La vida de Ana Boyer ha dado un vuelco absoluto en los últimos meses. Con la llegada al mundo de la pequeña Mía el pasado 4 de mayo, la hija de Isabel Preysler y Miguel Boyer se ha convertido oficialmente en madre de familia numerosa... por partida cuádruple. Gestionar el día a día de una recién nacida junto a las necesidades de Miguel, Mateo y Martín es lo que muchos calificarían como una "bendita locura". Por eso, durante su estancia en Madrid, instalados en la emblemática mansión familiar de Puerta de Hierro, encontrar un minuto de calma es un verdadero tesoro para ella.
Su plan favorito
Recientemente, Ana ha querido compartir con sus seguidores un detalle de su intimidad dominical. Con un revelador storie con la palabra "Sunday", la empresaria ha mostrado cuál es su plan favorito y el refugio definitivo dentro de la espectacular residencia de su madre cuando los cuatro pequeños de la casa caen rendidos o se quedan al cuidado de su entorno.
El escenario elegido no es otro que un bellísimo y recóndito patio interior de la vivienda. Lejos del bullicio de los salones principales, este oasis al aire libre destaca por sus impecables muros de piedra, una fachada en tonos mostaza y ventanales señoriales enmarcados por frondosas enredaderas y hiedras, dotando al espacio de una privacidad absoluta. El mobiliario invita al descanso más sofisticado: una gran mesa de comedor exterior protegida por un generoso toldo beige con detalles de flecos, ideal para las largas sobremesas estivales, y, en primer plano, el verdadero protagonista de sus momentos de relax: una tumbona de madera noble con mullidos cojines blancos orientada estratégicamente hacia el sol.
La casa familiar de Madrid: un remanso de paz
Para Ana Boyer, este rincón representa el escenario perfecto para desconectar, resetear la mente y disfrutar del silencio. Su plan idílico cuando el tiempo se detiene consiste en tumbarse bajo el cielo madrileño, disfrutar de una lectura tranquila, saborear un café frío o, sencillamente, cerrar los ojos y recargar energías en total soledad. Un respiro más que merecido tras semanas intensas de pañales, juegos infantiles y la hermosa rutina que implica ver crecer a sus cuatro niños.
La pareja exprime al máximo los rincones de la maravillosa residencia de Isabel Preysler. Mientras Fernando Verdasco encuentra sus momentos de desconexión en las zonas deportivas o en la impresionante piscina, Ana prefiere la calidez de la luz natural que se cuela en este idílico patio. Sin duda, un oasis de paz indispensable para afrontar la exigente aventura de la maternidad cuádruple.
"Summer time"
Hace solo unos días la hija pequeña de Isabel Preysler daba por inaugurado el verano con una imagen cotidiana que era captada en esta misma residencia, situada en la exclusiva urbanización de Puerta de Hierro, en Madrid. La foto cautivaba a sus miles de seguidores al ver a su tercer hijo, Martín, de 2 años, con su look más estival. Bajo el escueto título "Summer time", (horario de verano), la hija de Miguel Boyer mostraba cómo el benjamín de la casa se movía con total naturalidad y muy seguro en sus andares por los jardines de la icónica casa de su abuela materna.
Su primer verano desde que son seis
Esta publicación es solo el preludio de lo que promete ser un verano inolvidable para la familia Verdasco Boyer. A principios de mes daba la bienvenida junto a su marido, Fernando Verdasco, a Mía, su primera hija después de tres niños —Miguel (7 años), Mateo (5) y Martín (2)—, comenzando así una nueva etapa que no puede resultar ser más emocionante para todos. Convertida en una orgullosa madre de cuatro, Ana vive el presente junto a su marido y disfruta al máximo de estos primeros años en las vidas de sus hijos, una época dorada de su vida que no piensa perderse al ser más consciente que nunca del "tempus fugit".









