Josh Hutcherson lleva años viviendo las mieles de la vida mediterránea, pero mantiene su faceta íntima tan alejada del foco público que apenas conocemos detalles de su día a día en Madrid, ciudad en la que vive desde hace unos años -e incluso antes de que Amber Heard la pusiera de moda en las colinas de Beverly Hills-. El actor de Hollywood, a quien conocimos principalmente gracias a su interpretación de Peeta Mellark en la saga juvenil de Los juegos del hambre -pero también en cintas como Un puente hacia Terabithia, Five Nights At Freddy's o la aclamada serie I Love L.A.- mantiene una relación con la española, y también intérprete, Claudia Traisac.
La pareja se conoció en 2013 durante el rodaje de la película Escobar: Paraíso perdido y desde entonces mantienen una sólida y discreta relación sentimental. Su romance comenzó en la distancia, pero ya está asentado en la capital, donde Josh reside desde hace un tiempo, y donde demuestra llevar una vida 'a la española'. No en vano, los habitantes del centro de la ciudad no dudarían en confirmar que al actor estadounidense se le ha visto haciendo recados rutinarios y de lo más comunes en barrios como Malasaña.
Josh no solo apareció en un capítulo de Paquita Salas -la primera serie de Los Javis- junto a Traisac -¡y hablando español!-, sino que es gracias a la intérprete que el estadounidense ha aprendido un español casi perfecto. No en vano, algunos dirían que es hasta nativo. En alguna que otra entrevista, el actor comentó que nunca había estudiado la gramática española en profundidad. "Soy un chico blanco de Kentucky y de repente hablo con acento madrileño", dijo en una entrevista en Fotogramas.
"Mi novia y yo llevamos mucho tiempo juntos y, después de algunos años, ella me dijo: 'Tienes que aprender'. Porque yo quería construir una vida para mí también en Madrid", dijo a Mark Consuelos y Kelly Ripa en una entrevista de 2024. Aunque no fue a una academia, lo cual hace que pueda "entender prácticamente todo y comunicar lo que quiero, pero mis conjugaciones son muy malas", sí sabe expresar todo lo que necesita con soltura gracias a Claudia y sus amigos, que han sido los mejores profesores. Además de codearse con el círculo artístico de Javier Calvo y Javier Ambrossi, en las últimas semanas el actor ha demostrado ser el mayor forofo de La Roja.
La Selección Española está jugando el Mundial de 2026 en su país natal -que ha sido anfitrión junto a México y Canadá-, y Josh se ha sumado a la fiebre de los resultados del equipo dirigido por Luis de la Fuente. En el duelo de octavos contra Portugal le vimos subiendo un vídeo a sus redes sociales en el que se podía vislumbrar el nerviosismo y alegría tras el gol de Mikel Merino que, no solo evitaba la prórroga ante los lusos, sino que metía a España en cuartos. Para el partido de cuartos ante Bélgica, Josh viajó a Los Ángeles, al impresionante SoFi Stadium de la ciudad californiana, para presencial el duelo en persona y animar a La Roja desde la grada. "Siempre apoyando a España. ¡Vamooossss!", escribía en sus redes desde el estadio de fútbol.
Además de su amor por la tortilla de patatas, la vida madrileña y la Selección Española, Josh también es aficionado de algunos de los equipos españoles que participan en LaLiga EA Sports. Aunque en algunas entrevistas del pasado dijo que seguía mucho al Atlético de Madrid, el actor estadounidense sorprendió recientemente visitando el campo del C.D. Leganés. Sin duda, Josh se ha integrado a la perfección en nuestra cultura, aunque para él España y Madrid ya no son simplemente el país y ciudad de su pareja, sino parte de su vida.











