El verano ya ha comenzado de forma oficial para Ana Obregón, aunque este año arranca con un tinte notablemente nostálgico. La actriz y presentadora ha acudido con la pequeña Anita al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas de Madrid, para embarcar hacia su tradicional refugio estival: Mallorca.
Sin embargo, lo que debían ser unas vacaciones de pura desconexión se presentan como una de las despedidas más amargas para la presentadora, quien ha dejado caer que esta podría ser la última vez que disfruten de su emblemática e histórica casa familiar, 'El Manantial'.
Acompañada por la pequeña Anita y la niñera de la menor, la actriz llegaba a la terminal madrileña cargada de maletas y dispuesta a dar comienzo a sus días de descanso.
Anita, la más ilusionada con ir a Mallorca
Aprovechando un instante de tranquilidad en el que la menor se encontraba alejada de los focos, Ana ha explicado que ese momento comenzaban oficialmente sus vacaciones: "Sí, sí, ahora, ahora. Hoy nos vamos a Mallorca. Tenemos muchas ganas, sobre todo Anita".
"Me temo que a lo mejor sí"
Sin embargo, el momento más revelador llegó cuando se le planteó la dolorosa posibilidad de que estas fuesen sus últimas vacaciones en la icónica residencia balear que construyó su padre y que tantos recuerdos alberga. Lejos de desmentirlo, Ana Obregón confesó: "Ay, nunca digo la última... pero yo me temo que a lo mejor sí", sentenció antes de despedirse.






