Paula Vázquez ha sido, durante más de tres décadas, uno de los rostros más reconocibles y queridos de la televisión en España. Desde sus inicios como azafata en el mítico Un, dos, tres hasta su consolidación como presentadora de grandes formatos de entretenimiento, su carrera ha transcurrido ante la mirada atenta de millones de espectadores. Sin embargo, la presentadora gallega ha decidido hablar recientemente sobre una etapa mucho más oscura, un periodo en el que la fama se convirtió en un terreno hostil marcado por el acoso.
La invitación de Paula Vázquez a El Perro Andaluz surgió de forma espontánea. Todo comenzó con un simple audio de WhatsApp que le envió a Manu Sánchez, gesto que terminó siendo el motivo directo de su participación en el programa: "Me llegó un mensaje y era un audio de Paula Vázquez diciendo cosas preciosas y que quería venir" explicaba el presentador al inicio.
El acoso de la fama
Paula elogió más de una vez a Manu Sánchez, recalcando su disposición para romper con algunas de las normas que habían estado vigentes en televisión durante mucho tiempo, como colocarse a la izquierda en vez de a la derecha para realizar la entrevista, y ofrecer un estilo único "que yo hace muchos años que no había visto".
Pero después de la parte más amable de la entrevista, el inicio, vino la más amarga. La presentadora habló sobre los años en los que recibió amenazas continuas, un acoso que empezó por un mensaje en X en octubre de 2017 tras los incendios devastadores de Galicia: "Tendríamos que haber quemado banderas en Galicia a ver si así venían corriendo los muy patriotas", escribió la presentadora, un mensaje que muchos no entendieron y consideraron erróneamente una burla.
Vázquez confesó que, al principio, no estaba preparada psicológicamente para asimilar que su trabajo y sus opiniones personales pudieran generar una animadversión tan feroz. "Fue muy impactante y deprimente darme cuenta de que hay gente que me odia", reconocía con resignación en una de sus entrevistas más sinceras. Aquel descubrimiento fue un golpe directo a su estabilidad emocional, especialmente porque, como ella misma admite, "nadie me había dicho que me odiaba".
Lo que comenzó como críticas en redes sociales escaló hacia amenazas directas que superaron cualquier límite razonable. Paula Vázquez ha narrado cómo recibió fotografías de una pistola apuntando a su casa o cómo intentaron pegar a su propio padre. Este tipo de intimidación, que buscaba el miedo y la vulnerabilidad, fue el punto de inflexión que le hizo comprender que ya no estaba tratando simplemente con críticas, sino con personas capaces de cruzar líneas peligrosas.
Aquella situación precipitó su caída en una depresión profunda de la que le costó tiempo ser consciente. Durante mucho tiempo, Paula Vázquez intentó gestionar este malestar en soledad. "Lo escondí", ha admitido al recordar esos años de tratamiento psiquiátrico. La presión de ser una figura pública, sumada a la vergüenza que sentía al no entender qué le estaba ocurriendo hizo que el proceso de recuperación fuera solitario y silencioso. El acoso digital no era la única causa, pero sí fue el detonante.
Soledad frente a sus compañeros
Ante Manu Sánchez, la presentadora también admitía que no se sintió acompañado durante esa etapa. "También voy a decir que me faltó ver compañeros que saliesen a apoyarme" contaba e incluso señalaba situaciones de desprestigio que sigue sufriendo en la actualidad de parte de algunos compañeros de profesión.
"Todo lo contrario, todavía hoy recibo por alguna persona de la profesión, reuniones en donde, y esto me duele mucho, sobre todo de las mujeres, dicen cosas que son denunciables sobre mí y que no se basan más que en aquella campaña de desprestigio que hubo hacia mí" destapaba.
Una recuperación estable
Paula Vázquez vive hoy una etapa de madurez profesional que ella misma describe como un renacer. Tras un necesario parón para priorizar su bienestar, su regreso a la pequeña pantalla ha sido por todo lo alto, liderando formatos de gran éxito como Bake Off: Famosos al horno, o la futura segunda temporada de Hasta el fin del mundo, que recientemente anunciaba a los concursantes en esta nueva aventura.
Este renacer también pasa por una mayor autocomprensión, incluyendo su reciente diagnóstico de TDAH, que ha gestionado con total transparencia para normalizar estas vivencias.
En definitiva, Paula Vázquez ha pasado por El Perro Andaluz para compartir sus heridas y sus victorias, siempre con un mensaje positivo sobre la recuperación tanto física como psicológica después de los duros momentos que la obligaron a apartarse de una profesión que ha formado parte de su vida durante décadas.








