Mallorca se vistió de gala este sábado para conmemorar la trayectoria de uno de los puertos deportivos más emblemáticos de la isla y de todo el Mediterráneo: Puerto Portals, que cumple 40 años siendo un punto de encuentro para el glamour y el lujo. La velada fusionó historia, reconocimiento institucional y una fiesta con una multitud de invitados, entre los que se encontraban Mario Conde y María José de Castellví. De lo más sonrientes y derrochando amor, la pareja no quiso perderse esta especial velada, llegando juntos y disfrutando durante gran parte del evento de su compañía.
Medios locales como Última Hora o Diario de Mallorca apuntan que la velada quedará grabada durante mucho tiempo en la memoria de la sociedad balear. Las exclusivas instalaciones de Puerto Portals se transformaron en el escenario de una gran celebración con motivo del aniversario de uno de los place to be de la sociedad española e internacional. Para conmemorar esta fecha tan especial, la familia Graf reunió a una destacada representación del sector náutico, así como a reconocidas figuras del mundo de la moda y la crónica social. Además de a Mario Conde y su actual pareja, también estuvo Victoria de Marichalar y Mar Flores, entre otros.
Alrededor de 400 invitados se dieron cita para rendir homenaje a un proyecto que, desde su fundación en 1986 por el empresario alemán Klaus Graf, marcó un antes y un después en el concepto de puerto deportivo en España. Su visión innovadora integró por primera vez la náutica con una cuidada oferta gastronómica, comercial y de ocio, convirtiendo a Puerto Portals en un referente del Mediterráneo.
Una relación que se consolida
Mario Conde y María José Castellví se conocieron el mes de febrero de 2025 gracias al novillero Juanillo Bohórquez y su tarde de éxitos en Cantillana, cerca de Sevilla. La pareja intercambió miradas en el Día de San Valentín durante una cena celebrada en la finca Los Carrizos, en Cantillana, organizada por Gonzalo de la Cierva, duque de Terranova. Según las informaciones publicadas, ambos coincidieron en la mesa, conectaron desde el primer momento y, desde entonces, han iniciado una discreta relación sentimental que se ha ido consolidando con el paso de los meses. Allí saltó la chispa y allí pensaron en darse un futuro. Hace un año, la revista ¡HOLA! contaba que la historia de la pareja iba viento en popa al haber adquirido un palacete en el centro de Sevilla. Tres plantas y un ático con terraza enmarcados en una arquitectura finisecular cuya reforma está siendo supervisada directamente por la pareja.
Tras varios años alejado del foco mediático en el terreno sentimental, Mario Conde vuelve a sonreír al amor de la mano de María José de Castellví, una empresaria catalana, viuda y madre de dos hijos, perteneciente a una reconocida familia de larga tradición en Cataluña. Vinculada al mundo empresarial, ha desarrollado su carrera en los sectores inmobiliario y turístico y, en los últimos años, también ha impulsado un proyecto relacionado con la joyería desde Mallorca, donde pasa largas temporadas.
Aunque han mantenido su romance con absoluta reserva, su presencia en eventos como el sucedido este sábado en Mallorca pone de manifiesto que ya no se quieren esconder ante las cámaras pese a la discreción que narra su romance. Quienes conocen a la pareja aseguran que ambos comparten valores, aficiones y un estilo de vida sereno, encontrando el uno en el otro un apoyo en una etapa de madurez marcada por las experiencias vividas. Una nueva ilusión que ha devuelto la estabilidad sentimental al exbanquero y que ambos viven con tranquilidad, sin prisas y alejados del ruido mediático.










