La historia más dura del ciclista Tadej Pogačar, favorito del Tour de Francia: la desaparición de su prima que sigue sin resolverse


La familia del corredor esloveno busca a la menor desde 2021 y las pistas sitúan el caso en España


Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
2 de julio de 2026 a las 17:18 CEST

La salida del Tour de Francia 2026, que comienza el 4 de julio en Barcelona, llega marcada por una historia que afecta directamente a uno de sus grandes protagonistas: Tadej Pogačar —ganador de la ronda francesa en 2020, 2021, 2024 y 2025— afronta la carrera como máximo favorito, mientras su familia continúa buscando a su prima Julija Pogačar, desaparecida desde 2021 y cuyo rastro apunta a España. El caso, investigado por la justicia eslovena, Europol y la Policía Nacional, sigue abierto y sin una localización definitiva.

Tadej Pogacar podría ganar este año su quinto Tour© GTRES
Tadej Pogacar podría ganar este año su quinto Tour

Desaparición en 2021 y una orden internacional de búsqueda

Según la denuncia presentada por su padre, Peter Pogačar, la menor desapareció el 3 de noviembre de 2021, cuando tenía 10 años. Ese día, su madre, Melisa Smrekar, abandonó Eslovenia con la niña, llevándose solo documentación, como el pasaporte, y algunas pertenencias. Desde entonces, nadie de su entorno ha vuelto a verlas. La policía eslovena abrió una investigación por sustracción parental, y la justicia del país retiró la custodia a la madre y emitió una orden internacional de búsqueda.

Europol incluye a Melisa Smrekar en su listado de personas buscadas por la sustracción de la menor, según la ficha pública disponible en su plataforma de fugitivos. La organización policial europea detalla que la niña podría encontrarse fuera de Eslovenia y que la madre habría actuado de manera unilateral, sin autorización legal.

En junio de 2022, sin avances en la investigación, Tadej Pogačar difundió en Instagram una fotografía de su prima acompañada de un mensaje directo: “¡Ayuda! Mi primita está desaparecida”. El ciclista enlazó a la página creada por su tío para recabar información y la familia ofreció una recompensa de 10.000 euros por cualquier pista que permitiera localizar a la menor.

El ciclista Tadej Pogacar © Getty Images
El ciclista Tadej Pogacar

Las investigaciones apuntan a España y a la posible influencia de una secta

En los últimos meses, Peter Pogačar ha viajado a España siguiendo indicios que sitúan a su expareja y a su hija en Gran Canaria. Según ha explicado a medios eslovenos, varias pistas apuntan a que ambas podrían residir en la isla, algo que ya investiga la Policía Nacional, concretamente unidades especializadas en desapariciones y en la lucha contra organizaciones de carácter sectario.

La línea de investigación que manejan las autoridades eslovenas y españolas incluye la posible influencia de la gurú eslovena Lana Praner, líder de un grupo que difunde teorías conspirativas sobre salud, tecnología y el fin del mundo. Según el relato del padre, Melisa comenzó a asistir en 2013 a conferencias presenciales y virtuales de Praner, lo que habría derivado en un cambio progresivo de comportamiento. Exintegrantes del grupo han confirmado a medios locales que varios seguidores se trasladaron a España cuando la gurú decidió instalarse en el país, según reportajes publicados en la prensa eslovena.

Imagen del ciclista esloveno pasando por el Arco del Triunfo en París el año pasado© Getty Images
Imagen del ciclista esloveno pasando por el Arco del Triunfo en París el año pasado

La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y ha recibido documentación aportada por Peter Pogačar, que ya denunció la desaparición en Eslovenia y también lo ha hecho en nuestro país. Las autoridades trabajan con la hipótesis de que la menor podría encontrarse en territorio español, aunque por el momento no existe confirmación oficial.

Las cartas enviadas desde España y el material analizado por la Policía

Según reveló el programa Territorio Negro de Onda Cero, presentado por Luis Rendueles y Manu Marlasca, Melisa Smrekar envió cartas desde distintos puntos de España años después de la desaparición de su hija. La Policía analiza los matasellos de esos envíos, remitidos desde Negreira (A Coruña), Alicante y Sant Cugat del Vallès (Barcelona).

En esas cartas, Melisa asegura que ambas están bien, niega cualquier relación con Lana Praner y acusa a su exmarido de violencia psicológica, una denuncia que —según el programa— nunca presentó ante la Justicia.

El reportaje también recoge dos elementos conservados por Peter Pogačar: un dibujo que Julija le entregó dos días antes de desaparecer, con un mensaje afectuoso que él interpreta ahora como una posible despedida. Y una grabación de voz de la niña, realizada cuando tenía nueve años, en la que repite mensajes contra las vacunas del covid, las mascarillas, el 5G y otras teorías conspirativas, además de hablar de abandonar Eslovenia para “salvarse” junto a “seres de luz”.

A día de hoy, Julija sigue desaparecida y la investigación continúa abierta en Eslovenia y España. Su padre mantiene la esperanza de localizarla y considera que la difusión pública del caso puede resultar decisiva.

Un caso familiar que coincide con el Tour de Francia 2026

La desaparición de Julija afecta directamente al entorno del ciclista esloveno. Peter Pogačar es su tío y padre de la menor, y la familia convive con esta situación desde antes de que Tadej alcanzara la élite del ciclismo internacional. El corredor llega a la salida del Tour 2026 como uno de los grandes favoritos, con cuatro victorias en su palmarés, y una temporada marcada por la presión deportiva y la preocupación familiar. De ganar esta edición, el esloveno entraría a formar parte del selecto club de los ‘pentacampeones’ de la ronda gala, en la que solo están Anquetil, Mercks, Hinault y Miguel Induráin.

Icónica imagen de Pogacar proclamándose ganador de la pasada edición del Tour© Getty Images
Icónica imagen de Pogacar proclamándose ganador de la pasada edición del Tour

A día de hoy, el caso sigue abierto y las autoridades mantienen activa la búsqueda de la menor y de su madre. La combinación de sustracción parental, posible influencia de una organización sectaria y un rastro que conduce a España mantiene la investigación en marcha, sin una localización definitiva. La familia insiste en su llamamiento público y confía en que la difusión internacional del caso contribuya a obtener nuevas pistas.