Luján Argüelles está de enhorabuena porque da la bienvenida a un proyecto televisivo muy especial: "El camino de la verdad", que se estrena este martes en Telecinco. La presentadora y la coach Paz Calab, su mano derecha en este nuevo reto televisivo, comparten con ¡HOLA! sus sensaciones previas y los entresijos de un formato que promete emocionar, remover y, sobre todo, inspirar.
Con un enfoque inédito en la pequeña pantalla, el programa aborda el crecimiento personal desde un lugar profundo y humano, acompañando a personas reales —"caminantes", como ellas les llaman— en sus procesos de transformación. "Ya está hecho, ya está escrito", dice Luján, transmitiendo calma y seguridad, arropada por Paz, quien ha sido su guía y mentora en este camino, dentro y fuera de cámaras.
A lo largo de esta conversación con ¡HOLA!, ambas nos hablan de nervios bonitos, bloqueos emocionales, momentos de crisis, y también de las lecciones que les ha dejado trabajar con historias tan frágiles como poderosas. Porque si algo tiene este formato, es verdad. Y tanto Luján como Paz están convencidas de que conectará con muchas personas que, sin saberlo, también necesitan iniciar su propio viaje interior.
Lo que sí es oficial es la ilusión con la que tanto Luján como su coach y compañera de aventura, Paz Calab, afrontan este proyecto. “Estoy con muchísima ilusión. No se me ocurre decir que tengo nervios, porque mi coach me ha enseñado que ya está hecho, ya está creado… y con ella delante no puedo decir que tengo nervios”, dice la presentadora entre risas. Para Paz, sin embargo, hay cierta emoción natural: “Cuando llevas 40 años viviendo de una determinada manera, no es fácil anular eso. Pero es bonito también estar nerviosa. Son nervios emocionantes”.
Esta es la primera vez que Paz Calab, especialista en crecimiento personal, se lanza a un formato televisivo. Hasta ahora, su experiencia se había limitado a entrevistas puntuales en medios locales. “Me lancé a la piscina porque Luján me dijo ‘ven’, y yo le dije que sí, casi sin pensarlo”, recuerda. El resultado ha superado sus expectativas: “Estoy feliz con el trabajo que hemos hecho. Ha sido un desafío precioso. Es un programa que va a calar hondo en los corazones porque habla de emociones reales, de historias que tocan”.
La conexión emocional
Uno de los pilares del proyecto es justamente ese: la conexión emocional del espectador con los protagonistas. “Todos somos hijos, padres, hermanos… Las emociones nos atraviesan a todos por igual. Siempre veremos en los demás algo que necesitamos ver en nosotros”, explica Paz. El programa pone el foco en ese espejo emocional y en la posibilidad de mirar hacia adentro con honestidad.
Ambas coinciden en la enorme responsabilidad que ha supuesto acompañar a personas en procesos delicados. “Antes de comenzar, tuvimos una charla con todo el equipo para recordar que estábamos trabajando con historias de vida, con dolores del alma. Había que tratar todo con mucho respeto”, subraya Luján, quien también comparte que fue alumna de Paz y que esa experiencia previa le ayudó a conectar con los participantes desde la empatía.
La dinámica del programa no estuvo exenta de momentos difíciles. Luján recuerda uno especialmente tenso durante la grabación en Madrid: “Uno de los caminantes gritó que no íbamos a enseñarles nada. Pensé: ‘Se nos cae el chiringuito’. Pero Paz me dijo que confiara. Y tenía razón. Al final, las personas que más resistencia ponen son las que más se abren cuando ven que el proceso les beneficia”. Fue un camino emocionalmente intenso, pero también muy transformador.
La salud mental, tan presente en la conversación pública actual, ocupa también un lugar relevante en el formato, aunque desde una óptica muy concreta. “No tratamos enfermedades mentales diagnosticadas —aclara Luján—, hablamos de crecimiento personal”. Paz lo define como una higiene de pensamiento: “Oxigenar la mente, limpiar los pensamientos negativos. Eso también es salud mental”.
A lo largo de la grabación, han conocido historias de vida que las han marcado profundamente. “Cada historia es un milagro. Me impacta la humildad del ser humano, la capacidad de reconocer errores, de abrirse, de mostrarse vulnerable”, dice Paz. Luján añade otro valor esencial: “La generosidad. Tanto de los caminantes como del equipo. Sin ella, este proyecto no habría salido adelante”.
El programa ha sido un reto también a nivel de producción. “Es un formato complejo. Introducir el crecimiento personal en televisión no es sencillo, pero gracias a profesionales como Jean-Paolo Manfreda y Mariano Blanco hemos conseguido estar a la altura”, apunta Luján.
Cuando se les pregunta por sus expectativas, ambas responden con los pies en la tierra. “Para mí, el éxito será que estas personas vivan un cambio profundo, un giro de 180 grados”, afirma Luján. “Yo no me monto expectativas”, añade Paz. “Solo deseo que llegue al máximo de personas y que les ayude. Que les despierte algo por dentro”.
El proyecto ha sido largo, pero emocionante. Para Luján, simplemente verlo nacer ya es un logro enorme. “Puede marcar una nueva etapa en televisión, una que democratice el desarrollo personal”, dice. Y cuando hablan del Camino de Santiago —que forma parte del formato— ambas sonríen. Luján ya lo hizo en 2021. “Es sanador, espiritual. Caminar con alguien que quieres es muy especial”. Paz, por su parte, no lo ha hecho, pero lo tiene claro: “Sí, me encantaría. Y si es con expertos en crecimiento personal, mejor aún”. Y, por supuesto, no podía faltar una mención a su referente en este campo. “Nuestro mentor es Tony Robbins —confiesan al unísono—. Le admiramos profundamente. Si algún día lo hacemos con él… ¡mejor todavía!”.








