Fue a finales de 2016 cuando Ana Boyer y Fernando Verdasco se mudaron a Catar. Habían conocido la ciudad de Doha por compromisos profesionales del tenista y les gustó tanto que tuvieron claro que era el lugar perfecto para formar un hogar. Para él era una muy buena oportunidad para continuar con su carrera profesional y ella no dudó en acompañarlo en esta aventura. “Estuve por primera vez acompañando a Fernando, en un torneo de tenis que jugaba aquí. Me impresionaron mucho los edificios de la ciudad tan modernos, y cómo se veían todos en el horizonte por la costa”, nos decía por entonces.
Diez años se van a cumplir de este gran cambio en sus vidas y ahora, están muy contentos por haberse atrevido a dar ese paso. Así nos lo contaba la propia Ana hace unos días en Barcelona, donde acompañó a Rabat en la presentación de la renovada boutique Casa Codin. La pequeña de las hijas de Isabel Preysler, que es embajadora de la firma de joyería desde hace ocho años, reapareció ante las cámaras tras ser madre por cuarta vez y hablaba con ¡HOLA! sobre cómo estaban viviendo sus tres niños la llegada de Mía, sus planes para este verano y cómo y dónde se ven en el futuro.
Su vida en Doha, en una zona muy familiar
“Por ahora estamos muy contentos allí. Es un lugar donde nuestra familia está muy a gusto y pretendemos seguir allí más tiempo”, nos respondía sobre si tenía pensado volver a España pronto. Ellos viven en una zona de la ciudad llamada La Perla, donde viven muchas familias y tienen muchos parques y actividades para niños, como nos han contado en varias ocasiones. Además, en la ciudad se suelen organizar muchas exposiciones, experiencias temporales y parques temáticos.
Sus tres niños -Miguel, de siete años, Mateo, de cinco, y Martín, de dos- están integrados en el país y van allí a un colegio británico. “Están muy adaptados, tienen amigos y disfrutan mucho de su día a día”, dice Ana. Allí han encontrado la paz y la tranquilidad familiar que buscaban.
Sin miedo en medio del conflicto
En cuanto a cómo está influyendo el conflicto de Oriente Medio a Catar -donde se cerró el espacio aéreo por unos días a finales de febrero-, Ana asegura que han mantenido la calma y que en todo momento se han sentido seguros, a pesar de que tuvieran que volver a España unas semanas por recomendación del país. “Hemos seguido las recomendaciones de las autoridades y hemos estado tranquilos. Evidentemente son situaciones que preocupan, pero siempre hemos intentado mantener la tranquilidad”, explicaba.
Sus visitas a la familia en España
Aunque tanto ella como Fernando extrañan tener a la familia cerca, allí han encontrado su lugar y cuando tienen vacaciones aprovechan para viajar a Madrid y reunirse con ellos. “Siempre se echa de menos a la familia, especialmente en momentos así, pero intentamos compensarlo pasando tiempo juntos cuando podemos”, nos decía en el evento de Rabat.
Este año regresaron a nuestro país en primavera poco antes del nacimiento de su hija, que vino al mundo el 4 de mayo en el Hospital Ruber Internacional de Madrid. En este momento están en casa de Isabel Preysler, en su casa de Puerta de Hierro, donde reciben las visitas de su familia y aprovechan cada instante.
Isabel está encantada con sus nietos, con quienes, según revela Ana, juega todos los días al escondite: “Mi madre como abuela cambia totalmente; es muy distinta a cómo fue con nosotros, que era más estricta. Como abuela los consiente muchísimo. Mis hijos están obsesionados con jugar con ella al escondite todas las noches. Se pone a gatas, se esconde detrás de los sofás y corre por toda la casa. Si un día sale a cenar, ¡casi le piden explicaciones de por qué no se queda a jugar!”.
Cambio de planes para las vacaciones
Este verano todavía no tienen clara su hoja de ruta antes de regresar a Catar, donde el curso escolar empieza en agosto. Quieren hacer una escapada, pero el destino sigue en el aire: “Inicialmente teníamos pensado hacer varios viajes, pero nos hemos dado cuenta de que con tanto niño pequeño no es factible. Ahora estamos viendo cómo reestructurar las vacaciones con algo que sea más fácil logísticamente. Nos gustaría ir a la playa y el resto del verano pasarlo tranquilos”.







