La presentadora de Antena 3 Noticias, Mónica Carrillo, ha generado una gran preocupación entre sus seguidores al publicar una fotografía en sus redes sociales desde el hospital, sentada en una silla de ruedas y con un pie vendado. Sin embargo, la propia periodista se ha encargado de calmar y aclarar todo tipo de especulaciones pocas horas después. Ha confirmado que se encuentra ya en su casa recuperándose de lo que parece ser un fuerte esguince sufrido durante el fin de semana.
Compartió la imagen este domingo 28 de junio de 2026 y encendió las alarmas de sus seguidores y de sus habituales espectadores, al coincidir con su ausencia en el informativo de fin de semana de Antena 3. Un espacio que presenta habitualmente junto a Matías Prats. Acompañando a la fotografía iba una única palabra: "Domingo". Poco después, para tranquilizar a su entorno y a sus seguidores, subió una nueva imagen aún en el hospital sentada en una silla de ruedas con el siguiente mensaje: "Mi esguince y yo os mandamos besos".
Pero su repertorio de fotografías de este incidente no se han quedado ahí. De una forma cercana y transparente ha compartido una recopilación de imágenes de lo que ha sido su fin de semana. Dónde se la puede ver descansando en el sofá de su casa, en el plató y con sus mejores amigas, las muletas. Ha dejado claro que el susto hospitalario ya ha pasado y que todo se reduce a un proceso de reposo que tendrá que seguir estrictamente para recuperarse. "Esguince para empezar el verano. Os espero el fin de semana, sentadita y sin tacones, eso sí."
Su lucha más difícil
Aunque este esguince ha supuesto un importante contratiempo y la obligará a permanecer unos días alejada de su rutina habitual, está muy lejos de convertirse en el episodio de salud más complicado que ha tenido que afrontar la periodista.
En junio de 2020, poco después de finalizar el confinamiento provocado por la pandemia de coronavirus, Mónica Carrillo anunció públicamente que había sido diagnosticada de un carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel localizado en la nariz. La noticia sorprendió a la audiencia, ya que hasta ese momento la presentadora había mantenido con absoluta discreción todo el proceso médico.
La enfermedad obligó a la periodista a someterse a una intervención quirúrgica y a apartarse temporalmente de la televisión para centrarse por completo en su recuperación. El proceso fue lento y requirió paciencia, ya que la zona afectada necesitó varias reconstrucciones y un seguimiento constante por parte de los especialistas.
Sin embargo, lejos de ocultar las secuelas físicas de aquella intervención, Carrillo decidió convertir su experiencia en una herramienta de concienciación. A través de sus perfiles sociales fue compartiendo imágenes reales de la evolución de la cicatriz, mostrando sin complejos el proceso de recuperación y explicando la importancia de acudir al dermatólogo ante cualquier lesión sospechosa en la piel.
Desde entonces, la periodista se ha convertido en una firme defensora de la prevención del cáncer cutáneo. En numerosas ocasiones ha insistido en la necesidad de utilizar protección solar durante todo el año, evitar la exposición prolongada a los rayos ultravioleta y realizar revisiones dermatológicas periódicas, especialmente en personas con antecedentes o factores de riesgo.
Su actitud abierta y sincera ha sido reconocida tanto por profesionales sanitarios como por sus propios seguidores, quienes han destacado en numerosas ocasiones el valor de mostrar una realidad que muchas personas viven en silencio. Gracias a ese compromiso con la divulgación en redes, Mónica Carrillo ha conseguido transformar una algo profundamente personal en un mensaje de prevención que continúa recordando cada verano.
Ahora, afortunadamente, el susto es mucho menos preocupante. Mientras continúa recuperándose del esguince que ha marcado el inicio de sus vacaciones, la periodista ya ha dejado claro que espera volver muy pronto a la pequeña pantalla, aunque, como ella misma ha bromeado, esta vez será "sentadita y sin tacones".









