ha optado por presentarse como "Suri Noelle", prescindiendo del apellido de su padre y adoptando el segundo nombre de su madre.
Ese gesto resume, en cierto modo, el camino recorrido por la joven desde su infancia. Nacida en 2006 fruto del matrimonio entre Cruise y Holmes, Suri se convirtió casi desde su nacimiento en una de las niñas más fotografiadas del mundo, con apariciones que marcaban tendencia y un vestuario que llegó a valorarse en millones de dólares.
Sin embargo, aquella exposición mediática contrastó con lo que vendría después: tras el divorcio de sus padres en 2012, cuando ella tenía apenas seis años, se inició un distanciamiento con Tom Cruise que, según diversas fuentes cercanas, se prolonga ya durante catorce años, sin apenas contacto ni imágenes públicas juntos desde entonces. Ese alejamiento se ha vinculado en repetidas ocasiones a la vinculación del actor con la Cienciología, doctrina que, según se ha informado, fue motivo de fricción en su matrimonio con Holmes.
Desde entonces, Suri ha crecido bajo la custodia exclusiva de su madre en Nueva York, alejada del entorno religioso de su padre, mientras que este mantiene una relación igualmente distante con sus otros dos hijos, Isabella y Connor, fruto de su matrimonio con Nicole Kidman.
En el terreno personal, la universitaria vivió además su primera relación sentimental con un compañero de instituto, Toby Cohen, con quien fue vista paseando por Central Park tras su graduación, y cuya ruptura, según distintas informaciones, no resultó sencilla para ella pese a contar con el apoyo de su círculo cercano.







